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Vida sana
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Cómo hablar con sus niños después de un acto de terrorismo

Después de un acto de terrorismo, uno de los pasos más importante que puede tomar es ayudar a sus niños a expresar sus sentimientos y a sentirse a salvo. La siguiente información puede ayudarlo a hablar sobre la situación y responder a preguntas que usted y sus niños puedan tener.

Cómo pueden los padres ayudar a los niños a superar las secuelas de un acto de terrorismo:

  • Brinde a sus niños consuelo y apoyo emocional adicional. Los actos terroristas nos recuerdan que nunca estamos completamente a salvo —pero ahora es el momento indicado para garantizarle a los niños que estarán a salvo en la escuela, en su hogar y en su comunidad. Recuérdele a los niños de las medidas que pueden tomar para mantenerse a salvo. Explíqueles que hay personas en todo el mundo que brindan ayuda en tiempos de necesidad. Si tienen la edad suficiente, puede mencionar que el gobierno, la policía, los bomberos y los hospitales también están haciendo todo lo posible.
  • Sea honesto con los niños sobre lo que ha ocurrido. Los niños pueden lidiar mejor con una situación si la entienden. Los niños necesitan información de la misma forma que los adultos.
    • Comience preguntándole a sus niños si ya están enterados de la situación. Muy probablemente ya habrán escuchado algo en la televisión, en la escuela o de los amigos. Sin embargo, mucha de la información podría ser errónea. Mientras que le explican lo que saben, ponga atención a los malentendidos o rumores alarmantes. Diga la verdad y no trate de engañarlos "por su propio bien". 
    • La cantidad de detalles que le será útil a los niños dependerá de su edad, experiencia personal y conocimiento de la situación. Entre más años tengan los niños, necesitarán más detalles. Brinde información básica usando términos fáciles y directos, y luego haga preguntas. Esté atento a las pistas que pueda ver en los niños para determinar cuánta información le debe dar. Vea: Cómo los niños de diversas edades responden ante las tragedias.

Preguntas comunes de los niños después de un acto de terrorismo:

¿Habríamos podido hacer algo para prevenirlo?

  • Después de un evento trágico, nos preguntamos que podríamos haber hecho nosotros y otros para prevenir que esto pasara  —incluso cuando es obvio que nada podía haber prevenido la crisis. Algunos niños se sienten impotentes y desean haber podido cambiar lo sucedido. Dígale a sus niños que ésta es una reacción normal y que todos deseamos que hubiera algo que pudiéramos haber hecho para prevenir ésta o cualquier otra tragedia. Sugiera que usted y su niño se concentren ahora en lo que se puede hacer para ayudar a la víctimas y para garantizar la seguridad en nuestras comunidades.

¿De quién es la culpa?

  • Mientras que es natural tratar de culpar a alguien, esto no alivia los sentimientos de dolor del momento ni brinda ninguna solución para el futuro. Es comprensible sentirse indignado con los individuos que cometen actos de terrorismo. Sin embargo, algunas veces la gente se indigna con la gente que es más fácil de culpar —como las personas que puedan parecer que pertenecen al grupo que fue responsable. Se le debe decir a los niños que es normal sentirse indignado con la gente que hizo esto, y que los terroristas no representan a todas las personas de una raza o grupo étnico en particular. Nosotros, como estadounidenses, nos enorgullecemos del hecho de que nuestro país está conformado por personas de diferentes razas y orígenes étnicos. Es hora de unir nuestras fuerzas para continuar siendo una sociedad inclusiva, tolerante y solidaria con todos los que quieren la paz.

¿Podemos ayudar?

