De repente, la nariz de su hijo comienza a chorrear como un grifo. Estornuda y se frota los ojos que ya tienen los bordes enrojecidos. Usted podría pensar que se pescó un resfriado. Sin embargo, estos mismos síntomas podrían sugerir una rinitis alérgica, es decir, una alergia que afecta la nariz de su hijo.
Esto es lo que necesita saber sobre la rinitis alérgica y cómo colaborar con el equipo de atención médica de su hijo para aliviarlo cuando los síntomas se intensifiquen.
¿Qué es la rinitis alérgica?
Para comprender qué está sucediendo dentro de la nariz y el cuerpo de su hijo debe saber cuáles son las dos manifestaciones más comunes de rinitis alérgica.
Tipos de rinitis alérgica: estacional (fiebre del heno) y crónica
La rinitis alérgica estacional afecta a los niños en primavera, verano o a principios del otoño, cuando el polen de los árboles, las gramíneas y las plantas, o las esporas de moho, impregnan el aire. La fiebre del heno es otra frase que se utiliza para referirnos a las alergias que aparecen con el clima cálido (aunque rara vez sea el heno la causa y no se manifieste fiebre).
Cuando los niños tienen rinitis alérgica perenne o crónica pueden desarrollar síntomas durante todo el año. Su organismo reacciona cada vez que encuentra determinados desencadenantes (alérgenos). Entre los desencadenantes comunes de la variante perenne se incluyen los ácaros del polvo, el moho, los animales con pelaje, las cucarachas y muchos más.
¿Qué causa estas alergias en los niños?
Las alergias aparecen cuando el sistema inmunitario de un niño reacciona desmedidamente a algo que ingresa en el cuerpo. Estos alérgenos no molestan a todos los niños, pero el sistema del niño los percibe como una amenaza. El cuerpo reacciona tratando de eliminar los irritantes y proteger los tejidos delicados, como la membrana que recubre la nariz.
Los niños con alergias nasales estacionales o perennes (crónicas) pueden tener lo siguiente:
Secreción o goteo nasal
Estornudos y congestión
Lagrimeo, picazón y enrojecimiento en los ojos
Inflamación de las fosas nasales
Círculos oscuros debajo de los ojos (a veces llamados "ojeras alérgicas")
La congestión nasal y la inflamación podrían provocar lo siguiente:
Dificultad para dormir (porque resulta difícil respirar por la nariz)
Somnolencia y poca energía a causa de falta de sueño
Problemas para pensar con claridad y tomar decisiones
Dificultades con las actividades escolares, deportivas y comunitarias
¿Es hereditaria la rinitis alérgica?
Algunas familias son más vulnerables a las alergias que otras. Algunos estudios muestran que los niños tienen de un 30 % a un 50 % más de probabilidades de desarrollar alergias si uno de los padres biológicos las padece. Las probabilidades escalan del 60 % al 80 % cuando ambos padres biológicos son alérgicos. Esto explica por qué familias enteras podrían presentar congestión nasal o estornudos desde la primavera hasta principios del otoño, o se sienten muy afectadas cuando vacacionan en una húmeda y polvorienta cabaña junto al lago.
¿Podría mi hijo tener un resfriado en lugar alergias?
Estas son diferencias claves entre la rinitis alérgica y el resfriado común que pueden ayudar a descifrar qué está sucediendo.
La causa de los resfriados son los virus que su hijo se contagia por el simple hecho de estar rodeado de otras personas. Sin embargo, ninguna persona se "contagia" la rinitis alérgica de su hijo, ya que no disemina gérmenes contagiosos.
Las alergias se intensifican cuando su hijo encuentra un desencadenante de alergia. Los resfriados se desarrollan gradualmente durante varios días.
Si su hijo tiene un resfriado, la mucosidad de la nariz generalmente será espesa y turbia, incluso amarillenta o verdosa. En una alergia, la mucosidad es más líquida y transparente.
