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Problemas de salud
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Cáncer infantil: cómo afrontar el diagnóstico

El mero pensamiento de que un niño se enferme de cáncer puede ser aterrador y abrumador. Si bien el cáncer puede poner en peligro la vida, hay noticias alentadoras. Durante las últimas décadas, las mejoras en las terapias han ayudado a que el índice de supervivencia del cáncer infantil aumente a más del 80 %. En la actualidad, muchos tipos de cáncer pueden ser curados o controlados para ofrecerles a los niños una mejor calidad de vida en la adultez.

Leucemia: el tipo más común de cáncer infantil

El tipo más común de cáncer infantil es la leucemia, un cáncer de la sangre. La leucemia comienza en la médula ósea, la sustancia esponjosa dentro de los huesos donde se producen las células sanguíneas. Otros tipos de cáncer infantil son el linfoma (cáncer de la sangre que comienza en los ganglios linfáticos) y los tumores sólidos (masas de tejido anormales). Los tumores sólidos pueden aparecer en todo el cuerpo, como en el cerebro, los riñones, los músculos o los huesos. 

¿Qué causa el cáncer infantil?

Las causas del cáncer infantil en gran parte son desconocidas. El cáncer infantil puede ocurrir repentinamente, sin síntomas precoces, y podría detectarse durante un examen físico.

"Si observa algo inusual en su hijo, síntomas inexplicables, crecimiento inadecuado, distensión del abdomen o sangre en la orina, lleve a su hijo al médico", dice la Dra. Nita Seibel, una oncóloga pediatra en los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por sus siglas en inglés). Si el médico sospecha que el niño tiene cáncer, una serie de pruebas ayudarán a identificar el tipo de cáncer, el lugar donde se encuentra y si se ha diseminado a otras partes del cuerpo.

Consejos para los padres cuando investigan el diagnóstico

El cáncer infantil puede ser diferente del cáncer en los adultos. Cuando esté investigando el diagnóstico, asegúrese de que esté viendo cómo afecta ese cáncer a los niños. A menudo, los resultados pueden ser mejores para los niños que para los adultos con el mismo tipo de cáncer.

Por ejemplo, Seibel dice que los tumores infantiles tienden a responder mejor al tratamiento que los tumores en los adultos. Las células cancerosas tienden a crecer con mucha rapidez en los tipos de tumores que se observan en los niños. De modo que se pueden seleccionar terapias para interrumpir este crecimiento acelerado. Los niños con leucemia, linfoma no hodgkiniano o ciertos tumores sólidos suelen tener mejores resultados.

Planes de tratamiento

Los médicos diseñan planes de tratamiento específicos para cada niño. Generalmente, los niños reciben uno o más de los siguientes tratamientos:

  • Fármacos de quimioterapia
  • Radiación
  • Cirugía (para tumores sólidos)
  • Inmunoterapia
  • Trasplante de médula ósea o células madre sanguíneas

Los efectos secundarios desagradables son comunes y pueden incluir, entre otros, caída del cabello o del vello, náuseas y diarrea. Sin embargo, los efectos secundarios tienden a desaparecer poco después de finalizado el tratamiento.

El Dr. Stephen Hunger, un especialista en cáncer pediátrico en la Universidad de Colorado, afirma que la mayoría de los avances en el tratamiento provienen de las mejoras en los fármacos de quimioterapia. Por ejemplo, el tratamiento de la leucemia infantil hace 30 años con frecuencia incluía radiación en el cerebro. Sin embargo, la radiación puede provocar problemas de salud más adelante en la vida. Ahora, con las mejoras en la quimioterapia, los oncólogos están usando menos o nada de radiación en los niños con leucemia y otros tipos de cáncer. "Este cambio es maravilloso, debido a los efectos secundarios a largo plazo en el razonamiento y el aprendizaje, y el riesgo de desarrollar tumores cerebrales en el futuro", dice Hunger.

Ensayos clínicos para el cáncer infantil

Las mejoras en el tratamiento a menudo se basan en estudios clínicos de las personas que tienen cáncer. Los niños pueden ser aptos para participar en determinados estudios clínicos de cáncer poco después de su diagnóstico.

"Los NIH admiten ensayos clínicos para la mayoría de los tipos de cáncer infantil", dice el Dr. Malcolm Smith, un oncólogo pediátrico de los NIH. Para los tipos de cáncer que ya tienen buenos tratamientos, dice, los ensayos tienen como objetivo mantener la supervivencia reduciendo al mismo tiempo que los efectos secundarios. Otros estudios evalúan la seguridad y la eficacia de terapias experimentales para tipos de cáncer que carecen de buenas opciones de tratamiento. Cuando la terapia estándar fracasa, algunos niños pueden participar en ensayos clínicos que prueban nuevos agentes prometedores.

Una red de investigación del cáncer apoyada por los NIH congrega a miles de expertos en cáncer pediátrico. Juntos, llevan a cabo ensayos de investigación clínica para los tipos comunes de cáncer infantil. Otro grupo de investigación patrocinado por los NIH está probando nuevos fármacos potenciales para tumores cerebrales pediátricos en los hospitales de todo el país.

Haga clic aquí para obtener más información sobre los estudios clínicos del cáncer.

Cómo afrontar el cáncer infantil

Cuando un niño está recibiendo tratamiento para el cáncer, es posible que sea difícil para los familiares seguir con su vida cotidiana. Después de la quimioterapia o de la radioterapia, es posible que los niños estén cansados y necesiten más descanso. Aun así, los niños con cáncer tienen las mismas necesidades que otros jóvenes.

  • Anime a su hijo a mantenerse en contacto con sus amigos. Es más fácil mantenerlo si su hijo puede seguir asistiendo a la escuela. Hable con los maestros y el enfermero de la escuela de su hijo sobre la enfermedad, el tratamiento, las ausencias y los cambios necesarios en la actividad.
  • A un niño suele preocuparle cómo reaccionarán sus compañeros al respecto, especialmente si el niño ha faltado muchos días a la escuela o tiene cambios evidentes, como la caída del cabello. Dígale a su hijo que muchas personas, incluso los niños, se sienten incómodos ante una enfermedad grave. Estas personas pueden actuar de manera diferente o decir cosas hirientes. Muchos niños aceptan a un niño con cáncer, pero pueden tener muchas preguntas. Hable con su hijo sobre las maneras de responder.
  • Sea franco con su hijo sobre el diagnóstico y los tratamientos futuros. Las conversaciones adecuadas a la edad podrían ayudar a aliviar el estrés, el miedo y la incertidumbre. Recuérdele que el cáncer no es contagioso y no es culpa de nadie.

Si su hijo recibe un diagnóstico de cáncer, es posible que usted también necesite apoyo. Usted y su familia pueden obtener ayuda de muchos lugares. Haga clic aquí para obtener algunas ideas.

Información adicional:

Última actualización
9/21/2016
Fuente
NIH News in Health, June 2013
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
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