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Seguridad y Prevención
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Las vacunas contra el sarampión, paperas y rubéola: lo que usted debe saber

1. ¿Por qué vacunarse?

El sarampión, las paperas y la rubéola (MMR) son enfermedades virales que pueden tener consecuencias graves. Antes de las vacunas, estas enfermedades eran muy comunes en los Estados Unidos, especialmente entre los niños. Aún son comunes en muchas partes del mundo.

Sarampión

  • El virus del sarampión provoca síntomas que pueden incluir fiebre, tos, secreciones nasales, y ojos rojos y llorosos, seguido comúnmente por una erupción (sarpullido) que cubre todo el cuerpo.

  • El sarampión puede causar infecciones en los oídos, diarrea e infección en los pulmones (neumonía). Rara vez, el sarampión puede causar daño cerebral o la muerte.

Paperas

  • El virus de las paperas causa fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, pérdida de apetito y glándulas salivales inflamadas y sensibles debajo de las orejas en uno o en ambos lados.

  • Las paperas pueden provocar sordera, hinchazón de la membrana que recubre el cerebro o la médula espinal (encefalitis o meningitis), hinchazón dolorosa de los testículos o los ovarios y muy rara vez la muerte.

Rubéola (conocida también como sarampión alemán)

  • El virus de la rubéola causa fiebre, dolor de garganta, sarpullido, dolor de cabeza e irritación de los ojos.

  • La rubéola puede causar artritis en hasta la mitad de las mujeres adolescentes y adultas.

  • Si una mujer contrae rubéola y está embarazada, podría tener un aborto espontáneo o su bebé podría nacer con defectos congénitos graves.

Estas enfermedades se pueden contagiar fácilmente de una persona a otra. El sarampión ni siquiera requiere contacto personal. Puede contagiarse de sarampión al ingresar a una habitación de donde haya salido una persona con sarampión hasta dos horas antes.

Las vacunas y los altos índices de vacunación han hecho que estas enfermedades sean mucho menos comunes en los Estados Unidos.

2. Vacuna MMR

Los niños deben recibir 2 dosis de la vacuna MMR, generalmente:

  • Primera dosis: de los 12 a los 15 meses de edad.

  • Segunda dosis: de los 4 a los 6 años de edad.

Los bebés que vayan a viajar fuera de los Estados Unidos cuando tengan entre 6 y 11 meses de edad deben recibir una dosis de la vacuna MMR antes de viajar. Esto puede proporcionar una protección temporal contra la infección por sarampión, pero no le dará inmunidad permanente. El niño igual debe recibir 2 dosis a las edades recomendadas para una protección duradera.

Los adultos también podrían necesitar la vacuna MMR. Muchos adultos de 18 años y más podrían ser susceptibles al sarampión, las paperas y la rubéola sin saberlo.

Se podría recomendar una tercera dosis de MMR en determinadas situaciones de brotes de paperas.

No se conoce ningún riesgo de recibir la vacuna MMR al mismo tiempo que otras vacunas.

Existe una vacuna de combinación llamada MMRV que contiene ambas vacunas varicela y MMR.  La vacuna MMRV es una opción para algunos niños de 12 meses hasta los 12 años de edad. Hay un Extracto informativo (hoja informativa) adicional sobre vacunas para la vacuna MMRV. Su proveedor de atención médica puede darle más información.

3. Algunas personas no deben recibir esta vacuna

Informe a su proveedor de vacunación si la persona que recibe la vacuna:

  • Tiene alguna alergia grave potencialmente mortal. A una persona que alguna vez haya presentado una reacción alérgica potencialmente mortal después de una dosis de la vacuna MMR o que tenga una alergia grave a cualquiera de los componentes de esta vacuna podría recomendársele que no se vacune. Consulte a su proveedor de atención médica si desea información sobre los componentes de la vacuna.

  • Está embarazada o piensa que podría estar embarazada. Las mujeres embarazadas deben esperar hasta después del embarazo para recibir la vacuna MMR. Las mujeres deben evitar quedar embarazadas al menos por 1 mes después de recibir la vacuna MMR.

  • Tiene un sistema inmunitario debilitado debido a una enfermedad (como cáncer o VIH/SIDA) o tratamientos médicos (como radioterapia, inmunoterapia, esteroides o quimioterapia).

