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Seguridad y Prevención
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Por qué vacuno: La familia confía en la comunidad para proteger a un pequeño sobreviviente

Jenna y Curtis Ehler han protegido con ferocidad la salud de su hijo desde su nacimiento prematuro, hace casi dos años. La emoción inicial de la pareja por el embarazo de Jenna se convirtió en preocupación en agosto del 2014, cuando una ecografía reveló más de lo esperado.

"El médico al ver la ecografía dijo 'Oh, ¡sorpresa!' Y luego, 'Oh, ¡sorpresa otra vez!", dijo Jenna. Estaba esperando trillizos como resultado de una concepción natural. "Este embarazo acababa de convertirse en uno de riesgo extremadamente alto", le dijo el médico.

A las 24 semanas, Jenna entró en trabajo de parto prematuramente y dio a luz a tres varones, Gabriel, Caleb y Joshua.

Gabriel y Caleb fallecieron luego de pocos días a causa de complicaciones médicas. El sobreviviente solitario, Joshua, luchó contra la neumonía, el latido cardíaco lento, la enfermedad pulmonar crónica y la apnea durante su estadía de 163 días en una Unidad de Cuidados Intensivos Neonatal.

A la vez que trataban de sobrellevar las devastadoras muertes de sus otros hijos, la pareja se concentró en Joshua. Alrededor de su tercera semana, los médicos les dijeron que no estaban seguros de que el bebé fuera a sobrevivir.

 "Corrimos al hospital e intentamos prepararnos para lo peor", dijo Jenna, una bibliotecaria de West Des Moines, Iowa. "Pero salió adelante. Realmente todo era muy incierto".

Cuando finalmente Joshua fue dado de alta del hospital, la familia pasó cinco meses aislada, permitiendo únicamente las visitas de los familiares más cercanos. La pareja mantuvo al bebé en casa la mayor parte del invierno también, preocupados tras ver a otros cuatro niños, también prematuros, hospitalizados a causa de un virus.

Jenna se preocupa por Joshua, quien cumplirá 2 años este verano y tiene un sistema inmunitario debilitado. Tuvo un resfrío en diciembre que le duró ocho semanas, dijo su madre.

"Vivimos en una comunidad donde hay gente que opta por no vacunar", dijo Jenna, de 30 años, quien recordó las noticias sobre el brote de sarampión en Disneylandia.

La pareja decidió no llevar al niño a la iglesia por temor de exponerlo a riesgos. Cuando surgió el tema en una página de Facebook, Curtis decidió intervenir en el debate, nos cuenta ella.

"Cuando ustedes toman esta decisión, afectan a mi hijo", dijo Jenna, recordando la respuesta de su esposo. "La decisión no solo afecta a su hijo. Todos quienes tengan un sistema inmunitario debilitado son vulnerables".

Ella y su marido fueron vacunados cuando niños. Ella cree que muchas personas de su edad desconocen lo que es vivir con enfermedades como la polio.

"En mi generación nadie sabe lo que es estar realmente enfermo, porque nos vacunaron a todos", dijo Jenna. "En nuestra comunidad de amigos, todos quienes hayan pasado por un trauma médico tienden a apoyar las vacunas".

Jenna no había pensado mucho en las vacunas antes de la trágica pérdida de su familia y los constantes riesgos médicos de Joshua.

"Definitivamente es mucho más real ahora".

Información adicional:

 

Autor
Lisa Black
Última actualización
3/8/2018
Fuente
American Academy of Pediatrics (Copyright © 2016)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
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