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Edades y Etapas
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Consejos para apoyar a su hijo adolescente que se gradúa de la escuela secundaria

Graduarse de la escuela secundaria es un momento de emoción y aventura para muchos jóvenes, pero también un momento lleno de incertidumbre. Además, el final de la escuela secundaria representa la transición a la universidad, a un empleo, al servicio militar o a la salida del sistema de hogares de acogida. Todo esto nos hace reflexionar sobre temas como el bienestar general, problemas de salud y los diagnósticos médicos y los medicamentos. El pediatra de su hijo puede ser una excelente fuente de consejos para ayudar a su hijo adolescente a superar esta transición con éxito. 

Consejos para padres y cuidadores: 

¿Su hijo va a ir a la universidad? Entérese de lo que puede hacer para brindarle a su hijo adolescente apoyo emocional para enfrentar al mundo y dejar la seguridad del hogar.

  • Asegúrese de que su hijo adolescente tenga cobertura médica después de la escuela secundaria y enséñele cómo acceder a ella y utilizarla. Muchos adolescentes y adultos jóvenes están cubiertos por el seguro médico de sus padres hasta los 25 años.

  • Si su hijo adolescente va a la universidad, averigüe qué servicios de salud mental tiene en el campus y asegúrese de que se familiarice con ellos.

  • Además de asegurarse de que el paciente que se gradúa tenga todas las vacunas y otros cuidados de salud preventivos recomendados para esta etapa de la vida, los pediatras también pueden ayudar a la familia a garantizar la continuidad de la salud mental y emocional de su hijo adulto joven.

  • Si su hijo requiere de servicios de salud mental, elabore un plan de atención antes de que su hijo adolescente se vaya de su casa. Para la universidad, crear este plan puede tomar varias semanas o meses.

  • ¿Tiene su hijo un diagnóstico de salud mental, como un trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), depresión, un trastorno alimentario, etc.?  Asegúrese de preguntar al personal del centro de salud qué tipo de información médica necesitarán en relación con su hijo adolescente y cómo resurtir las recetas si fuera necesario hacerlo.

  • Junto con su hijo adolescente, comuníquese con el personal del instituto o la universidad para obtener información sobre los servicios disponibles para acomodar a los adolescentes con TDAH y otros diagnósticos. Además, considere la posibilidad de ponerse en contacto con la Oficina de Estudiantes con Discapacidades de la universidad, la Oficina de Asesoramiento Académico o la Oficina de Asuntos Estudiantiles para determinar qué servicios tienen disponibles para estudiantes con TDAH y otros diagnósticos.

  • Una vez que su hijo adolescente se haya adaptado a la rutina de la universidad, manténgase en contacto directo y trate de obtener información frecuente sobre su desempeño académico y social. Esto es particularmente importante durante el primer mes aproximadamente cuando los adolescentes todavía están tratando de adaptarse y quizá aún no tengan amigos.

  • ¿Tiene un hijo de un hogar de acogida que se esté "graduando" del sistema? Según las leyes estatales, los niños en hogares de acogida están cubiertos por Medicaid hasta los 18 o 21 años y quizá necesiten pasar a otro proveedor.  Es posible que algunos necesiten pasar incluso antes a un proveedor de salud mental para adultos o jóvenes en edad de transición.  Los adultos jóvenes que están saliendo del sistema de hogares de acogida necesitan ayuda para identificar a aquellos adultos, sean familiares o no, que puedan brindarles consejo, apoyo y seguridad. 

  • ¿Su hijo va a trabajar en lugar de ir a la universidad? Aunque su hijo quizá se quede en casa durante un tiempo, su vida cambiará significativamente comparada con el sistema estructurado de la escuela secundaria y el contacto diario con sus amigos. Asegúrese de darle más libertad ahora que es un adulto joven, pero tenga en cuenta que quizá necesite ayuda para afrontar las responsabilidades de los adultos como pagar las cuentas, hacerse cargo de su propia atención médica, etc. Es posible que su hijo extrañe su vida en la escuela secundaria y los amigos que se fueron a estudiar a otras ciudades. Anímelo a seguir en contacto con sus viejos amigos y hacer amistades nuevas en el trabajo u otras actividades interesantes.

  • El alcohol, las drogas y las relaciones sexuales pueden resultar más accesibles en esta etapa.  Sea claro sobre sus expectativas sobre el consumo de alcohol y drogas aunque su hijo no viva en su casa. Asegúrese de que su hijo sepa adónde ir, ya sea en el campus o en su localidad, para buscar atención de salud reproductiva. Siga conversando sobre la presión de los amigos, las buenas decisiones y sus consecuencias.

  • Una vez que su hijo cumpla 18 años, usted ya no tendrá acceso legal a sus expedientes académicos ni a su historia clínica.  Después que termine la secundaria y se vaya a la universidad o empiece a trabajar, tenga conversaciones frecuentes con su hijo adolescente para mantenerse en contacto.

