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Problemas de salud

Qué significa la baja estatura en los niños y cuándo realizar un control del crecimiento

Two boys walk down a gravel path, one holding a soccer ball, enjoying a sunny day in a scenic outdoor setting. Two boys walk down a gravel path, one holding a soccer ball, enjoying a sunny day in a scenic outdoor setting.

Por Jennifer Arnold, MD, MSc, FAAP

Cuando un niño tiene una estatura bastante menor que la del promedio para su misma edad y su mismo sexo se dice que tiene baja estatura. Los médicos suelen usar esa expresión cuando la estatura de un niño se encuentra por debajo del percentil tres en una de las gráficas de crecimiento.

Si bien muchos niños de baja estatura se encuentran en perfecto estado de salud y crecen normalmente, algunos patrones de crecimiento pueden indicar una afección médica subyacente. En los controles periódicos del crecimiento, los pediatras pueden constatar que los niños están creciendo según lo esperado e identificar a tiempo cualquier motivo de preocupación.

¿Qué es una gráfica de crecimiento?

Una gráfica de crecimiento es una herramienta que los pediatras utilizan para hacer el seguimiento del crecimiento de un niño a lo largo del tiempo. Compara la estatura del niño con la de otros de la misma edad y el mismo sexo. Cada línea representa un percentil. Por ejemplo, si la estatura de un niño se encuentra en el percentil 25, significa que aproximadamente 25 de cada 100 niños de su misma edad son más bajos que él.

Por lo general, los niños no siguen estas líneas de forma exacta. Lo habitual es que, con el tiempo, su crecimiento se mantenga dentro de esos valores en su propia curva de crecimiento. Un niño cuya altura se encuentra por debajo de la línea del percentil tres tiene baja estatura en comparación con otros niños de su misma edad.

¿Cómo controlan los médicos el crecimiento de su hijo?

Durante los controles médicos de rutina, los pediatras miden cuidadosamente el crecimiento del niño y comparan los datos con gráficas de crecimiento estandarizadas.

  • Desde el nacimiento hasta los 2 años, el médico mide la circunferencia de la cabeza (la medida alrededor de la parte más ancha de la cabeza), el peso y la longitud.

  • De los 2 a los 19 años, el médico controla el peso, la altura y el índice de masa corporal (IMC).

La American Academy of Pediatrics recomienda a los médicos que utilicen las gráficas de crecimiento de la Organización Mundial de la Salud (OMS) desde el nacimiento hasta los 2 años y las gráficas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) entre los 2 y los 19 años.

Es fundamental controlar el crecimiento a lo largo del tiempo. Una sola medición no muestra el panorama completo.

¿Qué tipo de patrón de crecimiento es atípico?

El pediatra tendrá en cuenta muchos factores cuando evalúe el crecimiento de su hijo. La altura de los padres puede indicar la estatura probable del niño cuando sea adulto. Un niño cuyos padres son más bajos que el promedio muy probablemente también tenga una estatura inferior al promedio cuando llegue a la adultez.

El ritmo de crecimiento, conocido como "velocidad de crecimiento", también es importante. Un niño que no crece al mismo ritmo que otros niños de su misma edad irá quedando por debajo de la curva de crecimiento a medida que crezca. Los saltos abruptos en los percentiles, por ejemplo, pasar de la línea del percentil 25 a la del percentil 5 en la curva de crecimiento, pueden ser una señal de alguna afección médica subyacente que altera el crecimiento y debe ser evaluada por el pediatra.

Qué causa la baja estatura en los niños

Si su hijo es más bajo que los niños de su misma edad, es natural que le pregunte el motivo. Si bien un crecimiento más lento en algunas ocasiones puede indicar un problema de salud, la mayoría de los niños de baja estatura se encuentran saludables y continúan creciendo: simplemente tienen una estatura más baja.

¿En qué casos la baja estatura se considera normal durante el crecimiento?

Existen varias razones frecuentes para la baja estatura que no están relacionadas con problemas médicos:

  • Baja estatura en la familia: este es el caso en que uno de los padres o ambos es más bajo que la estatura promedio. El hijo crecerá a un ritmo normal y de manera saludable, pero es muy probable que sea más bajo que el promedio cuando llegue a la adultez.

  • Retraso general en el crecimiento y la pubertad: ocurre cuando el crecimiento durante la infancia es más lento, y el niño puede ser más bajo que otros de su edad. La pubertad comienza más tarde de lo habitual, y el tiempo de crecimiento es más largo. La mayoría de los niños en este grupo experimentan una "aceleración del crecimiento" y alcanzan una estatura normal de la edad adulta.

  • Baja estatura idiopática: significa que no se conoce la causa por la cual la estatura es baja, pero el niño es sano y sigue creciendo.

¿Existen afecciones médicas que pueden afectar el crecimiento de un niño?

A veces, la baja estatura sí puede ser un signo de que el niño tiene una afección de salud subyacente. Sin embargo, generalmente hay otros síntomas que indican claramente que puede estar ocurriendo algo más.

