Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
 
Problemas de salud

Cómo preparar a su hijo para recibir anestesia y qué esperar el día del procedimiento

Haga clic aquí para insertar una imagen de SharePoint. Haga clic aquí para insertar una imagen de SharePoint.

Por Justin L. Lockman, MD, MSEd, FAAP

El primer paso para preparar a su hijo para una cirugía o procedimiento es crear un plan junto a su equipo médico. Tomar nota de qué hacer antes y después de que su hijo reciba anestesia es una parte importante de ese plan.

Aquí encontrará consejos prácticos para preparar a su hijo para recibir anestesia. Entre ellos, qué hacer la noche anterior, las reglas del ayuno de alimentos y líquidos, orientación sobre los medicamentos de la mañana y sugerencias para ayudar a su hijo a estar tranquilo. También aprenderá cómo el equipo médico de anestesiología pediátrica apoyará el bienestar de su hijo, desde su llegada al hospital hasta el proceso de recuperación.

¿Puede mi hijo comer, beber líquidos o tomar medicamentos el día que recibirá anestesia?

Excepto en casos de emergencia, su hijo debe tener el estómago vacío cuando reciba anestesia. Siga cuidadosamente las indicaciones de su equipo médico sobre qué puede comer o beber antes de la cirugía. Esto previene el aspiración del vómito, que puede ser mortal si los alimentos o el ácido del estómago entran en los pulmones.

Puede que las instrucciones que le den sobre el ayuno (no comer o beber líquidos) varíen dependiendo de la edad de su hijo y el hospital. Confirme con el cirujano o el anestesiólogo antes del día del procedimiento. Ellos de darán el plan específico que debe seguir con su hijo. Si esas indicaciones no se siguen cuidadosamente, puede que la cirugía tenga que aplazarse por la seguridad de su hijo.

Reglas del ayuno general antes de la anestesia

Estas son las recomendaciones que la mayoría de las familias reciben, pero asegúrese de confirmar los detalles con su equipo médico:

Los niños menores de 1 año pueden recibir:

  • Alimentos sólidos hasta 6 horas antes de la anestesia. Tenga en cuenta que la comida para bebés, la leche de fórmula, la leche y los cereales para bebés se consideran alimentos sólidos.

  • Leche materna hasta 4 horas antes de la anestesia.

  • Líquidos translúcidos (como una solución de electrolitos preparada en casa) hasta 2 horas antes de la anestesia. Tenga en cuenta que algunos alimentos que parecen líquidos, como la leche, la leche de fórmula, los jugos o zumos de frutas con pulpa e incluso algunas bebidas con proteína son considerados alimentos sólidos antes de recibir anestesia. Si tiene preguntas sobre qué es seguro, por favor hable con su equipo médico.

Excepto en circunstancias especiales, los niños de todas las edades pueden recibir:

  • Alimentos sólidos hasta 8 horas antes de la anestesia. Tenga en cuenta que la comida para bebés, la leche de fórmula, la leche y los cereales para bebés se consideran alimentos sólidos. Es mejor que su hijo no coma alimentos sólidos después de la medianoche antes de la cirugía.

  • Líquidos translúcidos hasta 2 horas antes de la anestesia. En este caso, los líquidos translúcidos incluyen jugo o zumo de manzana, soda sin color, paletas de agua o una solución de electrolitos preparada en casa. Tenga en cuenta que algunos alimentos que parecen líquidos, como la leche, la leche de fórmula, los jugos o zumos de frutas con pulpa e incluso algunas bebidas con proteínas son considerados alimentos sólidos antes de recibir anestesia. Si tiene preguntas sobre qué es seguro, por favor hable con su equipo médico.

¿Qué pasa con los medicamentos de rutina que toma mi hijo?

Hable con el anestesiólogo sobre los medicamentos que su hijo recibe con regularidad. Es posible que recomiende que no los tome el día que recibirá anestesia. En general, siga estos consejos:

  • Su hijo puede tomar medicamentos importantes para su salud con sorbos pequeños de agua.

  • Los medicamentos no esenciales pueden esperar hasta después de la cirugía.

  • Algunos medicamentos, como ciertos laxantes (como el polietilenglicol 3350, conocido por su nombre comercial, Miralax) deben evitarse en la mañana de la cirugía.

  • No mezcle medicamentos con alimentos como puré de manzana. Esto puede contar como un alimento sólido y retrasar la cirugía.

  • Dígale a su equipo médico qué medicinas de tipo natural, hierbas o suplementos toma su hijo. Algunas pueden interferir con la anestesia.

Si en cualquier momento siente que no está seguro sobre qué hacer, pregúntele a su cirujano o anestesiólogo antes del día del procedimiento.

Lista de tareas para la mañana del procedimiento:

  • Asegúrese de seguir las instrucciones de ayuno al pie de la letra.

  • Vista a su hijo con ropa holgada y cómoda.

  • Dele a su hijo los medicamentos que necesita, a menos que su equipo médico le haya dicho que no lo haga.

