Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
 
Seguridad y Prevención
Tamaño del texto
Facebook Twitter Google + Pinterest

Un mensaje importante de la AAP sobre las vacunas

​El sarampión no es una enfermedad leve. Tampoco lo son la tos ferina, la  meningitis tipo b (hib) o el rotavirus. Éstas son el tipo de enfermedades que hacen que los padres llamen con urgencia a su médico a la media noche, salgan en carreras a la salas de urgencia y pasen días cuidando a un niño enfermo que se siente pésimo. Y este sufrimiento se puede evitar por completo con las vacunas.

Como pediatra, yo recomiendo y hago lo que más le conviene a mi paciente basada en la evidencia científica. Como padre de familia, hago todo lo que puedo para prevenir las enfermedades en mi niño.
 
Como médico, decirles a los padres que saltarse las vacunas está bien, o que el sarampión no es gran cosa, causa daño y es peligroso. No hay que pasar por alto el hecho de que las vacunas son una de las estrategias más eficaces que tenemos para prevenir enfermedades.
 
Para ser totalmente franca, no existe un itinerario alternativo para vacunar. Retrasar las vacunas sólo deja al niño en riesgo de contraer la enfermedad durante más tiempo… y no logra que la vacuna sea más segura. No hay otra alternativa si usted desea la protección óptima para su niño.

Por qué esto es de importancia:

En los E.E.U.U. recientemente hemos enfocado nuestra atención en el brote del sarampión en el que enfermaron más de 150 personas, incluyendo 11 bebés de un centro para el cuidado infantil en Illinois que eran demasiado jóvenes para ser vacunados. Somos afortunados de que ninguno niño haya muerto de sarampión todavía. En Berlín, el sarampión ha infectado a más de 500 personas—incluyendo a un bebé de 18 meses que murió el mes pasado después de contraer la enfermedad. No lo habían vacunado.

La habilidad de prevenir el sufrimiento es una de las cosas más importantes para mí como pediatra. Mis colegas comparten esta creencia. En las últimas semanas, me he enterado de que muchos pediatras están trabajando de forma excepcional en sus comunidades para proteger a nuestros niños más vulnerables contra la certera amenaza que estas enfermedades plantean.

Por qué se preocupan los pediatras:

La  ciencia en abrumadora mayoría concuerda con que las vacunas son seguras y eficaces. Sin embargo a los pediatras les preocupa que las dudas que tienen los padres sobre las vacunas conlleven a que los niños no reciban las vacunas que necesitan.  Nos preocupa que los padres no se den cuenta de la urgencia de vacunar a los niños a tiempo. Nos preocupa que las familias que carecen de acceso a la asistencia médica o al transporte se retrasen en recibir las vacunas infantiles recomendadas. Estas brechas en la protección que brindan las vacunas deja a comunidades enteras vulnerables, incluyendo a los niños que son muy jóvenes para beneficiarse de la vacunas y a aquellos que no pueden ser vacunados debido a problemas médicos.

Debido a que nos preocupan los niños a nuestro cuidado, los pediatras invertimos muchas horas todos los días aconsejando a las familias y contestando las preguntas que tienen sobre vacunas. Un estudio publicado en Pediatrics encuestó a más de 500 pediatras de todo el país y descubrió que un 93 por ciento de ellos cuentan con padres de familia en sus consultorios que piden separar el tiempo de la aplicación de las vacunas de sus niños. Retrasar las vacunas pone a estos niños en riesgo adicional. La gran mayoría de los pediatras reportan que continúan trabajando con estas familias con la esperanza de que acepten la aplicación de las vacunas a tiempo.

La mejor manera de proteger a su niño:

El itinerario de vacunas recomendadas ha sido estudiado y documentado como la manera más eficaz y más segura de proteger a los niños. Las vacunas se programan cuidadosamente para proporcionar protección cuando los niños son más vulnerables y cuando las vacunas producen la mejor respuesta del sistema inmunitario del niño.

La American Academy of Pediatrics y sus 64.000 miembros, urgen a los padres a tomar la decisión de vacunar a sus niños. Los pediatras recomiendan encarecidamente la aplicación de las vacunas a tiempo basado en lo que se ha comprobado: Las vacunas son simplemente la mejor manera de proteger a nuestros niños de estos virus y bacterias que pueden causar daño palpable y devastador. Así como usted nunca saldría en su auto sin poner a su niño en un asiento de seguridad, las vacunas protegen a su niño contra las enfermedades infecciosas que son imposibles de anticipar. Todos tenemos suficientes preocupaciones en la vida. Démonos la tranquilidad de haber hecho todo lo posible para proteger a nuestros niños contra estas enfermedades que se pueden prevenir.

Sobre la Dra. Hassink:

 

Sandra G. Hassink, MD, FAAP, es la presidenta de La American Academy of Pediatrics, 2015. La Dra. Hassink es reconocida internacionalmente como una experta en la prevención de la obesidad infantil. Además de los numerosos artículos para pediatras y padres de familia, ella ha sido la autora de dos libros: “Obesidad pediátrica: Prevención, intervención y estrategias del tratamiento para el cuidado primario" y “Una guía clínica para el control del peso pediatrico.” Siga a la Dra. Hassink en Twitter aquí (en inglés).

Última actualización
4/6/2015
Fuente
American Academy of Pediatrics (Copyright © 2015)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
Facebook Twitter Google + Pinterest