  • Una vez que los niños empiezan a sentirse a salvo y entienden lo que está pasado, muchos querrán ayudar. Por ejemplo, los niños mayores y los adolescentes pueden colgar mensajes de apoyo y solidaridad en los medios sociales. Recuérdele a los niños de todas las edades que hay cosas que pueden hacer para ayudar a que ellos y otros se sientan seguros. Pueden empezar por cuidar de sí mismos —comunicándole a usted cuando se sienten disgustados o preocupados, siendo honestos y francos. También pueden brindar ayuda a otros miembros de su comunidad —sus amigos y compañeros de clase, sus maestros y cualquier otro adulto que lo necesite. Con el paso del tiempo, pueden pensar cómo ellos, junto con otros miembros de su comunidad, podrían hacer algo útil por las víctimas y sobrevivientes.

Preguntas comunes de los padres después de un acto de terrorismo:

Algunas de las preguntas que hace mi hijo son muy incomodas de responder. Yo no quiero empeorar las cosas; ¿debo no decir nada entonces?

  • Con frecuencia lo que más necesitan los niños es tener a alguien en quien confíen, que escuche sus preguntas, acepte sus sentimientos y los respalde. No se preocupe si no sabe cuál es la respuesta perfecta —por lo general no existe una respuesta que pueda aliviarlo todo. Escuche sus preocupaciones y pensamientos, conteste sus preguntas con respuestas fáciles, directas y francas, y brinde consuelo y apoyo. Mientras que lo que más quisiéramos es evitar que nuestros hijos tuvieran que escuchar sobre estos eventos, la realidad no lo permite. Mantenerse callado sobre el tema, no los protege de lo que ha pasado, y puede impedir que lo entiendan y que le puedan sobreponerse. Recuerde que las respuestas y el consuelo que les brinde debe ser a un nivel que pueda entender el niño.

¿Qué pasa si esto los perturba?

  • Durante estas discusiones, los niños pueden mostrarse afectados —pueden llorar, estar ansiosos o irritables, o demostrarle de alguna otra manera que están perturbados. Recuerde, son los eventos los que los están afectando, no la discusión. Hablar de estos eventos les da la oportunidad de mostrar cómo se sienten. Este es el primer paso para lidiar con sus sentimientos y adaptarse a su nuevo entendimiento del mundo. Pause la conversación de tanto en tanto para poder brindarles apoyo y consuelo y para preguntarle a él o ella si desean continuar con esta conversación en otro momento. Déjeles saber que pueden mostrarle cuando se sienten perturbados. De otra forma, pueden tratar de ocultar sus sentimientos y tendrán que lidiar con ellos solos.

 ¿Qué hago si no hacen preguntas? — ¿Debo mencionarlo? ¿Qué pasa si parece que no quieren hablar al respecto?

  • Cuando ocurre una crisis de esta naturaleza, es buena idea mencionar el tema con sus niños, sin importar la edad. Algunos niños le pueden decir que no quieren o no necesitan hablar al respecto. En general, no es una buena idea tratar de forzarlos a que hablen con usted, pero mantenga la puerta abierta a la posibilidad de poder discutir el tema en otra oportunidad. Esté dispuesto para cuando sus niños quieran hablar, pero déjelos que elijan el momento. Con frecuencia a los niños se les hace más fácil hablar sobre lo que otros niños están diciendo o sintiendo en lugar de hablar de ellos mismos.

 ¿Cómo puedo saber si mis niños necesitan más apoyo del que yo les puedo dar? ¿Dónde puedo ir para solicitar ayuda?

  • Cuando pasa una tragedia, es normal sentirse perturbado. Sin embargo, si los niños continúan sintiéndose molestos por varios días y no pueden sobreponerse de sus miedos o empiezan a tener problemas en la escuela, el hogar o con sus amigos, entonces es buena idea hablar con alguien fuera del entorno familiar para que los aconseje. Puede decidir hablar con el maestro de niño o con la persona de servicios de consejería de la escuela, pediatra o asesor de salud mental o miembro del clérigo para pedir ayuda.

Información adicional en HealthyChildren.org en español:

Última actualización
8/5/2016
Fuente
Adapted from the National Center for School Crisis and Bereavement (Copyright © 2015)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
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