  • Uno de sus padres o hermanos tiene antecedentes de problemas del sistema inmunitario.

  • Alguna vez tuvo una afección que causó moretones o sangrar fácilmente.

  • Ha recibido recientemente una infusión de sangre o ha recibido otro hemoderivado. Se le podría recomendar que posponga la vacunación de MMR por al menos 3 meses o más.

  • Tiene tuberculosis.

  • Ha recibido alguna otra vacuna en las últimas 4 semanas. Las vacunas vivas administradas demasiado cerca entre sí podrían no alcanzar su máxima eficacia.

  • No se siente bien. Una enfermedad leve, como un resfriado, por lo general no es motivo para posponer una vacunación. Una persona moderada o gravemente enferma, probablemente debería esperar. Su médico puede asesorarlo.

4. Riesgos de una reacción a la vacuna

Con cualquier medicamento, incluidas las vacunas, existe la probabilidad de reacciones. Estas generalmente son leves y desaparecen por sí solas, pero también es posible que se presenten reacciones graves.

Recibir la vacuna MMR es mucho más seguro que contraer sarampión, paperas o rubéola. La mayoría de las personas que reciben la vacuna MMR no tienen ningún problema con ella.

Después de la vacuna MMR, una persona podría presentar lo siguiente:

Casos menores:

  • Dolor en el brazo de la inyección

  • Fiebre

  • Enrojecimiento o sarpullido en el lugar de la inyección

  • Hinchazón de las glándulas en las mejillas o el cuello

Si se presentan estos casos, por lo general comienzan dentro de las 2 semanas posteriores a la vacuna. Ocurren con menos frecuencia después de la segunda dosis.

Casis moderados:

  • Convulsiones (sacudirse o quedar con la mirada fija y perdida) asociadas frecuentemente con fiebre.

  • Dolor y rigidez temporal en las articulaciones, principalmente en las mujeres adolescentes o adultas.

  • Bajo recuento temporal de plaquetas que puede causar sangrado inusual o formación de moretones.

  • Erupción en todo el cuerpo.

Los casos graves ocurren muy rara vez:

  • Pérdida de la audición.

  • Convulsiones a largo plazo, coma o disminución de la conciencia.

  • Daño cerebral.

Después de esta vacuna podrían suceder otras cosas:

  • Las personas a veces se desmayan después de procedimientos médicos, incluida la vacunación. Permanecer sentado o acostado durante unos 15 minutos puede ayudar a evitar desmayos y lesiones causadas por la caída. Informe a su proveedor si se siente mareado o tiene cambios en la visión o zumbido en los oídos.

  • Algunas personas presentan dolor en el hombro que puede ser más grave y de mayor duración que el dolor de rutina que puede presentarse después de las inyecciones. Esto sucede con muy poca frecuencia.

  • Cualquier medicamento puede causar una reacción alérgica grave. Se estima que este tipo de reacciones a una vacuna se da de 1 de cada millón (1) de dosis y podría suceder de pocos minutos a algunas horas después de la vacunación.

Como con cualquier medicamento, existe una probabilidad muy remota de que la vacuna cause una lesión grave o la muerte.

La seguridad de las vacunas siempre está siendo monitoreada.  Para más información, visite:www.cdc.gov/vaccinesafety/  (en inglés).

5. ¿Qué sucede si se presenta un problema grave?

¿A qué debo prestar atención?

  • Esté atento a cualquier cosa que le preocupe, como signos de una reacción alérgica grave, fiebre muy alta o comportamiento inusual.

  • Los signos de una reacción alérgica grave pueden incluir ronchas, hinchazón del rostro y la garganta, dificultad para respirar, latidos cardíacos acelerados, mareos y debilidad. Estos por lo general podrían comenzar de pocos minutos a algunas horas después de la vacunación.

¿Qué debo hacer?

  • Si cree que es una reacción alérgica grave u otra emergencia que no puede esperar, llame al 9-1-1 o diríjase al hospital más cercano. De lo contrario, llame a su proveedor de atención a la salud.

  • Después, la reacción debería ser reportada al Sistema de Reporte sobre Eventos Adversos de las Vacunas (VAERS). Su médico debe presentar este reporte, o puede hacerlo usted mismo a través del sitio web de VAERS en www.vaers.hhs.gov (en inglés), o llamando al 1-800-822-7967.

