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Pregunta

¿Qué deben saber los padres sobre la vacuna contra el COVID para menores de 5 años?

Devika Bhushan, MD, FAAP

Respuesta

​​​Como madre de un bebé, me sumo a muchos de ustedes al sentir una montaña rusa de emociones, incluido el puro alivio, ahora que las vacunas contra el COVID-19 para bebés de 6 meses a 4 años han sido recomendadas por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) y autorizadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés).

La American Academy of Pediatrics (AAP) recomienda la vacuna contra COVID-19 para los niños de este grupo de edad. Muy pronto podremos proteger a nuestros bebés y niños más pequeños con una vacuna y aliviar el estrés que ha hecho mella en nuestra salud mental.

La espera por fin ha terminado

Estos últimos meses, muchos de nosotros nos hemos sentido como si estuviéramos congelados en el año 2020, viviendo todavía los primeros meses de la pandemia. Hasta ahora, 18 millones de bebés y niños menores de 5 años en los EE. UU. no podían recibir la vacuna y los menores de 2 años son demasiado pequeños para usar mascarilla.

Los padres y cuidadores hemos tenido que esforzarnos mucho más para proteger a nuestros hijos que aún no están protegidos del virus, y gestionar la ansiedad, la fatiga por las decisiones y el sentimiento de culpa al navegar por un mundo lleno de posibles exposiciones al COVID-19. Nos encontramos constantemente tratando de entender las directrices cambiantes. Hemos hecho y rehecho planes en torno a contactos cercanos enfermos o expuestos, brotes y cierres de guarderías o escuelas, y conflictos con el trabajo y otras actividades.

También conozco la profunda preocupación que experimentamos cuando nuestros hijos enfermaron, sobre todo la ansiedad de que si se trata de COVID-19, tal vez ellos sean uno de los que se enfermen gravemente. A esto hay que añadir el estrés de tener que tomarse un tiempo libre para atender a nuestros hijos mientras averiguamos cuándo o dónde hacer las pruebas, cuánto tiempo hay que aislarlos y a quién hay que avisar.

¿Qué está pasando con el COVID-19 en este momento?

Más de 13 millones de niños menores de 18 años han dado positivo en las pruebas de COVID-19, incluyendo más de 5 millones en 2022. Muchos de los resultados de las pruebas caseras no se notifican, y es probable que la cifra real sea mucho mayor. En febrero de 2022, los CDC informaron de que, según las pruebas de anticuerpos, hasta tres cuartas partes de los niños menores de 18 años se habían infectado.

A finales de mayo, las subvariantes de ómicron altamente contagiosas estaban causando casi todas las nuevas infecciones por COVID en Estados Unidos, según los CDC.

Desde el comienzo de la pandemia, más de 2 millones de niños menores de 5 años se han infectado con COVID-19 y más de 400 niños pequeños han muerto a causa de COVID-19, de acuerdo con los CDC.​​ También hemos visto que el impacto del COVID en los niños ha provocado más infecciones, hospitalizaciones y muertes que muchas otras enfermedades prevenibles por vacunación, especialmente entre los niños y las familias que se identifican como afroamericanos, nativo americanos, hispanos y latinxs.

Desgraciadamente, muchos niños acaban enfermando gravemente, incluso con el síndrome inflamatorio multisistémico infantil (MIS-C, por sus siglas en inglés). Actualmente no tenemos forma de predecir qué niños lo padecerán: la mayoría de los casos se dan en niños previamente sanos. Hasta ahora, más de 8.000 niños han contraído el MIS-C y 68 han muerto a causa de él. Además, algunos niños acabarán sufriendo un COVID prolongado -que apenas estamos empezando a comprender- y otros impactos posteriores al COVID-19, como un mayor riesgo de diabetes de nueva aparición tras la recuperación.

La buena noticia es que la vacunación de los más pequeños, al igual que la de los niños mayores y los adultos, puede prevenir tanto las infecciones graves como las complicaciones y la muerte relacionadas con el COVID-19. Por ejemplo, en un estudio, dos dosis de la vacuna de Pfizer redujeron el MIS-C en un 91% en jóvenes de 12 a 18 años.

