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Problemas de salud
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Infecciones poco frecuentes: Yersinia enterocolítica y Yersinia pseudotuberculosis

​La Yersinia enterocolítica y la Yersinia pseudotuberculosis son infecciones bacterianas poco comunes pero que pueden causar problemas cuando aparecen. La Y enterocolítica causa una afección llamada enterocolitis, que es una inflamación del intestino delgado y del colon que ocurre, y suele ser recurrente, sobre todo en niños pequeños.

Estas infecciones parecen contraerse al comer alimentos contaminados, en particular derivados del cerdo crudos o mal cocidos, y al beber leche sin pasteurizar. También pueden contraerse al tocar un animal infectado, al tomar agua de pozo contaminada o, excepcionalmente, por transfusiones de sangre contaminada. Las infecciones son cada vez más frecuentes entre los niños con sistemas inmunitarios debilitados. El período de incubación es de entre 4 y 6 días.

Signos y síntomas

Una infección por Y enterocolítica no solo causa inflamación del intestino delgado y del colon, sino también síntomas tales como diarrea y fiebre. Un niño con esta infección podría tener heces (excremento) con sangre y mucosidad. Estos síntomas pueden durar entre 1 y 3 semanas, o a veces más.

Junto con estos síntomas más comunes, los niños muy pequeños que tienen demasiado hierro almacenado en sus organismos, como los que reciben transfusiones de sangre, o aquellos cuyos sistemas inmunitarios ya están deprimidos o debilitados por otra enfermedad, pueden ser susceptibles a padecer bacteriemia (propagación de bacterias en el torrente sanguíneo). Los niños de más edad tal vez tengan también síntomas similares a los de la apendicitis (un síndrome de falsa apendicitis), con dolor constante y a la palpación en el lado derecho del abdomen. En ocasiones excepcionales, la infección podría estar relacionada con afecciones tales como faringitis, inflamación de los ojos, meningitis y neumonía. En los niños de más edad podría padecer de dolor articular o tener un bulto rojo en la piel (eritema nodular) de las piernas después de la desaparición de la infección misma.

Es probable que los niños con Y pseudotuberculosis tengan fiebre, sarpullido y dolor abdominal, incluido el síndrome de falsa apendicitis. Algunos niños podrían además tener diarrea, sarpullido y exceso de líquido en la zona torácica o en los espacios interarticulares.

Cuándo debe llamar a su pediatra

Comuníquese con el pediatra si las heces de su hijo tienen trazas de sangre. Esté atento a los signos de deshidratación que podrían ser consecuencia de la diarrea del niño, entre los que se incluyen boca seca, sed inusual y disminución de la frecuencia de la micción (orinar).

¿Cómo se realiza el diagnóstico?

Su pediatra puede indicar hacer pruebas para detectar la presencia de organismos de Yersinia en las heces de su hijo. La evidencia de la infección también se puede observar mediante exudados de garganta que se analizan en el laboratorio, análisis de orina o análisis de sangre para detectar anticuerpos de la bacteria.

Como estas infecciones son relativamente raras, la mayoría de los laboratorios no suele hacer, a modo de rutina, análisis de detección de organismos de Yersinia en heces.

Tratamiento

En la mayoría de los niños, la infección se resuelve por sí sola. En ciertos casos, es necesario tratar las infecciones por Yersinia con antibióticos. Tal como ocurre en todos los casos de diarrea, hay que administrar líquidos para evitar la deshidratación o tratarla.

Prevención

Asegúrese de que su hijo no consuma cerdo crudo ni mal cocido, leche sin pasteurizar ni agua contaminada. Lávese bien las manos con agua y jabón después de manipular intestinos de cerdo crudos (tripas o "gallinejas"/menudencias).

No existe una vacuna para prevenir las infecciones por Yersinia.

Última actualización
8/26/2019
Fuente
Immunizations &Infectious Diseases: An Informed Parent's Guide (Copyright © 2006 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
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