  • Lleve un objeto favorito del niño que lo reconforte. Por ejemplo, una manta o cobija, un muñeco de peluche o un juguete.

  • Actúe de manera calmada y reconfortante. Los niños detectan fácilmente el estrés en sus padres y su confianza puede ayudarlos a sentirse más seguros.

¿Qué hará mi hijo mientras espera para recibir la anestesia?

La mayoría de los hospitales grandes tienen un área especial para niños. Si al momento de esperar en ese espacio no ha conocido al equipo médico que estará a cargo de la anestesia, lo hará entonces. Revisarán la historia médica de su hijo, harán un examen médico rápido y un plan específico para la anestesia basado en las necesidades de su hijo. También le explicarán todo lo que harán para que su hijo esté a salvo y discutirán los riesgos de la anestesia. Finalmente, responderán a todas sus preguntas y atenderán sus preocupaciones.

¿Qué hago si mi hijo está preocupado?

Una familia tranquila que sabe expresar apoyo es la mejor ayuda para un niño antes de una cirugía. Lo ayudará a no preocuparse demasiado y a no sentirse mal. Si su hijo tiene una cobija o manta especial, un muñeco de peluche o un juguete favorito, recuerde llevarlo al hospital.

Puede que le den sedativos a su hijo antes que reciba anestesia. Los sedativos son medicamentos para ayudarlo a relajarse y no tener mucha conciencia sobre lo que está pasando. Esto se hace para ayudar a su hijo a preocuparse menos y tener menos miedo. La decisión depende de la edad de su hijo, el nivel de ansiedad que tenga y su condición médica. También depende de las prácticas usuales en el hospital donde se encuentre.

Los sedativos se administran a través de la boca, la nariz, el recto o en forma de inyección. Si su hijo necesita acomodaciones especiales y usted piensa que alguno de estos métodos puede funcionar mejor que otros, siéntase libre de hacer sugerencias al equipo médico de su hijo.

Si su hijo recibe un sedativo, es necesario que lo observe con cuidado para prevenir que se haga daño si se cae. Es posible que tenga mucho sueño después de recibir un sedativo y no debería tratar de caminar.

¿Cómo reciben anestesia los niños?

La mayoría de los niños pueden escoger una de las siguientes maneras de recibir anestesia:

  • A través de una máscara: respirando gases anestésicos a través de una máscara de oxígeno. Este método no es doloroso, pero no a todos los niños les gusta tener una máscara en la cara y la medicación que se usa puede tener un olor muy fuerte. Esta opción puede no ser viable en todos los casos, por ejemplo, en algunas emergencias, cuando hay problemas de estómago o en los intestinos, o si su hijo comió algo recientemente.

  • Mediante goteo intravenoso: para niños mayores y para aquellos que lo prefieran, es posible recibir la anestesia a través de una aguja que se inserta en una vena (IV). Si se usa el goteo intravenoso o IV, se aplica un anestésico local (un medicamento que adormece una parte específica del cuerpo) donde se inserta la aguja. Puede que se usen otras técnicas para hacer que la experiencia sea menos estresante para los niños.

  • A través de una inyección intramuscular: usando una aguja que se inserta en un músculo. Esta inyección puede ser necesaria si su hijo no puede quedarse quieto. Hay niños que tienen miedo de las inyecciones, pero es un proceso rápido y la incomodidad que genera es breve.

Si su hijo ya no es tan pequeño, es bueno que hable con él sobre sus preferencias antes del día en que recibirá anestesia. Los anestesiólogos pediátricos son expertos en trabajar con niños y harán todo lo posible para honrar sus preferencias en la medida en que sea seguro para su hijo.

Sin importar la manera en que su hijo reciba anestesia, el equipo médico se asegurará de que esté cómodo y permanezca dormido. Su hijo estará dormido durante el procedimiento, las pruebas o el tratamiento que necesite y será despertado una vez termine. Si es necesario que su hijo permanezca dormido después del procedimiento, su anestesiólogo le explicará por qué.

¿Puedo estar con mi hijo cuando reciba la anestesia?

Algunos hospitales permiten que un padre o un cuidador o tutor autorizado esté presente en la habitación o en cualquier otra área donde se haya planeado que un niño reciba anestesia. Esto puede ser posible en procedimientos programados, pero usualmente no es posible para cirugías de emergencia.

Si está tratando de decidir si estar presente o no en ese momento, piense en lo que puede ayudar más a su hijo en lugar de lo que puede hacerlo sentirse mejor a usted. En algunos casos, como cuando se administra un sedativo, estar presente puede ser más estresante para usted y no ayudar a su hijo. También tenga en mente que su hijo detectará cualquier ansiedad, miedo o estrés que usted demuestre y eso puede hacer la situación aún más difícil para él.

Si decide estar presente mientras su hijo recibe anestesia, pregúntele al anestesiólogo antes del día del procedimiento qué puede esperar que ocurra en ese momento y cómo reaccionará su hijo. Saber qué esperar hará que usted se sienta más tranquilo. Ver a su hijo recibir anestesia puede ser traumático.

