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Problemas de salud
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Infecciones por virus coxsackie en niños

Por J. Michael Klatte, MD, FAAP

Los virus coxsackie son uno de los cuatro tipos de virus (junto con los poliovirus, los echovirus y los enterovirus numerados) que en conjunto se conocen como enterovirus. Estos virus causan una amplia variedad de enfermedades, especialmente en niños pequeños. Las infecciones son más comunes durante el verano y principios del otoño.

¿Cómo se propagan los virus coxsackie?

Los virus coxsackie se pueden transmitir a través de gotitas respiratorias que se esparcen por el aire al estornudar y toser. Los niños también pueden infectarse después de tocar superficies u objetos contaminados con el virus. Otras de las formas en las que el virus se propaga es a través del contacto con las heces de una persona infectada o de una madre a su bebé al nacer. El tiempo habitual desde la exposición hasta el inicio de los síntomas para la mayoría de los virus coxsackie es de 3 a 6 días.

Los virus coxsackie pueden hacer que los niños desarrollen enfermedades que incluyen:

Infecciones de la piel y la boca

La fiebre aftosa (HFMD, por sus siglas en inglés) también conocida como enfermedad de manos, pies y boca, es una infección extremadamente común que se observa en los niños y generalmente es causada por los tipos A16 y A6 del virus coxsackie. Afecta con mayor frecuencia a bebés y niños menores de 5 años. La erupción de la HFMD es conocida por ubicarse sobre las palmas de las manos, las plantas de los pies y dentro de la boca. Sin embargo, también se pueden encontrar erupciones en la cara, los brazos, las piernas y dentro del área del pañal. Los síntomas de la HFMD también pueden incluir fiebre, dolores de cabeza y falta de apetito.

Los niños con infecciones por virus coxsackie pueden tener herpangina (sin relación con las infecciones por herpes), úlceras dolorosas o llagas en el paladar y las amígdalas. Esta infección se observa normalmente en niños de entre 3 y 10 años. La herpangina a menudo se desarrolla repentinamente y los síntomas adicionales pueden incluir fiebre alta y dolores de cabeza. La mayoría de los casos se resuelven en un plazo de 3 a 6 días.

Infecciones musculares

La infección por el virus coxsackie de los tipos B3, B5 o B6 puede causar espasmos agudos repetidos en los músculos ubicados entre las costillas y sobre la mitad superior del abdomen. Los espasmos generalmente duran entre 15 y 30 minutos por vez y empeoran con la respiración profunda. Esta infección generalmente se observa en adultos jóvenes y tiende a resolverse después de 1 a 6 días.

Infecciones del sistema nervioso

Ciertos tipos de virus coxsackie pueden causar meningitis (infección de las capas protectoras que rodean el cerebro y la médula espinal). Rigidez en el cuello, dolor de cabeza, vómitos y dolor relacionado con las luces brillantes (fotofobia) son signos de meningitis. La meningitis ocurre con mayor frecuencia en niños pequeños, pero los niños mayores y los adolescentes también pueden verse afectados.

Infecciones del corazón

Las infecciones por el virus coxsackie de los tipos B2 a B5 pueden causar hinchazón e inflamación de las capas de tejido y músculo del corazón, lo que se conoce como "miopericarditis". Los adolescentes físicamente activos tienen mayor riesgo de desarrollar miopericarditis. Los síntomas pueden incluir dolor de pecho, dificultad para respirar (especialmente con el ejercicio) y ritmos cardíacos anormales.

Infecciones en recién nacidos

Los recién nacidos que contraen infecciones por enterovirus de sus madres al nacer pueden tener una infección abrumadora con fiebre que conduce a insuficiencia hepática, insuficiencia cardíaca, meningitis, convulsiones, sangrado y, a veces, la muerte.

Cuándo llamar a su pediatra

Llame a su pediatra si su hijo se queja de dolor de cuello, dolor de pecho, dificultad para respirar, apatía o letargo. También consulte a su pediatra si su hijo tiene llagas en la boca que le causan dificultad para tragar, lo que puede provocar deshidratación.

¿Cómo se diagnostican las infecciones por virus coxsackie?

Su pediatra realizará un examen físico que evalúe los signos y síntomas que pueden indicar una infección por el virus coxsackie. Si el médico sospecha que su hijo tiene fiebre aftosa, su pediatra buscará el sarpullido asociado con esta infección, así como también llagas en la boca y la garganta.

En la mayoría de los casos, el diagnóstico se basa en hallazgos clínicos y no se realizan análisis de laboratorio. Sin embargo, para confirmar el diagnóstico, su médico puede analizar muestras de la garganta, la nariz, las heces u otras áreas del cuerpo de su hijo. Los análisis de sangre, lesiones cutáneas (si están presentes) y orina pueden sugerir una infección por enterovirus. Si su pediatra sospecha de meningitis, puede realizar una punción lumbar para que pueda examinarse líquido cefalorraquídeo en el laboratorio. Si se sospecha de miopericarditis, una radiografía de tórax y un electrocardiograma (EKG) ayudarán con el diagnóstico.

¿Cómo se tratan las infecciones por virus coxsackie?

No existe un tratamiento específico autorizado disponible para los virus coxsackie o cualquiera de los otros tipos de enterovirus. Se ha probado un medicamento antiviral (pleconaril), pero no está autorizado para uso general ni está disponible en los Estados Unidos en este momento. Su pediatra puede recomendar el uso de acetaminofén para reducir la fiebre de su hijo y aliviar el malestar de las llagas en la boca.

¿Cuál es el pronóstico?

Casi siempre, los niños se recuperan de estas infecciones en un plazo de 7 a 10 días sin problemas. Ocasionalmente se presentan complicaciones, como insuficiencia cardíaca relacionada con miopericarditis e incluso muerte súbita relacionada con ritmos cardíacos anormales. Los recién nacidos con infecciones por enterovirus durante las primeras 1 a 2 semanas de vida pueden contraer infecciones graves que conducen a insuficiencia hepática y hemorragia masiva, que pueden ser fatales.

Cómo prevenir las infecciones por virus coxsackie

Los niños y los adultos deben adoptar buenos hábitos de lavado de manos para reducir las posibilidades de propagar estos virus. En particular, los padres y otros cuidadores que cambian pañales para bebés deben lavarse las manos con frecuencia. Cuando un niño se enferma con cualquier tipo de infección por enterovirus, asegúrese de evitar que vaya a la escuela, piscinas y centros de cuidado infantil durante los primeros días de la enfermedad.

Más información

Sobre el Dr. Klatte

J. Michael Klatte, MD, FAAP es profesor asistente en la Facultad de Medicina de la Universidad de Massachusetts Baystate y miembro de la División de Enfermedades Infecciosas del Baystate Children's Hospital, donde se desempeña como director médico de administración de antimicrobianos. Sus intereses clínicos y de investigación incluyen infecciones por enterovirus, infecciones por Clostridium difficile y administración de antibióticos. Dentro de la American Academy of Pediatrics (AAP), es miembro del Subcomité de Educación de la Sección de Enfermedades Infecciosas.

Última actualización
10/7/2021
Fuente
American Academy of Pediatrics Section on Infectious Diseases (Copyright © 2021)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
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