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La AAP y la Asociación contra la Obesidad abordan el impacto social y emocional del estigma del peso en los niños y adolescentes

Los médicos hacen un llamado urgente por la educación y un lenguaje positivo para acabar con la discriminación societaria.

Para los niños que tienen sobrepeso o son obesos, el estigma y la discriminación pueden sumar a sus problemas de salud y afectar la calidad de sus vidas, haciéndoles sentir aislados, avergonzados y tristes. De acuerdo con la investigación, el peso puede ser un indicador de la  victimización y el acoso.

En una nueva declaración de política elaborada por la American Academy of Pediatrics y la Asocación contra la Obesidad (The Obesity Society) ofrece una guía a los pediatras y a los profesionales de la salud para reducir el estigma y la discriminación a causa del peso corporal, y para educar a otros sobre las consecuencias negativas de estas acciones. La declaración de política titulada, "El estigma que sufren los niños y adolescentes con obesidad" (en inglés) será publicada en el número de diciembre de 2017 de Pediatrics y publicada en línea el 20 de noviembre.

"El tratamiento para la obesidad es un trabajo arduo y complejo", dijo Stephen J. Pont, MD, MPH, FAAP, un autor principal de la política y presidente fundador de la Sección de la AAP, Comité Ejecutivo contra la Obesidad. "Algunas veces nos olvidamos de la carga que el estigma del peso tiene en los niños y las familias que luchan contra la obesidad".

El estigma del peso lo experimentan los jóvenes con más frecuencia por victimización, burlas y acoso. En el ambiente escolar, el acoso por causa del peso es una de las más frecuentes formas de hostigamiento entre pares que reportan los estudiantes. De hecho, 71 % de los que buscan tratamiento para bajar de peso dicen haber sido víctimas del acoso escolar debido a su peso en el año anterior, y más de un tercio señalaron que habían sufrido acoso por más de 5 años.

"Los jóvenes son víctimas de las burlas por su peso por parte de sus compañeros de escuela y a veces también por sus padres", dijo la coautora Rebecca Puhl, PhD, directora adjunta del Centro Rudd para Políticas de Alimentos y Obesidad y miembro de la Asociación contra la Obesidad (The Obesity Society). "Este problema lo deben tener presente los profesionales de salud y los pediatras, que son entre los pocos que pueden ofrecer ayuda para prevenir el daño adicional que estas experiencias le causan a la juventud".

El estigma del peso incrementa el sentido de aislamiento y tristeza lo que puede conducir a dejar de tomar parte en actividades diarias, a atracones y aumentar más de peso.

"Las palabras son poderosas y pueden ayudar o causar daño, así que cuando trabajo con las familias para hacer cambios saludables, hago un esfuerzo para ser comprensivo y paciente", dijo el Dr. Pont. "Si permanecemos conscientes y evitamos palabras o acciones que nuestros pacientes puedan sentir son un estigma, podremos entonces obtener mejores resultados".

Ambos, la AAP y la Asociación contra la Obesidad recomiendan a los profesionales de la salud ser modelos de comportamiento y usar lenguaje sin predisposición (sin hacer juicios). Por ejemplo, la AAP recomienda al hablar hacer énfasis en "la persona primero", como en el caso de "niños con obesidad", y no usar el adjetivo directo, "niño obeso".  Se recomienda también el uso de técnicas de asesoramiento y empoderamiento, tales como entrevistas motivacionales, para abordar el estigma del peso y el acoso durante las visitas clínicas.

 Los profesionales de salud pueden promover la capacitación y educación sobre el estigma del peso en las facultades de medicina, programas de residencia y programas de formación médica continuada". También pueden empoderar a las familias para que sean promotores que abordan el estigma del peso en el ámbito del hogar y en la escuela.

 "Para tratar a los niños y adolescentes que sufren de obesidad se deben tener en cuenta otros factores fuera de los cambios de nutrición y hábitos relacionados con la actividad física. También es importante abordar el impacto social y emocional que el exceso de peso puede tener en su calidad de vida", dijo el Dr. Pont. "Por medio de estas nuevas recomendaciones, esperamos exhortar un enfoque más eficaz y empático a la forma como abordamos y ofrecemos atención a los niños y familias que lidian con la obesidad.

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Publicado
11/20/2017 12:00 AM
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