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Vida sana
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Pesar, aumento de peso y normas para deportistas adolescentes: explicación del informe de la AAP

Por: Rebecca L. Carl, MD, MS, FAAP

¿Su hijo le ha hablado de bajar o aumentar de peso por el deporte que practica? Estas prácticas comienzan a temprana edad y la presión puede ser intensa.

Por ejemplo, en vez de competir en su peso natural, muchos luchadores intentan perder peso rápidamente y creen que una categoría de peso inferior les dará una ventaja durante la competencia, que podría ser tan pronto como al día siguiente. Los bailarines y gimnastas a menudo sienten que serán juzgados de manera más favorable si tienen un físico más delgado. Con otros deportes, como el fútbol americano y el levantamiento de pesas, algunos deportistas jóvenes buscan aumentar de peso y tener más masa muscular. Como resultado, muchos de estos atletas jóvenes someten sus cuerpos a situaciones extremas para cambiar el peso, usando métodos con el potencial de provocar graves problemas de salud. 

El informe clínico de la American Academy of Pediatrics (AAP) titulado, "Promoción de prácticas saludables para controlar el peso en deportistas jóvenes" (en inglés) describe algunos de estos métodos poco saludables para subir y bajar de peso y también políticas y métodos empleados para reducir estas prácticas. Además, el informe de la AAP repasa estrategias saludables sobre cómo pueden los atletas jóvenes adelgazar y engordar de forma saludable

Regulaciones: ¿Qué contiene el libro de reglas?

Las clasificaciones de peso en deportes (por ejemplo, fútbol americano, lucha libre, remo, boxeo) fueron diseñadas para garantizar un juego sano, seguro e imparcial. Si bien ese es el concepto, está muy alejado de la realidad debido a la cantidad de atletas jóvenes que intentan manipular el sistema.

Cómo han intentado abordar el problema los organismos directivos de deportes a nivel nacional:  

  • La Asociación Nacional Atlética Universitaria (National Collegiate Athletic Association, NCAA) implementó normas para reducir las prácticas peligrosas para bajar de peso en lucha libre. Prohibió el uso de diuréticos, trajes impermeables y saunas para perder peso y redujo el tiempo entre los "pesajes" y la competencia. Además, la NCAA estableció un sistema para fijar un peso mínimo para la competencia durante la temporada de lucha, usando un cálculo que incorpora el estado de hidratación, el peso y la composición corporal.

  • En 2006, la Federación Nacional de Asociaciones de Escuelas Preparatorias Estatales (National Federation of State High School Associations) adoptó pautas similares (es decir, composición corporal, procedimientos de pesaje y estado de hidratación) para determinar los pesos corporales mínimos de los luchadores de escuelas preparatorias. No obstante, los mínimos de grasa corporal fueron más altos (≥7 % en varones, ≥12 % en mujeres) que los niveles para deportistas universitarios dispuestos por la NCAA. Estas diferencias se implementaron para incorporar las necesidades de crecimiento de los adolescentes durante la pubertad y las diferencias entre los sexos.

La definición de normas de pesos mínimos para competir condujo a una reducción de la práctica de bajar de peso de forma rápida antes de la competencia. No obstante, no todos los deportes o actividades en los que el peso podría desempeñar un papel en el rendimiento usan un sistema de clasificación por peso.  Por ejemplo, en la danza, las carreras de fondo, la gimnasia y el ciclismo, se considera que el peso y la composición corporal influyen en el rendimiento físico y la estética del desempeño. Aún así, las organizaciones directivas de estas actividades no tienen prácticas obligatorias para controlar el peso.

Por qué los deportistas no deben concentrarse en el IMC  

El porcentaje de grasa corporal varía según la edad y el peso no es un indicador preciso de grasa corporal o masa muscular magra.

  • No se recomienda el uso del índice de masa corporal (IMC) en deportistas porque clasifica de manera falsa a algunos adolescentes de peso normal como si tuvieran sobrepeso.

  • El IMC también puede estar elevado falsamente en un deportista o no deportista con complexión muscular, así como también en alguien que tenga una proporción alta entre el torso y las piernas.

  • Las mediciones de composición corporal (grasa corporal y masa muscular magra), además de las mediciones de la estatura en relación con el peso para la edad, pueden ser mucho más útiles para determinar el estado físico de un deportista.

  • La masa muscular magra debe estar por encima del percentil 25 en la mayoría de los deportistas bien alimentados. 

El continuo (escala) poco saludable para bajar de peso

En un extremo del espectro se encuentran quienes tienen un leve desequilibrio de energía. En el otro extremo del espectro están los deportistas que intentan bajar de peso (y posteriormente mantener ese peso bajo) con técnicas peligrosas que, de hecho, podrían perjudicar su rendimiento deportivo, aumentar las lesiones y provocar complicaciones médicas.

