Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
 
Problemas de salud
Tamaño del texto

Cómo evitar la sequedad de la piel en invierno en los bebés y niños pequeños

Avoiding Dry Winter Skin in Babies and Toddlers Avoiding Dry Winter Skin in Babies and Toddlers

​​​​​​​​​​​​​​​​​Por: Amy Lynn Stockhausen, MD, FAAP

El invierno no tiene por qué empeorar la piel seca de su hijo. La American Academy of Pediatrics (AAP) tiene consejos para ayudar a aliviar esas zonas de piel seca y con picazón que a veces se presentan con el clima frío de invierno.

Por lo general, la piel de los niños es más delgada y delicada que la de los adultos. Por eso, es posible que pierda humectación con más facilidad. La sequedad en invierno puede ser especialmente difícil para los niños con dermatitis atópica, una forma de eccema.

Pero hay otros factores que influyen en la piel seca en invierno. Con unos pocos cambios en la rutina diaria de su hijo, puede controlar la piel seca durante el invierno y a lo largo del año.

Hora del baño

Cambiar la rutina de la hora del baño puede tener uno de los mayores impactos en la mejora de la piel seca y con picazón:

Los baños breves son mejores. Los baños son mejores que las duchas para ayudar a mantener hidratada la piel seca. Pero los baños que demoran demasiado tienen el efecto contrario. La AAP sugiere limitar el tiempo de baño a menos de 10 minutos.

Mantenerse fresco. Mantenga el agua a una temperatura tibia. El agua caliente puede resecar la piel y también activar las terminaciones nerviosas —que se vuelven más sensibles—, lo que aumenta la necesidad de rascarse.

Evitar los baños de burbujas y espuma y los jabones perfumados. No solo es que los niños tienden a pasar más tiempo en el agua con burbujas, sino que los productos a menudo contienen detergentes que pueden quitarle a la piel los aceites naturales y dejarla más propensa a la sequedad. Además, las fragancias y demás sustancias químicas de estos productos pueden irritar la piel.

Secarse sin resecarse. Cuando termine de bañar al niño, séquelo con toques usando una toalla de algodón suave. No frote la piel, ya que esto elimina más aceites de la superficie e irrita la piel sensible y también las terminaciones nerviosas. Inmediatamente después del baño, aplique un buen humectante de la cabeza a los pies (ver a continuación).

Jabones y humectantes

Cuando se trata de jabones y humectantes, no todos son iguales. Aquí le decimos qué cosas debe tener en cuenta cuando busca productos para la piel seca:

Jabón tradicional o limpiadores sin jabón. Los limpiadores sin jabón resecan menos la piel y a menudo se recomiendan para la piel sensible y seca. Asegúrese de que el jabón que use sea sin fragancia, sin desodorantes e hipoalergénico. Evite usar jabones antibacterianos para el baño general, ya que pueden irritar la piel.

Elija el humectante adecuado. La humectación es importante para aliviar la piel seca en invierno. Hay humectantes en forma de cremas, lociones y ungüentos.

  • Los ungüentos contienen la mayor cantidad de aceites. Son muy útiles para las zonas irritadas y extremadamente secas. Además, no contienen conservantes y no arden ni queman la piel cuando se aplican.

  • Las cremas también son una buena opción para la piel seca porque contienen muchos aceites, lo que es bueno para sellar la humedad dentro de la piel.

  • Las lociones son más livianas que los demás humectantes. Contienen menos aceites pero más agua. Las lociones pueden ser útiles en los meses más cálidos o para aquellos que no tienen la piel tan seca.


Aplicar sobre la piel húmeda
. Como sellan la humedad, es mejor usar los humectantes justo después de ducharse o bañarse mientras la piel aún está mojada y humectada. Humedecer la piel con un poquito de agua antes de usar un humectante es una buena forma de hidratar la piel cuando no es la hora del baño. Use humectante al menos dos veces al día, incluso cuando la piel no está irritada. El uso diario y regular puede disminuir la probabilidad de desarrollar sarpullidos y zonas de picazón.

Cubrir. Ponerse ropa de algodón justo después de usar un humectante puede ayudar a proteger la piel, evitar los roces y sellar la humedad.

Más allá del cuidado de la piel: lavado de ropa, sábanas y humidificadores

Después de bañarse, humectar la piel y vestirse, estas son algunas otras formas en las que unos pequeños cambios pueden hacer una gran diferencia:

  • Productos para lavar la ropa. Considere usar detergentes para ropa sin fragancias, colorantes ni perfumes. Busque productos para piel sensible porque es menos probable que tengan irritantes que puedan desencadenar la picazón. Evite usar paños de secadora o suavizantes de ropa. Estos pueden contener productos químicos, fragancias y aceites que pueden irritar la piel sensible.

  • Telas suaves para la piel. Considere usar sábanas y fundas de algodón o bambú ya que tienden a ser suaves, tener buena respiración y ser menos irritantes para la piel. Considere también la ropa de algodón. La tela de algodón puede evitar que la transpiración se acumule sobre la piel, lo que provoca irritación. Las telas sintéticas pueden ser más ásperas y tienden a atrapar el calor, lo que puede provocar sudoración e irritación. Lave toda la ropa nueva antes de usarla para eliminar cualquier producto químico o colorante de terminación.

  • Control del ambiente. Considere tomar medidas para agregar humedad a su ambiente. La calefacción de aire forzado en invierno produce un aire seco y un bajo nivel de humedad en el hogar. A su vez, el aire seco provoca sequedad en la piel. Un humidificador para toda la casa puede ayudar a que todo su ambiente se mantenga con un nivel de humedad del 40 %. Si esa no es una opción, un tablero o humidificador de ambiente de niebla fría puede ser otra opción para agregar humedad al aire.

Cuándo llamar a su pediatra

Si la piel de su hijo continúa seca e irritada después de hacer estos cambios, hable con su pediatra. Se pueden tomar otras medidas, inclusive la posibilidad de medicamentos recetados, para aliviar el problema.

Información adicional:

Sobre la D​ra. Stockhausen

Amy Lynn Stockhausen, MD, FAAP, es una profesora clínica adjunta de medicina pediátrica general y para adolescentes en la Facultad de Medicina y Salud Pública de la Universidad de Wisconsin. Después de 15 años de ejercer todo el espectro de la medicina pediátrica rural y participar en la dirección médica tanto clínica como administrativa, recientemente volvió a ingresar a la medicina académica. Es miembro de la Sección del Estado de Wisconsin de la American Academy of Pediatrics.

Última actualización
2/13/2020
Fuente
American Academy of Pediatrics (Copyright © 2020)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
Síganos