  • Es normal que los jóvenes que comienzan la universidad o se mudan a otra ciudad tengan días en los que se sientan tristes, extrañen su hogar o se sientan un poco perdidos. Si estos sentimientos persisten o interfieren con su capacidad de trabajo, deben buscar ayuda y saber que es normal que esto suceda. Permanezca atento a las señales de advertencia y esté listo para actuar.

Consejos para su hijo adolescente:

Graduarse de la escuela secundaria es un momento muy emocionante. Para algunos, esto puede significar la transición a un empleo de tiempo completo. Para otros, puede significar irse a la universidad. Independientemente de lo que suceda en esta próxima etapa de la vida, es importante que te hagas cargo de tu propia salud. Estos son algunos consejos que te pueden servir.

  • Participa en actividades que promuevan tu salud de manera integral. Comer bien, dormir lo suficiente (de 8 a 10 horas como mínimo) y mantenerte activo harán que conserves energía y puedas reducir el estrés.

  • Habla con tu pediatra sobre cuándo debes comenzar a visitar a un médico para adultos. Muchos adultos jóvenes continúan con sus pediatras hasta cumplir los 21 años. Tu pediatra puede orientarte en la elección de un médico para adultos.

  • Si tienes un problema de salud, busca información al respecto. Cuando visites una clínica nueva o a un médico nuevo, tendrás que dar información sobre tu diagnóstico y tu tratamiento.

  • Si estás tomando medicamentos para tratar un problema de salud, debes conocer el nombre del medicamento, cómo se toma, sus efectos secundarios y si no puedes consumir determinados alimentos o bebidas mientras tomes el medicamento. También debes saber cómo y adónde tienes que ir para surtir las recetas.

  • Si ya no vas a vivir en tu casa, debes saber adónde ir si tienes un problema de salud. ¿Qué hospitales o clínicas están cerca? ¿Hay un centro médico para estudiantes? Habla con tus padres sobre cómo funciona el seguro médico de tu familia y asegúrate de tener una tarjeta del plan médico.

Consejos para el nuevo estudiante universitario:

  • Asegúrate de estar familiarizado con el centro médico de la localidad o del campus y con el centro de asesoramiento estudiantil (horario de atención, servicios que ofrecen, tarifas, ubicación) y qué puedes hacer si el Centro está cerrado (durante la noche y los fines de semana). Asegúrate de tener tu tarjeta del seguro y saber cómo usarla (por ejemplo, es posible que algunas compañías de seguro solamente autoricen determinados análisis de laboratorio o exijan una autorización previa para las derivaciones).

  • Si tienes una afección crónica, asegúrate de que tus compañeros de habitación o alguien cercano a ti sepan de tu afección, los síntomas y qué hacer en una situación de emergencia. Pide al médico que te trata que envíe un informe con tu estado actual y un informe del tratamiento al centro médico. Si tu problema es complejo o difícil, habla con un miembro del personal del centro médico o programa una reunión con ellos antes de que comience el año académico.

  • Los estudios han demostrado que la mayoría de los estudiantes en el campus no usan drogas ni tampoco beben o lo hacen con moderación. Así que no necesitas hacer ninguna de las dos cosas para sentirte parte de ningún grupo. Beber en exceso puede exponerte a grandes riesgos de salud (accidentes, peleas, una violación durante una cita o una agresión sexual).

  • Averigua qué recursos tienes si necesitas ayuda. Con frecuencia, hay grupos de apoyo y servicios estudiantiles disponibles que te ayudarán a afrontar la transición a un empleo o la universidad. Y no te olvides de tu familia. ¡Tu familia quiere saber cómo te estás!

  • Es normal que alguien que comienza la universidad o se muda a otra ciudad tenga días en los que se sienta triste, extrañe su hogar o se sienta un poco perdido. Si estos sentimientos duran más de una semana o interfieren con tu capacidad para trabajar o disfrutar de tu experiencia universitaria, busca ayuda. El centro médico o de asesoramiento estudiantil es el mejor lugar para empezar.

Señales de advertencia de depresión o problemas de salud mental:  

  • Cambios en los hábitos del sueño

  • Llanto inesperado o irritabilidad excesiva

  • Cambios de alimentación que producen un aumento o pérdida de peso significativo.

  • Sentimientos de desesperanza o baja autoestima.

  • Paranoia y secretismo excesivo.

  • Automutilación o mención de hacerse daño.

  • Preocupación obsesiva por la imagen corporal.

  • Aislamiento excesivo.

  • Abandono de amigos, grupos sociales y pasatiempos favoritos.

  • Disminución o cambio drástico en el rendimiento académico.

  • Consumo excesivo de bebidas alcohólicas o uso de otras drogas para sentirse mejor o para poder dormir.

Información adicional:


Última actualización
9/21/2017
Fuente
American Academy of Pediatrics (Copyright © 2013)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
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