Es importante saber que, incluso si le permiten estar presente cuando su hijo reciba anestesia, puede que su hijo se sienta de mal humor o incómodo mientras se queda dormido. Eso depende de la edad de su hijo, su temperamento y sus experiencias.

El equipo encargado de la anestesia tiene mucha experiencia ayudando a los niños a permanecer en calma y hará lo mejor que pueda para apoyar a su hijo. Muchos niños no recuerdan haber estado de mal humor o incómodos al recibir la anestesia, pero puede ser estresante para los padres verlos así. Sin importar la situación, el equipo médico se concentrará en el bienestar de su hijo.

¿A dónde trasladarán a mi hijo después del procedimiento?

Después del procedimiento, la mayoría de los niños van a una habitación de recuperación o a la unidad de cuidados intensivos. El lugar depende del tipo de procedimiento, el plan de anestesia y la condición médica de su hijo. En la mayoría de los casos, los padres pueden estar con sus hijos en esos espacios una vez que la condición de los niños se estabiliza. Solo tendrá que esperar un momento mientras los enfermeros en la habitación de recuperación se aseguran de que su hijo está bien y le dicen que ya puede verlo.

Después de un procedimiento rutinario, el periodo de recuperación en el hospital usualmente dura entre 30 minutos y 2 horas. Después de eso puede que su hijo sea trasladado a una habitación regular dentro del hospital o una habitación para estancias cortas. Otra opción es que sea dado de alta y vuelva a casa.

¿Cómo se comportará mi hijo después del procedimiento?

Los niños se comportan de diferentes maneras después de haber estado anestesiados. Es posible que cada experiencia sea diferente para el mismo niño. Algunos están alertas y en calma de manera inmediata. Otros permanecen desorientados por más tiempo.

Algunos niños se despiertan agitados y confundidos, lo que puede asustar a sus padres. En algunos casos, puede que necesiten más sedativos para que estén dormidos mientras el efecto de la anestesia desaparece. Esto se hace en casos en los que un niño se está moviendo mucho cuando despierta. En general, esa agitación es temporal y dura solamente 30 minutos.

Durante ese tiempo, es importante que usted sepa que cualquier comportamiento extraño no es algo que su hijo haya elegido hacer. No se está "portando mal", solamente está confundido.

¿Es posible que sienta dolor?

Uno de los objetivos principales cuando se administra anestesia es tratar de prevenir el dolor durante y después de un procedimiento. Si su hijo siente dolor cuando está en la habitación de recuperación, es posible que le den medicamentos adicionales para el dolor.

Hay muchos tipos de medicamentos para el dolor y se pueden administrar de diferentes maneras. Algunos son orales y otros se reciben a través de goteo intravenoso, por ejemplo. El médico de su hijo y usted discutirán las opciones disponibles con antelación. El plan puede cambiar de acuerdo con las necesidades de su hijo.

¿Es posible que sienta náuseas o vomite?

Sentir náuseas y vomitar después de recibir anestesia es común. Puede que sea un resultado de la condición médica de su hijo. Si su hijo vomita mucho, puede que necesite permanecer en el hospital, incluso si el plan inicial era que volviera a casa. La mayoría de los niños recibirán medicamentos para prevenir las náuseas mientras aún están bajo los efectos de la anestesia. Si aun así se sienten mal al despertar, hay otros medicamentos que pueden recibir.

¿Necesita algo más?

Hable sobre sus dudas y preocupaciones con el equipo médico que se encargará de darle anestesia a su hijo y con los otros médicos o profesionales de la salud que lo cuidan. Los anestesiólogos pediátricos son parte de un equipo entrenado específicamente para hacer que su hijo esté cómodo y seguro durante lo que de otra manera podría ser un proceso peligroso y doloroso que puede asustarlo.

Asegúrese de mantener a ese equipo informado sobre el estado de salud de su hijo hasta el último momento, antes de que comience el procedimiento. También es importante llamar al cirujano o al equipo médico si a su hijo le da un resfriado o se enferma de algo más durante las cuatro semanas anteriores al procedimiento. Además, cuénteles si su hijo ha estado expuesto a la varicela durante las tres semanas anteriores al procedimiento.

Más información

Acerca del Dr. Lockman

Justin Lockman, MD, MSEd, FAAP,Justin Lockman, MD, MSEd, FAAP, es profesor de pediatría y de anestesiología clínica y cuidado crítico en el Hospital para Niños de Filadelfia y en el Colegio de Medicina Perelman de la Universidad de Pensilvania. El Dr. Lockman también es miembro del Comité Ejecutivo de la American Academy of Pediatrics.



Rita Agarwal, MD, FAAP, FASA, y Jesse M. Hackell, MD, FAAP, también contribuyeron con este artículo.

Última actualización
3/2/2026
Fuente
American Academy of Pediatrics Section on Anesthesia and Pain Medicine (Copyright © 2026)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.