VAERS no ofrece asesoramiento médico.

6. El Programa Nacional de Compensación por Lesiones Causadas por las Vacunas

El Programa Nacional de Compensación por Lesiones Causadas por las Vacunas (VICP) es un programa federal que se creó para compensar a las personas que puedan haber resultado lesionadas por determinadas vacunas.

Las personas que consideren que han resultado lesionadas por una vacuna pueden informarse sobre el programa y sobre la presentación de un reclamo llamando al 1-800-338-2382 o visitando el sitio web de VICP www.hrsa.gov/vaccinecompensation (en inglés). Existe un límite de tiempo para presentar un reclamo para compensación.

7. ¿Cómo puedo obtener más información?

  • Consulte a su médico. Su proveedor de atención a la salud puede entregarle la hoja de información de la vacuna o sugerir otras fuentes de información.

  • Llame a su departamento de salud local o estatal.

  • Comuníquese con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC):

​¿Por qué es necesario vacunarse?

El sarampión, las paperas y la rubéola son enfermedades graves. Antes de que existieran las vacunas eran muy comunes, en especial entre los niños.

Sarampión

  • El virus del sarampión provoca erupción, tos, secreción nasal, irritación de los ojos y fiebre.
  • Puede dar lugar a infección en los oídos, pulmonía, convulsiones (movimientos espasmódicos y episodios catatónicos), daño cerebral y la muerte.

Paperas

  • El virus de las paperas provoca fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular, pérdida del apetito y ganglios inflamados.
  • Puede dar lugar a sordera, meningitis (infección del cerebro y del revestimiento de la médula espinal), hinchazón dolorosa de los testículos o de los ovarios y, muy rara vez, esterilidad.

Rubéola (sarampión alemán)

  • El virus de la rubéola provoca erupción, artritis (sobre todo en mujeres) y fiebre leve.
  • Si una mujer se contagia de rubéola mientras está embarazada, podría tener un aborto espontáneo o su bebé podría nacer con defectos de nacimiento graves.

Estas enfermedades se contagian de persona a persona a través del aire. Usted puede contagiarse fácilmente si se encuentra cerca de alguien que ya está infectado.

La vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR) puede proteger a los niños (y a los adultos) contra estas tres enfermedades.

Gracias al éxito de los programas de vacunación, estas enfermedades son mucho menos comunes que antes en los EE.UU. Pero si dejamos de usar las vacunas regresarán.

¿Quién debe recibir una vacuna MMR y cuándo?

Los niños deben recibir 2 dosis de la vacuna MMR:

  • Primera dosis: 12 a 15 meses de edad
  • Segunda dosis: 4 a 6 años de edad (se podría administrar antes, si se aplica por lo menos 28 días después de la primera dosis)

Algunos niños menores de 12 meses deben recibir una dosis de MMR si van a viajar al extranjero. (Esta dosis no contará como parte de la serie de rutina).

Algunos adultos también deben recibir la vacuna MMR: En general, cualquier persona de 18 años de edad o más que nació después de 1956 debe recibir por lo menos una dosis de la vacuna MMR, a menos que pueda demostrar que ya fue vacunada o que tuvo las tres enfermedades.

La vacuna MMR puede administrarse al mismo tiempo que otras vacunas.

Los niños de entre 1 y 12 años de edad pueden recibir una vacuna “combinada” llamada MMRV, que contiene la vacuna MMR y la vacuna contra la varicela.

Algunas personas no deben recibir la vacuna MMR o deben esperar.

  • Cualquier persona que haya tenido una reacción alérgica al antibiótico neomicina o a cualquier otro componente de la vacuna MMR que pueda poner en peligro su vida, no debe aplicarse MMR. Informe a su médico si ha tenido alguna alergia grave.
  • Cualquier persona que haya tenido una reacción alérgica a una dosis previa de la vacuna MMR o MMRV que puso en peligro su vida no debe aplicarse otra dosis.
  • Es posible que a algunas personas que estén enfermas en el momento en que esté programada la inyección se les aconseje que esperen hasta que se recuperen antes de ponerse la vacuna MMR.
  • Las mujeres embarazadas no deben ponerse la vacuna MMR. Las mujeres embarazadas que necesiten la vacuna deberán esperar hasta después de dar a luz. Las mujeres deberán evitar quedar embarazadas durante 4 semanas después de recibir la vacuna MMR.
  • Informe a su médico si la persona que va a vacunarse:
    • Tiene VIH/SIDA u otra enfermedad que afecte al sistema inmunitario
    • Recibe un tratamiento con medicamentos que afectan al sistema inmunitario, como los esteroides
    • Tiene cualquier tipo de cáncer
    • Recibe tratamiento para el cáncer con radiación o medicamentos
    • Alguna vez tuvo un nivel bajo de plaquetas (un trastorno de la sangre)
    • Recibió otra vacuna en las últimas 4 semanas
    • Recientemente recibió una transfusión o recibió otros productos sanguíneos