Los resfriados desencadenan dolores corporales y fiebre. Los niños que tienen alergia no padecen dolores ni fiebre.
Las alergias suelen causar lagrimeo, picazón y enrojecimiento en los ojos, síntomas que rara vez se aplican a los resfriados.
Los resfriados generalmente duran entre 3 y 10 días, y se van disipando solos en forma gradual. Las alergias pueden durar semanas o meses, o incluso intensificarse durante todo el año.
¿Es necesario realizar pruebas especiales a los niños con rinitis alérgica?
Algunas alergias nasales se pueden diagnosticar y tratar en función de los síntomas de su hijo. Por ejemplo, si estornudan, están congestionados o se frotan los ojos cada vez que acarician al gato del vecino, la causa más probable será la caspa de las mascotas.
Si no está seguro de la causa de las alergias de su hijo, hay ciertas pruebas (junto con el seguimiento de los síntomas que se manifiesten) que permiten identificar el desencadenante.
El hecho de saber que su hijo reacciona al moho, por ejemplo, permite que usted restrinja el tiempo que el niño pase en sótanos, desvanes, entresuelos o incluso en anticuarios con olor a humedad.
¿Cómo puedo ayudar a mi hijo a sentirse mejor?
El primer paso es formar una alianza con al pediatra para elaborar un plan de atención centrado en los síntomas y desencadenantes que presenta su hijo. Hable con el médico de su hijo sobre las siguientes sugerencias.
Consejos para controlar las alergias estacionales
Mantenga las ventanas cerradas en las épocas de mayor polinización y moho, que comienzan en primavera y se extienden hasta principios del otoño.
Monitoree la concentración de polen exterior y haga que su hijo se quede adentro los días en que la concentración sea alta. Espacios techados, como gimnasios, parques de trampolines, piscinas públicas y pistas de patinaje ayudan a que su hijo se mantenga activo cuando aumentan las probabilidades de que las actividades al aire libre desencadenen síntomas.
Use el aire acondicionado y los sistemas de filtrado para controlar los alérgenos dentro del hogar y de su vehículo.
Enséñele a su hijo a no tocarse los ojos, la nariz y la boca. Al tocarlos, facilita el acceso del polen a estas zonas.
Aliéntelo a usar gafas para el sol cuando esté al aire libre para evitar el ingreso del polen a la zona ocular.
Si su hijo es sensible al moho, use un deshumidificador para mantener los niveles de humedad bajos, especialmente en los dormitorios.
Use aerosoles salinos para limpiar las fosas nasales de su hijo y disminuir la inflamación. Estos tratamientos son seguros, no contienen fármacos y se comercializan en varias presentaciones, desde simples envases con aerosoles hasta sistemas especializados que liberan una bruma. Pídale sugerencias al pediatra.
Medicamentos para las alergias estacionales
Antihistamínicos: atenúan la reacción del organismo al polen, al moho y a otros alérgenos estacionales. Consulte al pediatra sobre las fórmulas de venta libre (líquidos, cápsulas o aerosoles nasales) fabricadas especialmente para niños. Los antihistamínicos recetados también pueden ser una opción, según la edad y los síntomas de su hijo.
Aerosoles nasales con corticoides: alivian la inflamación dentro de la nariz y las fosas nasales de su hijo, y pueden facilitar la respiración y mejorar el sueño de su hijo. Se han aprobado varias marcas comerciales de aerosoles nasales para su uso en niños a partir de los 2 años. El uso correcto y sistemático del aerosol durante la temporada de alergias ayuda a obtener mejores resultados.
Descongestivos: brindan alivio a las narices congestionadas de los pequeños disminuyendo la mucosidad y la inflamación. No obstante, se deben usar con cuidado, ya que los estudios muestran que la congestión puede regresar peor ("efecto rebote") después de una tanda de descongestivos. Hable siempre con el médico de su hijo para obtener asesoramiento sobre el uso correcto de estos medicamentos.
