Por Diane E. Hindman, MD, PharmD, FAAP FACMT
El mostrador de medicamentos de la farmacia ofrece todo tipo de medicamentos de venta libre (OTC, por sus siglas en inglés) etiquetados para bebés y niños. Pueden ayudar con problemas menores como fiebre, dolor, dolor de estómago o alergias.
No se necesita receta médica para comprar medicamentos de venta libre. Sin embargo, al igual que los medicamentos con receta, los medicamentos de venta libre pueden ser peligrosos si se toman en exceso. Es importante seguir atentamente las instrucciones y guardarlos de forma segura. Antes de administrar estos productos a su hijo, lea siempre primero la etiqueta y consulte con el médico o farmacéutico cualquier duda que tenga.
Siga leyendo para conocer los tipos comunes de medicamentos de venta libre para bebés y niños, y cómo usarlos de forma segura.
Cómo leer la etiqueta de información farmacológica de los medicamentos de venta libre
Para poder venderse en EE. UU., la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) exige que los medicamentos de venta libre tengan una etiqueta de información farmacológica en la caja o el frasco.
La etiqueta proporciona información importante sobre el medicamento, como el tipo, para qué se utiliza, qué contiene, quién puede usarlo e información de advertencia. La etiqueta también incluye instrucciones sobre cómo tomar el medicamento, incluyendo la cantidad, la frecuencia y la duración.
Antes de comprar o administrar el medicamento a su hijo:
Revise la etiqueta para asegurarse de que el medicamento sea seguro para su edad. Algunos productos no deben administrarse a bebés ni a niños pequeños.
Use el peso de su hijo para calcular la dosis. Si desconoce su peso, puede administrar la dosis recomendada para su edad que figura en la etiqueta. Use el vaso o la jeringa incluidos en el envase para medir el medicamento líquido.
Evite los productos combinados para tratar múltiples síntomas a fin de evitar la doble dosis del mismo ingrediente.
Consulte al médico, especialmente si es la primera vez que le administra medicamentos de venta libre a su bebé o niño pequeño. Si su hijo toma otros medicamentos de venta libre o con receta, el médico o farmacéutico puede informarle si es seguro administrarlos al mismo tiempo.
Medicamentos comunes de venta libre para niños y sus efectos
Antihistamínicos
Ejemplos: cetirizina, loratadina, fexofenadina, levocetirizina, difenhidramina.
Ayuda con: goteo nasal, picazón en los ojos, estornudos por alergias, picazón por picaduras de insectos, urticaria u otras reacciones alérgicas.
Qué más debe saber: algunos productos pueden causar somnolencia en los niños y pueden ser tóxicos si se toman en exceso.
Aspirina y otros productos que contienen salicilato
Ejemplos: subsalicilato de bismuto, aceite de gaulteria, ácido acetilsalicílico.
Advertencias de seguridad: no le dé aspirina ni otros productos que contengan salicilato a su hijo a menos que el médico le indique que es seguro. Aquí le explicamos por qué:
- Los salicilatos están relacionados con una enfermedad muy grave (síndrome de Reye) en niños con enfermedades virales como la gripe y la varicela.
- Además, los salicilatos pueden ser tóxicos si se toman en exceso. La cantidad de salicilato en un frasco pequeño de aceite de gaulteria puede ser mortal para un niño pequeño. Tan solo una cucharadita (5 ml) de aceite puro de gaulteria contiene aproximadamente de 6 a 7 gramos de salicilato, lo que equivale a casi 20 a 22 aspirinas para adultos (325 mg).
Otros analgésicos o antipiréticos
Ejemplos: acetaminofeno o paracetamol, ibuprofeno, naproxeno.
Ayuda con: fiebre, dolor de cabeza, dolores corporales, dolor por lesiones, molestias por inyecciones, cólicos menstruales.
Advertencias de seguridad: dosifique según el peso y utilice el medidor incluido.
Acetaminofeno: siga la tabla de dosis de la AAP y evite administrar más de 5 dosis en 24 horas.
Ibuprofeno: no use en menores de 6 meses a menos que su médico lo indique.
Naproxeno: aprobado solo para niños mayores de 12 años.
Medicamentos para la tos y el resfriado
Límites de edad: NO SE RECOMIENDA su uso en niños menores de 4 años a menos que lo indique el médico de su hijo. NO USE en niños menores de 2 años.
Ejemplos: dextrometorfano, guaifenesina, bromfeniramina, clorfeniramina, difenhidramina, fenilefrina, pseudoefedrina.
