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Problemas de salud
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Preguntas frecuentes sobre la deficiencia de la hormona del crecimiento

¿Qué es la deficiencia de la hormona del crecimiento?

La deficiencia de la hormona del crecimiento también llamada hormona somatotropina es una causa poco frecuente de retraso del crecimiento en la que el niño no produce suficiente hormona para crecer de manera normal. Esta es una de las diversas hormonas que produce la glándula pituitaria, ubicada en la base del cerebro detrás de la nariz.

¿Con qué frecuencia ocurre la deficiencia de la hormona del crecimiento?

Los cálculos varían, pero es poco común. La incidencia es de menos de 1 de cada 3.000 a 1 de cada 10.000 niños.

¿Cuáles son las causas de la deficiencia de la hormona del crecimiento?

Existen muchas causas de deficiencia de la hormona del crecimiento; la mayoría de ellas está presente desde el nacimiento (llamadas "congénitas") pero puede tardar varios años en manifestarse, otras pueden desarrollarse más adelante (llamadas "adquiridas"). Las causas congénitas incluyen malformaciones genéticas o estructurales del desarrollo de la glándula pituitaria y las estructuras que la rodean, mientras que las causas adquiridas, que son mucho menos comunes, pueden incluir traumatismo craneal, infección, tumor o radiación.

¿Cuáles son los signos y los síntomas de la deficiencia de la hormona del crecimiento?

Los niños con deficiencia de la hormona del crecimiento habitualmente son mucho más bajos que sus compañeros (es decir, están muy por debajo del percentil 3) y, con el tiempo, tienden a alejarse cada vez más por debajo del rango normal. Es importante mencionar que los niños con deficiencia de la hormona de crecimiento, por lo general, no presentan bajo peso para su estatura; en muchos casos, son más bien regordetes, especialmente en área del abdomen.

¿Cómo se diagnostica la deficiencia de la hormona del crecimiento?

La evaluación de un niño de baja estatura y con un patrón de crecimiento lento puede incluir una radiografía de edad ósea (una radiografía de la mano y la muñeca izquierda) y varios análisis de laboratorio. No se puede realizar un diagnóstico de deficiencia de la hormona de crecimiento en función de un único nivel aleatorio de la hormona, debido a que esta hormona se secreta a pulsos. Algunos endocrinólogos pediátricos diagnostican la deficiencia de la hormona de deficiencia en función de un nivel extremadamente bajo como la del factor de crecimiento insulínico 1 (IGF-1), que varía mucho menos a lo largo del día que la hormona del crecimiento. Los niveles de IGF-1 dependen de la cantidad de la hormona de crecimiento a en la sangre, pero también pueden ser bajos en niños pequeños normales, lo que comprueba que debe ser interpretado con cuidado.

Una manera de diagnosticar la deficiencia de la hormona de crecimiento más precisa, pero aun así imperfecta es una prueba de estimulación de la hormona. En esta prueba, se le extrae sangre a su niño aproximadamente 2 a 3 horas después de haber recibido medicamentos para aumentar la liberación de la hormona de crecimiento. Si el niño no produce una cantidad suficiente de ésta después de esta estimulación, se le diagnostica con deficiencia. Sin embargo, es posible que las pruebas de estimulación puedan sobre-diagnosticar la deficiencia de esta hormona. Las pruebas de estimulación varían y son complicadas, por lo que habitualmente se realizan bajo la orientación de un endocrinólogo pediátrico. Por lo general, se realizan otras pruebas para evaluar la glándula pituitaria o el cerebro con imágenes de resonancia magnética (IRM) cuando se piensa hacer un tratamiento.

¿Cómo se trata la deficiencia de la hormona de crecimiento?

El tratamiento de la deficiencia de la hormona de crecimiento consiste en la administración de esta hormona recombinante por medio de inyecciones subcutáneas (debajo de la piel) una vez al día. El endocrinólogo pediátrico calcula la dosis inicial en función del peso y luego basa la dosis en la respuesta y la pubertad. Se les indica a los padres cómo administrarle la hormona a su hijo en el hogar, rotando los lugares de inyección entre los brazos, las piernas, las nalgas y el abdomen. La duración del tratamiento depende de lo bien que responda la estatura del niño a las inyecciones de la hormona de crecimiento y de cómo la pubertad afecte su crecimiento. Habitualmente, el niño recibe inyecciones hasta que termine su crecimiento, lo que a veces implica muchos años.

¿Cuáles son los efectos secundarios del tratamiento de la deficiencia de la hormona de crecimiento?

Por lo general, pocos niños experimentan efectos secundarios debido al tratamiento. Los efectos secundarios que se han descrito incluyen dolores de cabeza graves, problemas de cadera y problemas en el lugar de la inyección. Para evitar la formación de cicatrices, debe aplicar las inyecciones en lugares diferentes. No obstante, los efectos secundarios generalmente son poco frecuentes. Lea el prospecto incluido en el empaque para obtener una lista completa de los efectos secundarios.

¿Cómo se determina la dosis de la hormona de crecimiento?

El endocrinólogo pediátrico calcula la dosis inicial en función del peso y la afección a tratar. En visitas posteriores, el médico cambiará la dosis según el efecto y la etapa de la pubertad y, en ocasiones, en función de los resultados de los análisis de sangre del IGF-1. La duración del tratamiento depende de cómo responde la estatura del niño a las inyecciones y de cómo la pubertad afecta a su crecimiento.

¿Cuál es el pronóstico de la deficiencia de la hormona de crecimiento?

La hormona de crecimiento generalmente provoca un aumento de la estatura en las personas con deficiencia de esta hormona, siempre y cuando los cartílagos de crecimiento no se hayan cerrado. Se debe entender el motivo de la deficiencia; y es importante volver a realizar pruebas para detectarla cuando el niño sea adulto, debido a que los resultados de las pruebas para algunos niños ya no son positivos al finalizar su crecimiento.

Información adicional:


Última actualización
12/2/2016
Fuente
Copyright © 2014 American Academy of Pediatrics and Pediatric Endocrine Society
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
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