Consejos para controlar las alergias crónicas (perennes)
En primer lugar, familiarícese con los desencadenantes de su hijo. Las pruebas pueden mostrar si su hijo es alérgico a las mascotas y a otros animales con pelaje, al moho, al polvo, a las cucarachas o a otros alérgenos. (También tenga en cuenta que los niños pueden tener más de un desencadenante).
Obtenga más información sobre cómo actúan los desencadenantes. Por ejemplo, si su hijo es alérgico a la caspa de las mascotas, deberá hacer algo más que mantenerlo alejado del perro o gato de la familia. La caspa está formada por diminutas escamas de piel que se depositan en alfombras, ropa de cama y muebles tapizados, y que se mezclan con el polvo de la casa. La limpieza y el lavado periódicos permiten reducir las exacerbaciones de alergia.
Los niños con alergia al moho estarán mejor en ambientes con aire fresco y seco que impide la formación de hongos. Los deshumidificadores portátiles pueden ser útiles, especialmente en dormitorios y otros espacios donde los niños duermen. Si es posible, agregue sistemas de filtrado y deshumidificación de aire a los sistemas de calefacción y aire acondicionado de su hogar para disminuir la cantidad de alérgenos.
Los ácaros del polvo son un desencadenante común de alergia. Estas criaturas prácticamente invisibles se nutren de partículas de la piel que encuentran en el polvo de la casa, por lo que habitualmente están en la ropa de cama, los muebles tapizados y los almohadones. En este artículo encontrará consejos útiles para controlar los ácaros del polvo en dormitorios y otros espacios.
La alergia a las cucarachas no implica que su casa esté sucia. Estos insectos se encuentran prácticamente en todos los espacios interiores, desde hogares hasta escuelas y centro comunitarios, entre otros. Son más prolíferas todo el año en climas más cálidos, lo que hace que sean difíciles de combatir. Los niños reaccionan a las secreciones y partes del cuerpo que dejan las cucarachas, y no al bicho en sí. Obtenga más información aquí y aprenda a prevenir las exacerbaciones en niños con alergia a las cucarachas.
Tratamiento de las alergias nasales crónicas
Enjuagues y aerosoles de solución salina sin fármacos: se pueden usar todos los días para eliminar los alérgenos de la nariz y las fosas nasales de su hijo. Esta práctica diaria beneficia a muchos niños.
Aerosoles nasales con corticoides: pueden aliviar a niños con alergias más graves. Por lo general, estos aerosoles se usan a diario para controlar sistemáticamente los síntomas de alergia. El pediatra puede recomendar su uso aunque las alergias de su hijo sean leves, ya que puede haber desencadenantes de alergia crónica prácticamente en cualquier lugar. Para muchos niños y adolescentes, estos aerosoles son fundamentales para un buen descanso, la claridad del pensamiento y el éxito escolar.
Antihistamínicos que no causan somnolencia y descongestivos menos comunes: también se pueden incorporar al plan de atención de su hijo. El pediatra hablará con usted sobre los síntomas, hábitos y actividades de su hijo, y recomendará un alergista o inmunólogo pediátrico. En conjunto, pueden elaborar un plan de atención que aborde los síntomas y las necesidades específicas de su hijo.
Recuerde
La rinitis alérgica puede ser frustrante, para los niños que solo quieren dormir, jugar y aprender y para los padres que tratan de descifrar cuál es la causa de todos los estornudos y la congestión. La buena noticia es que, con la información y el apoyo adecuados, la mayoría de los niños puede sentirse mucho mejor y mantener los síntomas en un segundo plano.
Familiarizarse con los desencadenantes de la alergia, hacer pequeños cambios en el hogar y en los espacios al aire libre, y usar los tratamientos según la recomendación médica pueden marcar una verdadera diferencia. Aliarse al pediatra permite asegurarse de que su hijo obtenga la atención acorde a su edad, sus síntomas y su vida diaria.
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