¿Qué deben saber los padres sobre la seguridad de la vacuna contra el COVID en niños menores de 5 años?

La FDA ha llevado a cabo una revisión muy cuidadosa y exhaustiva de los datos de seguridad y eficacia de la vacuna para niños menores de 5 años, y estoy segura de que la autorización de la FDA significa que podemos estar seguros de que cualquiera de las dos vacunas cumplirá su función, de forma segura y eficaz.

Las vacunas para los más pequeños constan de dosis mucho más pequeñas que las vacunas para adultos: la de Moderna consiste en dos dosis (cada una de ellas un cuarto de la dosis para adultos) con un mes de diferencia para los niños de 6 meses a 5 años, y la de Pfizer consiste en tres dosis (cada una de ellas una décima parte de la dosis para adultos) durante 11 semanas para los niños de 6 meses a 4 años. Ambos regímenes de vacunación mostraron una respuesta de anticuerpos en los niños similar a la de los estudios en adultos. No se plantearon problemas de seguridad significativos en los ensayos y ahora también sabemos que millones de niños mayores de 5 años han recibido la vacuna COVID-19 de forma segura.

En resumen: confío en la capacidad de estas vacunas para reducir de forma significativa y segura el riesgo de daños graves del COVID-19 para nuestros más pequeños, y por eso estoy planeando vacunar a mi hijo lo antes posible, con cualquiera de los regímenes disponibles.

¿Qué más pueden hacer los padres para proteger a los niños menores de 5 años?

Millones de niños y adolescentes han sido vacunados. Muchos todavía tienen que vacunarse. Los niños tendrán el mayor grado de protección dos semanas después de recibir la última dosis requerida. Hay algunas medidas que podemos seguir:

  • Procure que los niños mayores de 2 años sigan usando mascarillas o respiradores de buena calidad y ajuste en interiores, o una mascarilla doble (de tela sobre una mascarilla médica). Aunque los niños menores de 2 años son demasiado pequeños para llevar mascarilla, un consejo es utilizar la cubierta para la lluvia de un cochecito para darles una capa adicional de protección cuando estén en público.

  • Proteja a los pequeños asegurándose de que todos los que están a su alrededor o puedan estarlo están vacunados, y sus hermanos mayores de 5 años han recibido una dosis de refuerzo.

  • Mantenga las reuniones pequeñas e idealmente sólo con otros hogares que estén vacunados. Considere la posibilidad de realizar pruebas rápidas antes de reunirse.

  • Cuando sea posible, viaje por carretera en lugar de hacerlo en avión o tren para minimizar el contacto con otras personas que podrían ser portadoras del virus, especialmente aquellas cuyo estado de vacunación se desconoce.

  • Reduzca al mínimo el contacto con grupos grandes en el interior, como en los restaurantes.

  • Vea a sus amigos y familiares al aire libre cuando sea posible. Si está en el interior, haga uso de una buena ventilación: abra las ventanas, utilice filtros y ventiladores de ventana.

Estoy deseando vacunar a mi pequeño y sé que usted también. Aguante, ya casi hemos conseguido que nuestros pequeños reciban la máxima protección posible.

Ser padre ahora mismo es uno de los trabajos más difíciles. En estos tiempos increíblemente desafiantes, recuerde cuidarse y ser amable con usted mismo. Confíe que está haciendo lo mejor que puede en estas circunstancias excepcionales. Les envío amor y solidaridad a todos los padres compañeros.

Más información

Devika Bhushan, MD, FAAP

​​Devika Bhushan, MD, FAAP, es una pediatra y profesional de la salud pública centrada en la equidad​. S​​e desempeña como Cirujana General Interina de California y se enfoca en tres prioridades: la adversidad infantil y el estrés tóxico, el desarrollo de la primera infancia y la equidad en la salud. Puede seguirla en Twitter en ​@DrDevikaB​.​​​​

Última actualización
8/29/2022
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
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