Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
 
Problemas de salud
Tamaño del texto
Facebook Twitter Google + Pinterest

Cómo evitar la propagación de enfermedades en la guardería o escuela

En el mundo de la actualidad de familias con dos ingresos y padres solteros, muchos niños jóvenes pasan mucho tiempo en una guardería.

¿Cuál es la política?

Cuando elija a un centro de cuidado infantil para su hijo, no olvide tener en cuenta este factor crucial, ¿cuál es la política en relación con los niños enfermos?

Para reducir el riesgo de enfermarse, su hijo, los proveedores de cuidado infantil, y todos los niños que ellos cuidan deben estar al día con sus vacunas recomendadas contra enfermedades. Lea este artículo sobre los itinerarios de vacunación recomendados.

Enfermedades comunes in los centros para cuidado infantil y en las escuelas

Los virus responsables de los resfriados o la gripe ocasionan las enfermedades más comunes en los centros de cuidado infantil y en las escuelas. Aunque su niño esté vacunad puede contagiarse de otras enfermedades infecciosas comunes tales como los resfriados, dolores de garganta, tos, vómito y diarrea. De hecho, la mayoría de niños que están en una guardería y en la escuela sufren de 8 a 12 resfriados al año. Los episodios de diarrea ocurren una vez o dos veces al año en un niño típico.

La recomendación de la AAP sobre la exclusión de niños con gripe en guarderías y entornos escolares

Cualquier niño con síntomas de una enfermedad respiratoria (tos, goteo nasal o dolor de garganta) y fiebre debe ser excluido de los centros para el cuidado infantil. Este niño puede volver cuando se le haya pasado la fiebre (sin el uso de medicamentos para reducir la fiebre), y el niño pueda participar en las actividades normales y el personal puede cuidarlo sin tener que impida su habilidad de cuidar de los otros niños del grupo.

Cuando los niños están juntos, existe la posibilidad de que se propaguen las enfermedades. Esto es el caso en especial de los bebés y los niños pequeños que suelen limpiarse las nariz con las manos o frotar sus ojos y luego cogen juguetes o tocan a otros niños. Estos niños a su vez, se tocan la nariz y frotan sus ojos y así es como el virus viaja de la nariz a los ojos o de un niño a otro por medio de las manos o juguetes de el siguiente niño que los toca.

Para reducir el riesgo de contagiarse de la gripe, los proveedores del cuidado infantil y todos los niños que cuidan deben aplicarse todas las vacunas recomendadas, tales como la vacuna antigripal. La mejor forma de protegerse contra la gripe es vacunarse todos los años. Este enfoque es de vital importancia y pone a la salud y la seguridad de todos como algo primordial en el entorno del cuidado infantil. La vacuna antigripal se le recomienda a todos a partir de los 6 meses de edad, incluyendo al personal del programa.

Nota: Los niños a partir de los 6 meses hasta los 8 años de edad pueden necesitar dos dosis separadas una cada mes para obtener su beneficio completo. Estos niños deben recibir su primera dosis tan pronto como la vacuna este disponible en su comunidad.

Preguntas que debe hacer en la escuela o centro de cuidado infantil

  • Cuando su hijo se enferma, en la escuela o en un programa de cuidado infantil, ¿se le notificará oportunamente?
  • ¿Qué planes tiene establecidos el establecimiento para disminuir la probabilidad de que su hijo se enferme a causa de los estornudos o mocos de otro niño u otro niño que tiene diarrea o vómitos?

Cómo reducir la transmisión de enfermedades

En muchos programas de cuidado infantil, así como en las escuelas públicas y privadas, es usual comunicarse con los padres inmediatamente cuando su hijo muestra signos de una enfermedad aunque sea leve, como un resfriado. En otros, un niño puede permanecer en el centro siempre que no tenga fiebre y pueda participar en la mayoría de actividades. De cualquier forma, asegúrese de que la escuela o la persona que cuida a su hijo tiene una forma de localizarlo en todo momento, ponga a disponibilidad sus números de teléfono en casa o en el trabajo, así como su número de teléfono celular.

En muchos centros de cuidado infantil y escuelas, el personal simplemente no puede cuidar a un niño enfermo, aunque en otros, el niño se mantiene cómodo en un área separada para que el resfriado, la tos o la diarrea no se extienda por todo el centro. En estos programas, un miembro del personal tiene capacitación para cuidar niños enfermos, con frecuencia en una “habitación de recuperación” donde no puedan contagiar la enfermedad a los otros niños. Es posible que también haya un lugar donde pueden recostarse mientras permanecen en observación de un miembro del personal si uno de los niños necesita descansar. En algunas comunidades, se han establecido centros de cuidado especial para niños enfermos para los niños con enfermedades leves que deben mantenerse aparte de los niños saludables.

