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Problemas de salud
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Medicamentos no estimulantes disponibles para el tratamiento del TDAH

Hay algunos medicamentos no estimulantes que pueden ser adecuados para los niños con un diagnóstico de trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y ciertas afecciones coexistentes, como el TDAH con trastornos por tics complementarios (como el síndrome de Tourette), porque en algunos casos es posible tratar ambas afecciones simultáneamente. Las opciones alternativas comprobadas de los medicamentos estimulantes son, entre otras, atomoxetina, guanfacina XR, clonidina XR y bupropión.

 

Nota: Los primeros tres son medicamentos recientemente aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos FDA) que no se han utilizado como estimulantes por mucho tiempo. El bupropión no está aprobado por la FDA, pero se utilizó en diversos ensayos pequeños para el TDAH. La atomoxetina, la guanfacina XR y la clonidina XR se consideran tratamientos de segunda línea (segunda opción). El bupropión es un agente de tercera línea.

Atomoxetina

La atomoxetina (Strattera) es un medicamento no estimulante aprobado por la FDA para el tratamiento del TDAH. Se encuentra en la clase de medicamentos conocidos como inhibidores selectivos de la recaptación de la norepinefrina. Debido a que la atomoxetina no provoca adicción, no está clasificada como una sustancia controlada.

La atomoxetina es un medicamento más reciente y la evidencia que respalda su uso es más limitada que la de los estimulantes. La atomoxetina, a diferencia de los estimulantes, se mantiene activa las 24 horas. Sin embargo, se ha descubierto que la atomoxetina tiene una eficacia aproximada de un 66 % en comparación con los medicamentos estimulantes. Después de iniciar el tratamiento con atomoxetina, esta puede demorar hasta 6 semanas en alcanzar su eficacia máxima.

Posibles efectos secundarios

La atomoxetina tiene una advertencia de que, en muy pocos casos, podría provocar pensamientos suicidas en las primeras semanas de tratamiento. La atomoxetina puede resultar útil en el tratamiento de niños que tienen TDAH y ansiedad, ya que los estimulantes pueden empeorar los síntomas de ansiedad. Los efectos secundarios generalmente son leves, pero pueden incluir pérdida del apetito, malestar estomacal, náuseas o vómitos, cansancio, problemas para dormir y mareos. La ictericia (ponerse amarillo) se menciona en una advertencia sobre el medicamento, pero es muy poco común. Se recomienda tomar este medicamento con alimentos para evitar las náuseas y los dolores de estómago. La atomoxetina se debe utilizar en dosis más bajas en los niños que también tomen determinados antidepresivos como la fluoxetina (Prozac) o la paroxetina (Paxil), ya que estos pueden elevar los niveles de atomoxetina en el torrente sanguíneo.

Actualmente la atomoxetina se considera una opción para la terapia de primera línea para el TDAH y es el primer medicamento no estimulante que se incluye en la categoría de primera línea. Los padres preocupados por la posibilidad de que los estimulantes se puedan usar para el abuso de sustancias pueden elegir la atomoxetina como el agente de primera línea para su hijo. Con frecuencia, se utiliza para los niños que no han tenido resultados satisfactorios con los estimulantes.

Guanfacina de acción prolongada

La guanfacina de acción prolongada (Intuniv) está en el grupo de medicamentos conocidos como agonistas alfa. Estos medicamentos se desarrollaron para el tratamiento de la hipertensión arterial, pero también se han utilizado para tratar a los niños con el TDAH que tienen tics, problemas del sueño o de agresión. Recientemente fue aprobado por la FDA para el tratamiento de los niños con TDAH.

La guanfacina de acción prolongada es una píldora que no se debe triturar, masticar ni romper, sino que se debe tragar entera. Como la atomoxetina, la guafancina no es una sustancia controlada.

Posibles efectos secundarios

No disminuye demasiado el apetito por lo que puede ser una buena opción para los niños que perdieron mucho peso al tomar un estimulante. Los efectos secundarios pueden ser, entre otros, somnolencia, dolor de cabeza, fatiga, dolor de estómago, náuseas, letargo, mareos, irritabilidad, disminución de la presión arterial y disminución del apetito. Si bien muchos niños tienen somnolencia cuando comienzan a tomar la guanfacina de acción prolongada, esta situación parece mejorar a medida que la siguen tomando. Pueden pasar de 3 a 4 semanas hasta ver los beneficios del medicamento.

Clonidina de acción prolongada

La clonidina de acción prolongada (Kapvay) también está aprobada por la FDA para el tratamiento del TDAH. Se toma dos veces al día mientras que la guanfacina de acción prolongada se toma una vez al día.  Ambos agonistas alfa de acción prolongada fueron estudiados para ser utilizados solos o como un complemento de los estimulantes cuando el estimulante solo no elimina todos los síntomas del TDAH.

Hay otros dos agonistas alfa de acción más rápida disponibles para su uso que no están aprobados por la FDA para tratar el TDAH. Se trata de la clonidina (Catapres) y la guanfacina de rápida acción (Tenex). Se pueden usar como medicamentos auxiliares o si los medicamentos aprobados por la FDA no resultan útiles.

Si no se encontraron medicamentos aprobados por la FDA adecuados para su hijo, también debe considerar si el TDAH es el diagnóstico correcto y si podrían existir otras afecciones coexistentes.

Bupropión

El bupropión es un tipo único de antidepresivo que se ha estudiado con menos frecuencia como tratamiento para el TDAH. Tampoco está aprobado por la FDA para el TDAH ni como antidepresivo en personas menores de 18 años. Algunas investigaciones indican que el bupropión es eficaz para reducir los síntomas del TDAH en algunos niños, pero parece tener menos efecto que los estimulantes o la atomoxetina. Su uso en el TDAH no está generalizado.

Posibles efectos secundarios

Los efectos secundarios, aunque generalmente son mínimos, pueden incluir irritabilidad, disminución del apetito, insomnio y un empeoramiento de los tics existentes. Es importante tener en cuenta que, en dosis más altas, el bupropión puede provocar que algunas personas sean más susceptibles a sufrir convulsiones y alucinaciones, por lo que se debe usar con precaución en los niños con trastornos convulsivos.

Información adicional:

Última actualización
1/23/2017
Fuente
American Academy of Pediatrics (Copyright © 2016)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
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