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Problemas de salud
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Poliomielitis (polio) y vacunas para prevenir la poliomielitis paralítica

Por Yvonne A. Maldonado, MD, FAAP

La poliomielitis (también conocida como polio) es causada por un virus que afecta a los bebés y niños pequeños con más frecuencia que a otros grupos etarios. La mayoría de los casos de poliomielitis son leves. En casos muy poco frecuentes, la infección por poliomielitis también puede ser mucho más grave y causar parálisis. La poliomielitis paralítica provoca la parálisis de los músculos, por lo que algunas personas quedan con discapacidades físicas para el resto de su vida.

Poliomielitis: historia de éxito de la vacuna

Antes de la vacuna antipoliomielítica, los casos generalizados de poliomielitis paralítica en los Estados Unidos hacían que muchos padres se preocuparan acerca de permitir que sus hijos se bañaran en piscinas públicas o se reunieran en los cines del barrio.

Desde mediados de la década de 1950, las vacunas antipoliomielíticas han provocado un descenso drástico de casos, con una disminución de más del 99% de los casos de poliomielitis en todo el mundo. El tipo "natural" o "salvaje" de poliovirus que infectaba a los niños hace décadas ha sido erradicado de los Estados Unidos y de gran parte del resto del mundo.

Durante la pandemia, muchos niños se atrasaron en la aplicación de las vacunas recomendadas y corren riesgo de contraer enfermedades que se pueden prevenir mediante vacunas. La American Academy of Pediatrics y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC) recomiendan la vacuna antipoliomielítica y el resto de las vacunas de rutina de la infancia, con el fin de evitar que las enfermedades que se pueden prevenir mediante vacunas retornen a los Estados Unidos.

¿Cómo se propaga la poliomielitis?

La poliomielitis se puede propagar a otras personas a través del contacto con las heces (popó) de una persona infectada o con las gotitas producidas por un estornudo o al toser. Se transmite por contacto con la materia fecal (heces o popó) en un plazo de una a dos semanas después de que una persona se infecte con poliomielitis. Una persona que recibe en las manos heces o gotitas de una persona infectada se infectará si se toca la boca. Los niños que no están vacunados pueden infectarse si se llevan a la boca juguetes u otros objetos que tengan heces o gotitas.

Una persona infectada puede transmitir el poliovirus a otras personas antes de que tenga síntomas. El virus puede vivir en las heces de una persona infectada durante semanas. Las personas pueden contaminar los alimentos y el agua si los tocan con las manos sin lavar.

Es difícil detectar la poliomielitis o evitar su propagación. Los niños que no están vacunados corren riesgos.

¿Cuáles son los síntomas de la poliomielitis?

La mayoría de las personas infectadas con poliomielitis no presentan síntomas. En casos poco frecuentes, la poliomielitis puede causar parálisis en los brazos y las piernas o la muerte si se paralizan los músculos que intervienen en la respiración.

Los síntomas pueden comenzar con fiebre baja y dolor de garganta entre 6 y 20 días después de la exposición al virus. Los niños también pueden sentir dolor o rigidez en la espalda, el cuello y las piernas durante un breve período. La parálisis provoca dolor muscular fuerte.

Una persona es más contagiosa entre 7 y 10 días antes de que aparezcan los síntomas y puede infectar a otras personas durante otros 7 a 10 días.

¿Existe una cura para la poliomielitis?

No existe ningún tratamiento disponible para la poliomielitis. Algunos niños se recuperan de la poliomielitis por completo, pero otros quedan discapacitados de por vida o pueden morir a causa de la enfermedad.

La mejor protección es la vacuna antipoliomielítica. En los Estados Unidos, la vacuna antipoliomielítica inactivada (inactivated polio vaccine, IPV) es la única vacuna recomendada. Los trabajadores de la salud capacitados administran la IPV en forma de vacuna (inyección).

Los niños deben recibir cuatro dosis de la IPV, a los 2 meses, a los 4 meses, entre los 6 meses y los 18 meses, y entre los 4 y los 6 años. Si su familia tiene previsto viajar a un país en el que el riesgo de contraer esta enfermedad sea mayor, hable con su pediatra antes del viaje.

Por qué se recomienda la vacuna antipoliomielítica inactivada

Algunos países siguen suministrando vacunas de poliovirus vivos de administración oral (oral poliovirus, OPV), que no se administran en los Estados Unidos desde 1999. La vacuna OPV no es una inyección, sino que se administra por vía oral. Toda persona que reciba la vacuna OPV y esté expuesta al poliovirus aún puede infectarse; si se vacuna, está protegida contra el desarrollo de los síntomas, incluida la parálisis. Sin embargo, puede propagar el virus a otras personas, incluidas las que no están vacunadas. Por eso es importante que todos los niños continúen recibiendo las vacunas antipoliomielíticas.

Informe de un caso de poliomielitis en los Estados Unidos

En julio de 2022, se informó de un caso de poliomielitis paralítica en Nueva York por la vacuna de poliovirus de administración oral (en inglés) de un adulto que aparentemente no estaba vacunado. Este fue el primer caso en los Estados Unidos en casi 10 años.

La mayoría de las personas en los Estados Unidos han sido vacunadas contra la poliomielitis y corren un riesgo muy bajo de contraer la infección por poliomielitis y sufrir parálisis. Las personas que no han sido vacunadas o que no han recibido todas las dosis de la vacuna antipoliomielítica corren mayor riesgo si se exponen a alguien infectado por poliomielitis o a alguien que haya recibido la vacuna antipoliomielítica administrada por vía oral.

Más información

Acerca de la Dra. Maldonado

Yvonne (Bonnie) Maldonado, MD, FAAP, es decana sénior asociada de la Oficina de Desarrollo Docente y Diversidad y catedrática de Salud Global y Enfermedades Infecciosas; profesora de Pediatría y de Epidemiología y Salud de la Población; presidenta de la División de Enfermedades Infecciosas Pediátricas en Stanford University School of Medicine, directora médica de Prevención y Control de Infecciones, y médica tratante en el Lucile Packard Children's Hospital de la Stanford University.

Última actualización
8/8/2022
Fuente
American Academy of Pediatrics (Copyright © 2022)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
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