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Edades & Etapas

Ciertos adolescentes y adultos jóvenes tienen un riesgo mayor de contraer la enfermedad meningocócia. Los estudiantes universitarios, especialmente los de primer ingreso que viven en las residencias estudiantiles y campamentos militares, tienen un alto riesgo en comparación con otros en este grupo de edad. Es importante saber cómo protegerse ya que la enfermedad de la meningitis puede ser mortal. Lea más información de La American Academy of Pediatrics acerca de esta grave enfermedad, vacunas seguras y eficaces y consejos sobre cómo mantenerse saludable.

Si bien puede atacar a cualquiera, el riesgo más grande lo corren las personas entre 15 y 21 años de edad. Incluso, los estudiantes que ingresan a la universidad y con planes de vivir en las residencias estudiantiles tienen un riesgo mayor que otras personas de la misma edad. Es más fácil que las infecciones se propaguen en residencias estudiantiles concurridas o en lugares cerrados donde los estudiantes se reúnen a fumar ya  beber alcohol.

Síntomas

Los síntomas de la enfermedad meningocócia a menudo pueden confundirse con otros menos graves como la gripe. Los síntomas comunes incluyen

  • Fiebre alta (arriba de 101,4 °F - 38,564 °C)
  • Un sarpullido plano, de color de rojo a púrpura, principalmente en la parte inferior de los brazos y piernas, incluyendo las  manos y los pies, con pequeños moretones o sangrado bajo la piel
  • Náusea
  • Vómitos
  • Dolor general de músculos
  • Dolor de cabeza repentino y severo
  • Confusión
  • Sensibilidad a la luz
  • Cuello rígido así como dolores de cabeza y sensibilidad a la luz (puede indicar el tipo de meningitis de la enfermedad y nunca debe ignorarse)

Es importante recibir tratamiento médico inmediato. La meningococemia o meningitis puede empeorar muy rápido, incluso pocas horas después de iniciasen los síntomas. Si no se trata, la enfermedad puede ser fatal (hasta el 20% de los adolescentes mueren) o provocar deficiencia renal, pérdida auditiva, amputación de miembros o problemas por el resto de la vida con el sistema nervioso.

Tratamiento de la enfermedad meningocócica

La
enfermedad meningocócia se trata con antibióticos. Cuando se administran tan pronto como los síntomas aparecen, estos antibióticos pueden evitar que la enfermedad empeore.

Debido a que la infección se propaga con facilidad, todos aquellas que estuvieron en contacto con alguien que ha recibido un diagnóstico de enfermedad meningocócica, deben contactar a su médico.  En muchos casos, se le recetan antibióticos a los individuos que estuvieron en contacto con alguien enfermo para evitar la enfermedad meningocócica.  Lo ideal es tomar el antibiótico durante las primeras 24 horas de haber sido expuesto a una persona con esta enfermedad.

Vacuna contra la enfermedad meningocócica

La mejor protección contra la enfermedad meningocócia para algunos adolescentes y estudiantes universitarios que vivirán en las residencias universitarias es que se vacunen. Hay disponibles vacunas seguras y eficaces para prevenir la enfermedad de la meningitis causada por 4 de los 5 tipos de bacterias de la meningitis más comunes que se encuentran en adolescentes. La vacuna meningocócica que se recomienda actualmente para los adolescentes y adultos jóvenes es la vacuna meningocócica cuadrivalente conjugada. La vacuna proporciona protección contra solo dos terceras partes de los casos de infecciones meningocócicas debido a que la vacuna no incluye una cepa. Aunque puede haber leves efectos secundarios, como enrojecimiento e hinchazón en el sitio de la inyección o fiebre leve, estos se consideran poco comunes y por lo regular desaparecen en pocos días. Las reacciones alérgicas graves a la vacuna son poco comunes.

¿Quién debe vacunarse?

  1. A los adolescentes se les recomienda tomar la primera dosis de la vacuna meningocócica de los 11 a 12 años de edad y una dosis de refuerzo a los 16 años.
  2. Los adolescentes que no reciben la primera dosis a los 11 o 12 años deberían aún recibirla. Si tienen de 13 a 15 años de edad para la primera dosis, deberán recibir el refuerzo de los 16 a los 18 años y hasta los 21 años de edad. Si reciben la primera dosis a los 16 años de edad, no se necesitará un refuerzo.
  3. No hay ninguna recomendación para recibir la vacuna meningocócica de rutina para las personas mayores de 21 años de edad
  4. Debido a que muchos estudiantes viajan durante su carrera universitaria, estos estudiantes deben estar informados de que ciertas partes del mundo, en particular en África subsahariana o en el Hajj existen tasas muchas más altas de la enfermedad meningocócica.  Si los estudiantes viajan a estas zonas, deben cerciorarse de recibir la vacuna contra la enfermedad y estar informados sobre los riesgos de viajar a estos lugares, tales como la malaria y la fiebre amarilla.  Los estudiantes que ya han sido vacunados en los 3 últimos años, no necesitan volver a vacunarse, pero deben confirmarlo con su pediatra para estar seguros.

Los estudiantes que fueron vacunados en los últimos 3 años no necesitan vacunarse nuevamente, pero deben consultar a su pediatra para asegurarse.

Tome precauciones para cuidarse

Si tiene de 11 a 12 años de edad, es importante que consulte a su pediatra para que le hagan su cheque médico anual. Puede ser que necesite un refuerzo de otras vacunas además de la vacuna meningocócica (como vacunas para prevenir tétanos y la difteria). En la misma visita su pediatra puede proporcionarle consejos acerca de cómo mantenerse saludable. Su pediatra también le hará saber cuándo programar su dosis de refuerzo.

Si es un estudiante que ingresará próximamente a la universidad, aquí hay algunos consejos de salud.

  • Disminuya el riesgo de contraer meningitis de la siguiente manera: deje de fumar, beber alcohol, evite el estrés y el exponerse a infecciones de las vías respiratorias altas. Incluso si no fuma, estar en un entorno de fumadores puede aumentar el riesgo de contraer la enfermedad de la meningitis.
  • Refuerce su sistema inmunológico con un estilo de vida saludable que incluya descanso suficiente, ejercicios y una dieta balanceada.
  • Evite compartir cubiertos o vasos, cubra su boca al toser o estornudar y lave sus manos con frecuencia.
  • Familiarícese con los servicios de salud para los estudiantes de la universidad. Busque información sobre a quién llamar o a dónde ir si se enferma.
  • Recuerde que su pediatra está disponible para responder cualquier pregunta que tenga acera de su salud. 

Información adicional:

 

Última actualización
10/8/2014
Fuente
Meningococcal Disease: Information for Teens and College Students (Copyright © 2002 American Academy of Pediatrics, Updated 8/2014)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.