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Problemas de Salud

Fomente los hábitos saludables

Considere el entorno

  • Piense si su hijo y/u otros miembros de la familia tienen problemas relacionados con el duelo y la pérdida. El duelo y la pérdida son experiencias infantiles prácticamente universales. Las reacciones de los niños frente a estas situaciones varían ampliamente, según el nivel de desarrollo, el temperamento, el estado previo de salud mental, los mecanismos de afrontamiento, las respuestas de los padres y el sistema de apoyo. Busque asesoramiento que le brinde apoyo si esto no parece estar resolviéndose en forma adecuada.
  • Reduzca el estrés. Su familia puede tomar medidas para intentar reducir los factores de estrés y aumentar el apoyo para su hijo pequeño/adolescente. Esto puede implicar cambios razonables y a corto plazo en las exigencias y responsabilidades. Esto incluye negociar prórrogas u otras formas de reducir el estrés en la escuela. También puede incluir buscar ayuda para otras personas de la familia que estén angustiadas. Si usted, como padre, está haciendo el duelo por una pérdida o manifestando síntomas de depresión, es particularmente importante que se ocupe de sus propias necesidades y busque apoyo adicional para su hijo y para otros miembros de la familia.
  • Deben sacarse del hogar las armas de fuego, y las demás armas, los medicamentos (incluidos los preparados de venta libre y el acetaminofén) y el alcohol deben sacarse del hogar, destruirse o colocarse en un lugar seguro.

    Eduque a su familia

    • Su hijo no está inventando los síntomas.
    • Lo que parece flojera o enojo puede ser un síntoma de depresión.
    • A menudo, hay antecedentes familiares de depresión. Hablar de esto puede reducir el estigma y aumentar la empatía en otros miembros de la familia.
    • La depresión es muy común y no es el resultado de una falta de capacidad de afrontamiento ni de fortaleza personal.
    • La desesperanza que produce la depresión es un síntoma, no un reflejo exacto de la realidad. Sin embargo, esta visión negativa del mundo y de las posibilidades futuras puede ser difícil de vencer.
    • El tratamiento funciona, aunque pueden pasar varias semanas hasta que se vea una mejoría y la persona afectada, a menudo, es la última persona en reconocer que ha ocurrido.

    Ayude a su hijo a desarrollar destrezas cognitivas y de afrontamiento

    • Muchos pensamientos negativos pueden cuestionarse en forma empática y mirarse desde otra perspectiva. Algunas metáforas útiles incluyen “se dan pequeños pasos cuesta arriba y grandes pasos cuesta abajo”, “los viajes largos comienzan con un solo paso”, “el vaso está medio lleno, no medio vacío”.
    • Las técnicas de relajación y la visualización (p. ej., practicar la relajación impulsada por un recuerdo agradable, imaginar estar en un lugar agradable) pueden ser útiles para dormir y para las situaciones que provocan ansiedad.
    • Aproveche lo que su hijo ya hace para sentirse mejor o relajarse y, si es adecuado, fomente más esas actividades (activación del comportamiento). Estimule la concentración en las fortalezas antes que en las debilidades. Promueva la realización de más actividades en las que el adolescente sea bueno.

    Ayude a su hijo a desarrollar destrezas de resolución de problemas

    • Determine qué pasos pequeños y posibles de lograr ayudarían a su hijo a sentir que está camino de superar sus problemas.
    • Sugiera a su hijo que comience a enumerar sus dificultades, les dé un orden de prioridad y concentre los esfuerzos en un problema, de a un pasito por vez.

    Ensaye destrezas sociales y del comportamiento

    • Las reacciones a situaciones o personas particulares, a menudo, parecen causar o mantener un estado de ánimo depresivo. Si puede indentificarlas, ayude a su hijo a desarrollar y practicar formas de evitarlas o respuestas alternativas.
    • Anime a su hijo a hacer cosas y tener pensamientos que mejoren el estado de ánimo.

    Desarrolle un plan de seguridad y emergencia

    • Haga una lista de números de teléfono a los que llamar en el caso de un aumento inesperado de la angustia.
    • Saque de su casa las armas y otros productos posiblemente letales.
    • Esté atento a factores de riesgo de suicidio, como un aumento de la inquietud, factores de estrés, la pérdida de pensamiento racional y la expresión de deseos de morir.
    • Si su hijo está comenzando a tomar un medicamento para la depresión, desarrolle un cronograma de control con su médico.
    • Consiga los números de teléfono de las líneas directas sobre suicidio o depresión, los números de teléfono de guardia de su médico o información de contacto del equipo de respuesta del área para crisis de salud mental.

    Modificado a partir de: American Academy of Pediatrics Task Force on Mental Health. Addressing Mental Health Concerns in Primary Care: A Clinician’s Toolkit [CD-ROM]. Elk Grove Village, IL: American Academy of Pediatrics; 2010.

 

Última actualización
3/31/2014
Fuente
ADHD: What Every Parent Needs to Know (Copyright © 2011 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.