Ayuda con: algunos medicamentos para el resfriado que contienen varios ingredientes afirman ayudar a disolver la mucosidad o calmar la tos. También se afirma que los medicamentos para el resfriado con múltiples ingredientes ayudan con la secreción nasal, la congestión, la fiebre y el dolor.
Qué más debe saber: hay poca evidencia de que los medicamentos para la tos ayuden con la mucosidad. Consulte al médico si su hijo necesita este tipo de medicamento y cuál debería usar. Además:
Siempre revise la composición del medicamento antes de usarlo. Los medicamentos para el resfriado pueden tener una mezcla de ingredientes en un solo producto, como un antihistamínico, un descongestionante, un supresor de la tos o un medicamento para la fiebre. Asegúrese de no administrarle a su hijo medicamentos para la fiebre o el dolor dos veces.
Si su hijo tiene asma, no le dé medicamentos de venta libre con ingredientes antitusivos. En algunos niños con asma, estos medicamentos pueden empeorar la afección.
Descongestionantes (líquido oral o pastillas que se toman por vía oral)
Ejemplos: fenilefrina, pseudoefedrina.
Ayuda con: congestión nasal o nariz tapada.
Qué más debe saber: si su hijo duerme y come bien, no es necesario tratar la congestión nasal. Algunos descongestionantes pueden hacer que los niños se sientan irritables, nerviosos o inquietos. Pueden tener otros riesgos de efectos secundarios, especialmente para niños con problemas cardíacos, e incluso pueden afectar el estado de ánimo o el comportamiento.
Descongestionantes (gotas o aerosoles nasales)
Ayuda con: congestión nasal y respiración más fácil.
Ejemplos: oximetazolina, fenilefrina, soluciones salinas (agua salada) sin medicamentos.
Advertencias de seguridad: nunca administre gotas o aerosoles nasales descongestionantes medicados a un bebé. Los aerosoles y gotas nasales descongestionantes medicados no se recomiendan para niños a menos que lo indique su médico. Presentan riesgos de efectos secundarios, especialmente en niños con problemas cardíacos, e incluso pueden afectar el estado de ánimo o el comportamiento.
Qué más debe saber:
Si su hijo mayor los usa, no le dé gotas o aerosoles medicados durante más de 2 o 3 días. Cuanto más use los aerosoles y gotas nasales medicados, menos efectivos serán. Los síntomas pueden reaparecer con más intensidad (congestión de rebote o rinitis medicamentosa).
Las gotas y aerosoles nasales salinos son una opción más segura si su bebé o niño tiene problemas para comer o dormir debido a la congestión. Aplique 1 o 2 gotas o aerosoles en cada fosa nasal. Para los bebés, puede usar una pera de goma u otro dispositivo para ayudar a eliminar el líquido y la mucosidad. No lo haga con demasiada frecuencia, ya que puede causar dolor e inflamación nasal.
Hidrocortisona
Ejemplos: crema y ungüento de hidrocortisona al 0.5 o 1 %
Ayuda con: picaduras de insectos, erupciones cutáneas leves, hiedra venenosa y eccema.
Advertencias de seguridad: nunca use estos productos sobre quemaduras, infecciones, cortes o piel lastimada. No los use en los ojos ni alrededor de ellos, ya que la hidrocortisona puede aumentar el riesgo de cataratas. Consulte al médico con qué frecuencia puede aplicarlo en la piel de su hijo.
Medicamentos para el estómago
Ayuda con: acidez estomacal, gases, dificultad para evacuar (estreñimiento), heces blandas o líquidas (diarrea).
Advertencias de seguridad: consulte al médico de su hijo antes de usar estos medicamentos.
- Qué más debe saber: el tipo de medicamento a usar depende de los síntomas. La mayoría de los síntomas desaparecen por sí solos. Cambiar la dieta de su hijo puede ayudar con los síntomas.
Cuándo llamar al médico o al servicio de emergencias
Busque ayuda de inmediato si su hijo presenta estos síntomas después de tomar cualquier medicamento:
Aunque un medicamento sea seguro, su hijo podría ser alérgico a él. Informe a su médico si su hijo presenta algún efecto secundario con algún medicamento.
Más información
Acerca de la Dra. Hindman Diane E. Hindman, MD, PharmD, FAAP, FACMT, es pediatra y toxicóloga médica certificada, además de farmacéutica colegiada en el Centro Médico Regional Havasu en Lake Havasu City, Arizona, y en el Centro de Información sobre Intoxicaciones y Medicamentos de la Universidad de Arizona en Tucson, Arizona. También es profesora clínica asociada en la Facultad de Medicina de la Universidad de Arizona en Phoenix, Arizona, y miembro del Comité de Medicamentos de la American Academy of Pediatrics.
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