Cualquiera de estas podría ser una razón para no recibir la vacuna o para posponer la aplicación de la vacuna.

¿Cuáles son los riesgos de la vacuna MMR?

Una vacuna, como cualquier medicina, es capaz de provocar problemas graves, como reacciones alérgicas severas.

El riesgo de que la vacuna MMR ocasione un daño grave, o la muerte, es extremadamente pequeño.
 
Recibir la vacuna MMR es mucho más seguro que enfermarse de sarampión, paperas o rubéola.

La mayoría de las personas que reciben la vacuna MMR no tienen ningún problema grave con ella.

Problemas leves

  • Fiebre (hasta en 1 de cada 6 personas)
  • Erupción leve (alrededor de 1 de cada 20 personas)
  • Ganglios inflamados en las mejillas o en el cuello (alrededor de 1 de cada 75 personas)

Si ocurre alguno de estos problemas, por lo general se presenta entre 6 y 14 días después de la inyección. Ocurren con menos frecuencia después de la segunda dosis.

Problemas moderados

  • Convulsiones (movimientos espasmódicos y episodios catatónicos) provocadas por fiebre (alrededor de 1 de cada 3,000 dosis)
  • Dolor temporal y rigidez en las articulaciones, sobre todo en mujeres adolescentes o adultas (hasta en 1 de cada 4)
  • Niveles bajos pasajeros de plaquetas, que pueden provocar un trastorno de sangrado (alrededor de 1 de cada 30,000 dosis)

Problemas severos (Muy raros)

  • Reacción alérgica grave (menos de 1 en un millón de dosis)
  • Se han reportado otros problemas severos después de aplicar la vacuna MMR a niños, incluidos:
    • Sordera
    • Convulsiones a largo plazo, coma o disminución del estado de consciencia
    • Daño cerebral permanente

Estos problemas son tan raros que es difícil determinar si son provocados por la vacuna.

¿Qué pasa si se presenta una reacción grave?

¿De qué debo estar pendiente?

De todo signo inusual, como fiebre alta o cambios inusuales en la conducta. Los signos de una reacción alérgica grave pueden incluir dificultades para respirar, ronquera o sibilancias, urticaria, palidez, debilidad, pulso acelerado o mareos.

¿Qué debo hacer?

  • Llame a un médico o lleve a la persona al médico de inmediato.
  • Dígale a su médico lo que ocurrió, la fecha y la hora en que ocurrió, y cuándo le aplicaron la vacuna.
  • Pídale a su médico que reporte la reacción presentando un formulario del Sistema de reporte de eventos adversos derivados de las vacunas (Vaccine Adverse Event Reporting System, VAERS). O usted puede presentar este reporte a través del sitio web de VAERS en www.vaers.hhs.gov o llamando al 1-800-822-7967.

VAERS no ofrece consejos médicos.

Programa Nacional de Compensación por Lesiones Causadas por Vacunas

En 1986 se creó el Programa Nacional de Compensación por Lesiones Causadas por Vacunas (National Vaccine Injury Compensation Program, VICP).

Las personas que consideren que pueden haber tenido lesiones ocasionadas por una vacuna pueden informarse sobre el programa y sobre cómo presentar una reclamación llamando al 1-800-338-2382 o visitando el sitio web del VICP en: www.hrsa.gov/vaccinecompensation.

¿Dónde puedo obtener más información?

  • Pregúntele a su médico.
  • Llame al departamento de salud local o estatal.
  • Comuníquese con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC):

 

The information contained on this Web site should not be used as a substitute for the medical care and advice of your pediatrician. There may be variations in treatment that your pediatrician may recommend based on individual facts and circumstances.