Si su hijo practica un deporte que hace énfasis en la delgadez, la esbeltez o la competencia con el menor peso posible, esté atento a lo siguiente:

  • Ayuno/restricción de calorías

  • Restricción de ingesta de líquidos

  • Uso de laxantes, diuréticos o medicamentos estimulantes

  • Exceso de ejercicio para promover la transpiración

  • Uso de saunas para promover la transpiración

  • Vómito después de comer

Consejos para padres:  

  • Enfatice que la pérdida de peso gradual es lo mejor. Se recomienda no más de 1,5 % del peso corporal total o de 1 a 2 libras (450 g a 1 kg) por semana.

  • Los requisitos calóricos dependen principalmente de la talla del deportista y el gasto calórico durante el ejercicio. La dieta adecuada para la mayoría de los atletas es de entre 2000 y 3500 calorías por día, divididas de la siguiente manera: 

    • Carbohidratos: 55 % a 65 %

    • Proteína: 15 % a 20 %

    • Grasa: 20 % a 30 % 

  • Salvo en deportes que tienen pesaje obligatorio, el entrenador de su hijo no debería hablar sobre el peso ni bajar de peso.

  • Hable con su pediatra para determinar si bajar de peso es adecuado para su hijo. De ser así, hablen sobre cómo establecer una dieta y un programa de ejercicios seguros y eficaces para lograr un peso saludable. Su pediatra puede transferirlo a un dietista o nutricionista registrado para obtener consejos sobre una dieta adecuada.

  • Los niños y adolescentes deben evitar oscilar entre pesos altos y bajos; deben intentar mantener un peso adecuado. 

Aumento de peso poco saludable

Algunos deportes, como el fútbol americano, el rugby y el levantamiento de pesas valoran un físico musculoso para más potencia y fuerza. Esto podría hacer que algunos niños y adolescentes intenten aumentar de peso. No obstante, aumentar la cantidad de comida que se consume, sin más, puede conducir a un aumento de la grasa corporal sin aumento de la masa muscular ni de la fuerza. Un aumento de peso corporal o un peso poco saludable podría exponer a algunos deportistas a un mayor riesgo de lesiones y enfermedades por calor. Los complementos usados para aumentar la masa muscular tienen el potencial de estar asociados con efectos secundarios perjudiciales. Al contrario de la creencia popular, sólo comer más proteínas no conduce a una mayor producción de músculo. 

Consejos para padres:  

  • Enfatice que el aumento de peso gradual es lo mejor. Aumentar más de 1,5 % de peso corporal por semana podría generar grasa no deseada.

  • Hable con su pediatra para determinar si el aumento de peso es adecuado para su hijo. Discutan sobre cómo establecer una dieta segura y eficaz y un programa de ejercicios para aumentar la masa corporal magra. Su pediatra puede transferirlo a un dietista o nutricionista registrado para obtener consejos sobre una dieta adecuada.

  • Los niños y adolescentes deportistas pueden participar en entrenamiento de fuerza. Hay que empezar por aprender la técnica adecuada bajo la supervisión de un adulto con el debido conocimiento. Las cargas de peso deben aumentarse gradualmente; los programas deben incorporar entre 2 y 3 series de 8 a 15 repeticiones con el deportista manteniendo la técnica adecuada. Los deportistas jóvenes que aún no han atravesado la pubertad por completo deben ser conscientes de que, si bien el entrenamiento con pesas mejorará la fuerza, es probable que no vean un aumento en la masa muscular. 

Niños primero, deportistas después.

Como padre o madre, lo más importante que puede hacer es procurar a su hijo una comunidad de entrenadores y compañeros de equipo que se preocupen más por su salud a largo plazo que por los logros a corto plazo. Si bien un deportista olímpico podría decir que los grandes logros requieren de grandes sacrificios, su hijo es en primer lugar un adolescente y en segundo lugar un deportista. Cuando se trata de la salud de su hijo a largo plazo, ¿cuánto sacrificio puede resultar demasiado?

Información adicional:

 Sobre la Dra. Carl:

Rebecca L. Carl, MD, MS, FAAP, es médica tratante de Medicina del Deporte y Ortopedia no Quirúrgica en el Hospital Infantil Ann & Robert H. de Chicago y profesora adjunta de Pediatría en la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern. Obtuvo una licenciatura en la Universidad Cornell, su diploma de doctora en medicina en la Facultad de Medicina de la Universidad de Illinois, Chicago y una Maestría (MS) en Investigación Clínica en la Universidad Northwestern. La Dra. Carl completó su residencia en Pediatría en la Universidad de Wisconsin y obtuvo becas de investigación sobre atención primaria en Medicina del Deporte (Universidad Rush) y Ortopedia no Quirúrgica (Universidad de Wisconsin). Dentro de la American Academy of Pediatrics, la Dra. Carl es miembro de la División de Ortopedia y el Consejo sobre Medicina del Deporte y Ejercicio. 

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Última actualización
4/11/2018
Fuente
Council on Sports Medicine and Fitness (Copyright © 2017 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
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