Entre las afecciones médicas que pueden afectar el crecimiento de un niño se incluyen las siguientes:

  • Afecciones médicas crónicas que afectan órganos importantes: por ejemplo, las enfermedades cardíacas, el asma, la celiaquía, la enfermedad intestinal inflamatoria, las enfermedades renales, la anemia y los trastornos óseos. El crecimiento también puede ser más lento en los niños que reciben tratamientos para el cáncer o que se están recuperando de la quimioterapia. Las afecciones hormonales (endócrinas), como el hipotiroidismo, la deficiencia de la hormona del crecimiento o la diabetes cuando ha sido difícil de controlar, pueden afectar el crecimiento de un niño.

  • Síndrome de Cushing: ocurre cuando el organismo produce demasiado cortisol (una de las hormonas del estrés) o cuando se han usado corticosteroides en dosis elevadas durante un tiempo prolongado.

  • Afecciones genéticas: el síndrome de Down, el síndrome de Turner, el síndrome de Silver-Russell, el síndrome de Noonan y las displasias óseas pueden afectar el crecimiento.

  • Mala nutrición (desnutrición): el consumo insuficiente de calorías, proteínas y otros nutrientes esenciales puede hacer que el niño crezca más lentamente. Suele dificultar el aumento de peso y, con el paso del tiempo, afectar la estatura.

  • Bebés que nacieron pequeños para su edad gestacional (el tiempo de embarazo transcurrido) o que tuvieron un retraso del crecimiento intrauterino (una limitación del crecimiento durante el embarazo), por lo que pueden ser más pequeños durante su crecimiento.

  • Medicamentos: los medicamentos psicoestimulantes para tratar el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y los corticosteroides inhalables que se utilizan para el asma pueden ralentizar el crecimiento en algunos niños.

¿Qué son las displasias óseas y qué efectos pueden tener sobre la estatura?

Las displasias esqueléticas son un grupo de trastornos genéticos que afectan el crecimiento y desarrollo de los huesos, especialmente en los brazos y las piernas.

La acondroplasia y la hipocondroplasia son dos tipos de displasia esquelética que pueden causar una estatura baja desproporcionada. Esto significa que algunas partes del cuerpo son más cortas en relación con otras. La mayoría de los niños con acondroplasia e hipocondroplasia nacen de padres con una estatura promedio.

Acondroplasia

La acondroplasia es el tipo más común de displasia esquelética que puede provocar una estatura baja desproporcionada. Por lo general, los niños con acondroplasia tienen brazos y piernas más cortos y una cabeza de mayor tamaño, mientras que el tamaño de su tronco se acerca al promedio.

Además de las diferencias en el crecimiento, algunos niños con acondroplasia pueden presentar ciertos problemas de salud, como infecciones frecuentes de oído, problemas auditivos, apnea del sueño, curvatura de la columna vertebral y problemas en la espalda y el cuello. Un seguimiento médico regular puede ayudar a identificar y tratar estos problemas.

Por lo general, la acondroplasia no afecta la capacidad del niño para pensar o aprender. La mayoría de los niños con acondroplasia tienen un desarrollo y una inteligencia normales, aunque algunos pueden alcanzar hitos físicos como sentarse, gatear o caminar en momentos distintos a los de otros niños.

Hipocondroplasia

La hipocondroplasia es una forma menos común de displasia esquelética que puede ser más leve y difícil de reconocer que la acondroplasia. Sus signos y síntomas varían de un niño a otro, y algunos niños no son diagnosticados hasta una etapa más avanzada de la infancia.

Los niños con hipocondroplasia también corren un mayor riesgo de sufrir otros problemas de salud, como infecciones frecuentes de oído y apnea del sueño, así como efectos neurológicos (como convulsiones) y desafíos en el desarrollo (como dificultades de aprendizaje o retrasos en el desarrollo).

Osteogénesis imperfecta

Otros trastornos óseos genéticos que pueden provocar una estatura baja incluyen la osteogénesis imperfecta, a veces llamada enfermedad de los huesos de cristal. La osteogénesis imperfecta hace que los huesos se fracturen con mayor facilidad de lo habitual, ya que el organismo no produce suficiente colágeno sano, un componente estructural fundamental de los huesos.

Existen varios tipos de osteogénesis imperfecta, que van desde formas leves hasta graves. Algunos niños con esta afección pueden presentar baja estatura, fracturas frecuentes, diferencias estructurales en los huesos u otros problemas de salud que pueden afectar su crecimiento y desarrollo.

¿Qué pruebas se utilizan para evaluar si un niño tiene baja estatura?

