Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal

Vida Familiar

Limite el tiempo que ven televisión. Restrinja el tiempo que ven televisión según la recomendación de una a dos horas de programación de calidad al día, para todos los miembros de la familia mayores de dos años de edad, y descubrirá formas más constructivas de llenar el tiempo, separados y juntos. Algunos ejemplos incluyen leer, hacer ejercicio, participar en actividades al aire libre y hablar más entre sí, la actividad familiar más valiosa. 

Espere encontrar un poco de resistencia al principio. Después de todo, el cambio nunca es fácil. Si su hogar es un hogar en donde la televisión por lo regular suena con gran estruendo durante cinco, seis o siete horas al día, desacostumbre a la familia gradualmente. Intente recortar una hora a la semana o hágalo de forma repentina y por completo. El tiempo máximo de dos horas incluye el tiempo que pasan frente a cualquier pantalla, incluida la computadora y los juegos de video. 

Haga que el ver televisión sea una elección activa, como si estuviera escogiendo una película en el periódico. “¿Qué tal si vemos a las siete y media?” 

¡Esconda el control remoto! Elimine la opción de navegar por los canales, que fomenta la visualización pasiva. Cuando los miembros de la familia tienen que levantarse a cambiar de canal, es probable que sean más selectivos sobre los programas que ven. Si no logra nada más, al menos estarán haciendo algo de ejercicio. 

Cuando el programa que querían ver se acabe, apague el televisor. También, si el programa que elige no es lo suficientemente convincente para verlo activamente, no vale la pena mantenerlo como un ruido de fondo. 

Cree una regla del hogar: no habrá televisores en el dormitorio de su adolescente. A pesar de que los adolescentes merecen su privacidad, difícilmente necesitan otra razón para aislarlos del resto de la familia. Los niños deben ver sus programas favoritos en un área centralizada de la casa. Incluso si usted no está allí sentado con ellos, esto permite que haya una conversación cuando pase por allí y le permite  controlar más de cerca lo que ven. 

Cuando sea posible, grabe los programas en una cinta de video y véanlos más tarde. Adelantar los comerciales recortará diez minutos a cada hora de ver televisión, sin mencionar que ayudará a su adolescente a mantenerse dentro de su asignación por más tiempo. (Cuando vean televisión en “tiempo real”, desactive el audio durante los cortes comerciales). Grabar los programas antes de tiempo también le permite pulsar el botón de PAUSA cuando desea resaltar algo o tener una conversación familiar sobre algo que acaba de ver en la pantalla. 

No fomente que vean el mismo video repetidas veces. El lenguaje gráfico, la violencia y el contenido sexual de las películas clasificadas PG-13 y R pueden tener un efecto acumulativo en un niño si se ven una y otra vez. 

Aproveche el poder de la televisión de una forma positiva. A pesar de todos sus defectos, la televisión puede ser un recurso valioso para la adquisición de conocimientos y para ampliar el conocimiento que uno tiene del mundo.

A continuación le decimos qué es lo que puede hacer para ayudar a su adolescente a disfrutar al máximo su experiencia: 

  • Examine a fondo la programación para enterarse de los programas, programas especiales, documentales y otras películas que exploran áreas de interés. 
  • Use los eventos en las noticias y temas de programas de ficción como trampolines para generar discusiones. 
  • Anime a su adolescente a que amplíe sus horizontes al ver programas que le transportan a otras épocas y lugares, o que lo expongan a diferentes perspectivas o filosofías. 

Haga uso de los sistemas de clasificación para saber si un programa o película son apropiados para su hijo. La Asociación Nacional de Radiodifusores (National Association of Broadcasters, NAB), Asociación Nacional de Televisión por Cable (National Cable Television Association, NCTA) y Asociación de Cine de América (Motion Picture Association of America, MPAA) conjuntamente desarrollaron las “Pautas para padres de familia con relación a la televisión”, similar al sistema de clasificación de películas adoptado por MPAA en 1966. 

¡Contéstele a su televisor! Los padres están justamente perturbados con respecto a  la aparentemente interminable corriente de violencia y sexo en los programas  de televisión y películas, incluidos aquellos que van dirigidos a los jóvenes. Debemos  estar igualmente preocupados sobre lo que no nos muestran: es decir, las consecuencias de la vida real de dichas acciones. Por ejemplo, el 75 por ciento de las escenas violentas en la televisión no muestra al autor del delito expresando remordimiento o siendo criticado o castigado  por sus acciones. De igual forma, un estudio de Henry J. Kaiser Family Foundation descubrió que durante un período de una semana, aproximadamente el 90 por ciento de los programas de televisión que contienen escenas de sexo no incluyen una sola referencia al riesgo de embarazo o a adquirir enfermedades de transmisión sexual por tener sexo sin protección.

 

Última actualización
5/24/2013
Fuente
Adapted from Caring for Your Teenager (Copyright © 2003 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.