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Problemas de salud
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La tuberculosis en los niños

¿Qué es la tuberculosis?

La tuberculosis (TB) es una infección de contagio aéreo que afecta principalmente a los pulmones.

Quién está en riesgo

Si bien la tuberculosis es menos común que antes, algunos grupos de niños corren un mayor riesgo de contraerla, entre otros:

  • Los niños que viven en un hogar con un adulto con una tuberculosis activa o un alto riesgo de contraerla.
  • Los niños infectados con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) u otra afección que debilite el sistema inmunitario.
  • Los niños nacidos en un país con una alta prevalencia de tuberculosis.
  • Los niños que visiten un país donde la tuberculosis sea endémica y tengan un contacto prolongado con las personas que vivan allí.
  • Los niños de comunidades que generalmente reciben atención médica inadecuada.
  • Los niños que viven en un refugio o con alguien que haya estado en la cárcel.

Cómo se propaga:

Por lo general, la tuberculosis se contagia cuando un adulto infectado tose y esparce la bacteria en el aire. Estos gérmenes son inhalados por el niño, que luego se infecta. No es habitual que los niños menores de diez años aproximadamente con tuberculosis de los pulmones infecten a otras personas, ya que suelen tener muy pocas bacterias en su mucosidad y, además, tienen una tos relativamente ineficaz.

Afortunadamente, la mayoría de los niños expuestos a la tuberculosis no se enferman. Cuando las bacterias llegan a sus pulmones, el sistema inmunitario del cuerpo ataca y previene una mayor diseminación. Estos niños han desarrollado una infección sin síntomas que solamente se detecta mediante una prueba cutánea positiva. Sin embargo, el niño sin síntomas igual debe recibir tratamiento para evitar que alguna vez se produzca una enfermedad activa.

Síntomas:

Ocasionalmente, en un pequeño número de niños sin el tratamiento adecuado, la infección avanza causando fiebre, fatiga, irritabilidad, tos persistente, debilidad, respiración fuerte y rápida, sudores nocturnos, inflamación de las glándulas, pérdida de peso y falta de crecimiento.

En muy pocos niños (sobre todo aquellos menores de cuatro años), la infección por tuberculosis puede diseminarse a través del torrente sanguíneo y afectar prácticamente a cualquier órgano del cuerpo. Esta enfermedad requiere un tratamiento mucho más complicado y cuanto antes se inicie, mejor será el resultado. Estos niños tienen un riesgo mucho mayor de contraer meningitis tuberculosa, una forma peligrosa de la enfermedad que afecta el cerebro y el sistema nervioso central.

Diagnóstico

Los niños que están en riesgo de contraer tuberculosis deben hacerse una prueba cutánea de tuberculina (a veces llamada derivado proteico purificado de tuberculina).

Es posible que su hijo necesite una prueba cutánea si usted responde sí al menos a una de las siguientes preguntas:

  • ¿Ha tenido un familiar o un conocido tuberculosis?
  • ¿Ha tenido un familiar un resultado positivo en la prueba cutánea de tuberculina?
  • ¿Nació su hijo en un país de alto riesgo (excepto Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda o los países de Europa Occidental)?
  • ¿Ha viajado su hijo (y ha tenido contacto con la población residente) a un país de alto riesgo durante más de una semana?

La prueba se realiza en el consultorio de su pediatra mediante la inyección de gérmenes inactivos de tuberculosis purificados en la piel del antebrazo. Si se ha producido una infección, la piel de su hijo se hinchará y enrojecerá en el sitio de la inyección. Su pediatra revisará la piel de cuarenta y ocho a setenta y dos horas después de la inyección, y medirá el diámetro de la reacción. Esta prueba cutánea revelará una infección bacteriana pasada, incluso si el niño no ha tenido síntomas y su cuerpo ha luchado contra la enfermedad con éxito.

Tratamiento:

  • Si la prueba cutánea de tuberculosis de su hijo es positiva: Se le requerirá una radiografía de tórax para determinar si hay evidencia de una infección activa o pasada en los pulmones. Si la radiografía indica la posibilidad de una infección activa, el pediatra también buscará la bacteria de la tuberculosis en las secreciones de la tos de su hijo o en su estómago. Esto se hace para determinar el tipo de tratamiento.
  • Si la prueba cutánea de su hijo resulta positiva, pero no existen síntomas o signos de una infección activa por tuberculosis: Todavía está infectado. Para evitar que la infección se active, su pediatra recetará un medicamento llamado isoniazida (INH). Este medicamento debe tomarse por vía oral una vez al día, todos los días durante nueve meses como mínimo.
  • Para una infección activa por tuberculosis: Su pediatra recetará tres o cuatro medicamentos. Tendrá que dárselos a su hijo durante seis a doce meses. Es posible que su hijo sea hospitalizado inicialmente para comenzar el tratamiento, aunque la mayor parte de tal tratamiento se puede realizar en el hogar.

Control del contagio de la tuberculosis:

Si su hijo se infectó con tuberculosis, independientemente de que tenga síntomas, es muy importante tratar de identificar a la persona que le contagió la enfermedad. Generalmente esto se hace mediante la búsqueda de síntomas de tuberculosis en todas las personas que tuvieron un contacto cercano con él y la realización de pruebas cutáneas de tuberculosis en todos los familiares, las niñeras y el personal de limpieza; el síntoma más común en los adultos es una tos persistente, especialmente aquella que se produce con sangre. Aquella persona que tenga una prueba cutánea positiva se debe realizar un examen físico y una radiografía de tórax, y someterse a un tratamiento.

Cuando se encuentre una infección activa en un adulto: Tal adulto será aislado tanto como sea posible, especialmente de los niños pequeños, hasta que se haya iniciado el tratamiento. Todos los familiares que hayan estado en contacto con esa persona habitualmente también recibirán tratamiento con INH, independientemente de los resultados de sus propias pruebas cutáneas. Cualquier persona que se enferme o presente una anomalía en una radiografía de tórax debe tratarse como un caso activo de tuberculosis.

La tuberculosis es mucho más común en poblaciones de bajos recursos económicos, que son más susceptibles a la enfermedad debido a condiciones de hacinamiento, desnutrición y una probable atención médica inadecuada. Los pacientes con SIDA también corren un mayor riesgo de contagiarse de tuberculosis debido a su menor resistencia.

Si no se recibe tratamiento: La tuberculosis puede permanecer latente durante muchos años, y surgir durante la adolescencia, el embarazo o en la adultez tardía. En ese momento, es probable que la persona no solo esté bastante enferma, sino que contagie a otras personas a su alrededor. Por lo tanto, es muy importante que su hijo se someta a una prueba de tuberculosis si estuvo en contacto cercano con un adulto que tenga la enfermedad y reciba un tratamiento oportuno y adecuado si su prueba resulta positiva.

Información adicional:

Última actualización
12/14/2016
Fuente
Caring for Your Baby and Young Child: Birth to Age 5, 6th Edition (Copyright © 2015 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
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