La "prueba" más importante consiste en controlar el crecimiento del niño mediante la gráfica de crecimiento durante un período. El pediatra de su hijo hará el seguimiento del crecimiento con estas gráficas durante toda su infancia. Si hay alguna preocupación relacionada con la baja estatura, la forma habitual y más útil de entender el patrón de crecimiento de su hijo es observar estas gráficas a lo largo de aproximadamente 6 meses. Si crece de acuerdo con lo esperado, es posible que no haga falta realizar más pruebas.

Para algunas afecciones que afectan el crecimiento (incluidas la acondroplasia, el síndrome de Down, el síndrome de Turner y otros trastornos genéticos), los profesionales de la salud pueden utilizar tablas de crecimiento específicas para la afección, además de las tablas de crecimiento estándar. Estas tablas específicas pueden ofrecer una imagen más precisa del crecimiento del niño a lo largo del tiempo y ayudar a orientar la atención continua.

Radiografía para determinar la edad ósea

Por otra parte, es posible que el médico de su hijo le solicite una radiografía para determinar la edad ósea, generalmente de la mano y la muñeca izquierdas. Este estudio indica si los huesos maduran más lentamente, más rápidamente o al ritmo que es de esperar. También podría determinar si la pubertad o el crecimiento tienen lugar antes o después de lo esperable, y proporcionar indicios sobre el crecimiento futuro y la estatura en la edad adulta.

Análisis de sangre

Si es sano y el ritmo de crecimiento es constante, no siempre es necesario hacer análisis de sangre cuando un niño tiene baja estatura. Por ejemplo, algunos niños permanecen en una línea de crecimiento por debajo de lo habitual durante un tiempo. Sin embargo, si el niño se encuentra por debajo del percentil tres o crece más lentamente de lo esperable, el médico podría sugerir hacer análisis de sangre para detectar afecciones médicas que pudieran afectar el crecimiento.

Pruebas genéticas

Las pruebas genéticas pueden ser útiles para diagnosticar causas de baja estatura de origen genético, como las displasias esqueléticas. Estas pruebas pueden realizarse antes o después del nacimiento y revelan variaciones en los genes de una persona que pueden regular el crecimiento o la transformación del cartílago en hueso.

¿Cuándo deberían preocuparse los padres por el crecimiento de su hijo?

Hable con el pediatra si nota lo siguiente:

  • Su hijo es mucho más bajo que los niños de su edad.

  • El crecimiento del niño parece ser más lento.

  • Los valores de su hijo descienden a percentiles más bajos en la gráfica de crecimiento a lo largo del tiempo.

  • La pubertad comienza mucho más tarde de lo esperable.

  • Su hijo tiene brazos o piernas cortos que podrían interferir con actividades cotidianas, como vestirse, alcanzar partes de su cuerpo o subir escaleras.

  • El niño tiene otros síntomas, como falta de energía o apetito.

  • Usted tiene otras preguntas sobre el crecimiento de su hijo.

Recuerde lo siguiente:

Los controles médicos regulares ayudan a supervisar el crecimiento de su hijo a lo largo del tiempo. Casi todos los niños de baja estatura son sanos y crecen normalmente. Si tiene inquietudes respecto al patrón de crecimiento de su hijo, el pediatra puede determinar si hace falta realizarle pruebas adicionales o derivarlo a un endocrinólogo pediátrico o a un genetista pediátrico.


Acerca de la Dra. Arnold

Jennifer Arnold, MD, MSc, FAAPJennifer Arnold, MD, MSc, FAAP, es pediatra, neonatóloga, docente médica y defensora de los derechos de las personas con discapacidad en Boston Children’s Hospital y profesora asistente de medicina de recién nacidos en Harvard Medical School. Se desempeña como directora ejecutiva del laboratorio de innovación Immersive Design Systems de Boston Children’s y es la directora médica de displasias óseas del Centro de Salud Ósea del hospital. Su labor clínica y académica abarca displasias óseas, neonatología, equidad en la atención médica de las personas con discapacidad, simulación de los sistemas de atención médica, seguridad del paciente y enfoques innovadores para mejorar la experiencia de los pacientes y sus familias.

La Dra. Arnold aporta una perspectiva singular a su trabajo como médica y como persona con displasia ósea. Su pasión es promover una atención de salud a niños con discapacidad que sea equitativa y centrada en el paciente y las familias. Su objetivo es garantizar que los pacientes y las familias tengan acceso a información de salud precisa, equilibrada y práctica.

La Dra. Arnold es reconocida internacionalmente como conferencista, docente, defensora de derechos y autora de un libro de éxito de ventas del New York Times. Además, la Dra. Arnold es la presentadora de Answers Parentcast, un pódcast de Boston Children’s Hospital, donde ayuda a traducir información de salud infantil a pacientes y familias. Ha dedicado gran parte de su carrera y de su labor de divulgación pública a mejorar la atención médica pediátrica, promover la inclusión de las personas con discapacidad y empoderar a los pacientes y las familias para que participen activamente en las decisiones relacionadas con su atención de salud.

Última actualización
9/15/2026
Fuente
American Academy of Pediatrics (Copyright © 2026)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.