La American Academy of Pediatrics (AAP) está alentando a los pediatras a integrar la salud mental, emocional y relacional en su enfoque de atención a los pacientes, comenzando desde la primera infancia y continuando a lo largo de la adolescencia como parte de un enfoque de salud integral.
Nuevo informe clínico de la AAP
Un nuevo informe clínico de la AAP, titulado "Marco para abordar el desarrollo mental y emocional saludable en pediatría" ("Framework for Approaching Healthy Mental and Emotional Development in Pediatrics"), fue publicado en la edición de mayo de 2026 de la revista Pediatrics, coincidiendo con el inicio del Mes de Concientización sobre la Salud Mental.
En este informe, la AAP señala que cada vez más niños experimentan problemas de salud mental y emocional, y que a menudo resulta difícil acceder a recursos especializados. El documento describe cómo los pediatras pueden brindar apoyo a las familias adoptando un enfoque amplio respecto a la salud emocional del niño, en lugar de esperar a que surjan dificultades o limitarse únicamente a diagnosticar y tratar afecciones o trastornos específicos."El desarrollo mental y emocional no es algo que deba abordarse solo cuando surgen inquietudes o cuando se presenta una crisis, sino que es una parte fundamental del cuidado de los niños desde la primera infancia hasta la adolescencia", afirmó la Dra. Evelyn Berger-Jenkins, MD, MPH, FAAP, autora principal del informe, el cual fue elaborado por el Comité de la AAP sobre Aspectos Psicosociales de la Salud Infantil y Familiar, junto con la Sección de Pediatría del Desarrollo y del Comportamiento.
Desarrollo de habilidades a lo largo del tiempo para fomentar la resiliencia
"Los niños desarrollan resiliencia gracias al apoyo de las habilidades sociales y emocionales que van adquiriendo con el paso del tiempo. Los pediatras y los padres pueden trabajar de manera conjunta para ayudar a los niños a transitar su camino hacia la edad adulta, centrándose intensamente en 'lo que funciona bien' y no únicamente en 'lo que está mal'", señaló la Dra. Berger-Jenkins.
El informe clínico propone un enfoque escalonado que puede resultar útil para abordar los problemas de salud mental y emocional en el ámbito pediátrico, y reconoce la necesidad de realizar labores de defensa y promoción para ampliar la disponibilidad de recursos de salud mental y emocional a gran escala.
La AAP recomienda incorporar el tema del desarrollo mental y emocional en cada consulta pediátrica, y no solo en aquellos momentos en que surgen inquietudes. Esto puede lograrse mediante la orientación anticipatoria, la vigilancia, el cribado (detección) y las intervenciones breves. Asimismo, dichas acciones deben llevarse a cabo adoptando un enfoque informado sobre el trauma, equitativo y libre de sesgos. El informe también destaca el valor de la colaboración con proveedores de salud integral, instituciones educativas y comunidades.
"Un elemento clave de este marco de trabajo es reconocer que los padres y los pediatras logran los mejores resultados cuando actúan como aliados: escuchando las inquietudes, compartiendo la toma de decisiones y fomentando juntos la resiliencia a través de la confianza y de relaciones duraderas", concluyó la Dra. Berger-Jenkins. Los informes clínicos elaborados por la AAP son redactados por expertos médicos, reflejan la evidencia más reciente en el campo y se someten a varias rondas de revisión por pares antes de ser aprobados por la Junta Directiva de la AAP y publicados en Pediatrics.
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