Cuándo deben los niños quedarse en casa

Usted puede ayudara prevenir la propagación de las enfermedades infecciosas cuando no envía a la escuela al niño hasta que ya no pueda contagiar su enfermedad a otros. Los niños deben quedarse en casa cuando tienen:

  • Diarrea o heces que contienen sangre o mucosidad
  • Una enfermedad que ocasione vómitos 2 o más veces durante las 24 horas anteriores, a menos que los vómitos sean causa de una afección que no es contagiosa
  • Úlceras en la boca con babeo, a menos que sea causa de una afección no contagiosa
  • Impétigo (una infección de la piel con úlceras eruptivas) hasta 24 horas después de haber iniciado el tratamiento
  • Piojos en la cabeza (hasta que se haya proporcionado tratamiento adecuado)
  • Sarna (una afección de la piel que causa comezón ocasionada por los ácaros) hasta que se haya administrado tratamiento
  • Afecciones que sugieren la posible presencia de una enfermedad más grave, incluyendo fiebre, letargo, llanto persistente, irritabilidad o dificultad para respirar

Incluso con todas estas medidas de seguridad, es probable que algunas enfermedades se contagien en un centro de cuidado infantil. Para muchas de estas infecciones, un niño es contagioso por un día o más antes de tener síntomas. Esa es otra razón por la que es importante lavar sus manos y la de su hijo con frecuencia. Usted nunca sabe que su hijo u otro niño está transmitiendo un virus o bacteria.

Afortunadamente, no todas las enfermedades son contagiosas (por ejemplo, la infección de oído). En estos casos, no es necesario separar a su hijo enfermo de los otros niños. Si se siente bien para estar en la guardería o en la escuela, él puede ir siempre que un miembro del personal pueda darle el medicamento que está tomando. Algunas veces su hijo enfermará mientras está en la guardería y necesitará irse a casa. Usted debe contar con un plan para que alguien pueda recogerlo.

Medidas para promover la buena higiene

Para reducir el riesgo de enfermedades en los ambientes de cuidado infantil, así como en las escuelas, el centro debe cumplir con ciertos criterios que promuevan la buena higiene. Por ejemplo

  • ¿Existen lavabos en cada salón y disponen de lavabos por separado para lavarse las manos y para preparar la comida? Los alimentos se preparan en áreas diferentes y separadas de los inodoros del baño y los cambiadores de pañales de los bebés?
  • ¿Los baños y los lavamanos están limpios y disponibles para los niños y para el personal? ¿Se usan toallas de papel desechables para que cada niño use su propia toalla y que no la comparta con otros niños?
  • ¿Se desinfectan los juguetes que los bebés y niños pequeños pueden meter en su boca antes de que otros jueguen con ellos?
  • ¿Se limpia y se desinfecta el equipo y los salones para el cuidado de los niños al menos una vez al día?
  • ¿La leche materna tiene etiquetas y se almacena correctamente?
  • ¿Se instruye a los niños y a las personas que los cuidan para que laven sus manos durante el día?, incluyendo
    • Cuando llegan al centro
    • Antes y después de manipular alimentos, alimentar a un niño o comer
    • Después de ir al baño, cambiar un pañal o ayudar a un niño a ir al baño (Después de cambiar un pañal, la persona que cuida del niño y el niño deben lavarse las manos y se debe desinfectar el área para cambiar pañales).
    • Después de ayudar a un niño a limpiar su nariz o boca, o después de curar una cortada o golpe
    • Después de jugar en las cajas de arena
    • Antes y después de jugar en agua utilizada por otros niños
    • Antes y después de que los miembros del personal den un medicamento a un niño
    • Después de manipular basureros o basura
    • Después de tocar a un animal doméstico u otro animal
  • Asegúrese de que su hijo comprende la buena higiene y la importancia de lavarse las manos después de usar el baño y antes y después de comer.

Información adicional

 

Última actualización
4/12/2016
Fuente
Adapted from Immunizations & Infectious Diseases: An Informed Parent's Guide (Copyright © 2006 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
Facebook Twitter Google + Pinterest