¿Recuerda la emoción que sentía cuando salía corriendo con sus amigos hacia el recreo? Es un momento entrañable que muchos recordamos con cariño. Pero ahora que es padre o madre, quizás se pregunte si su hijo se está perdiendo esas buenas sensaciones y los beneficios para la salud del tiempo libre en la escuela.
Las escuelas se enfrentan a una intensa presión para preparar a los niños para el éxito en un mundo complejo y en constante cambio. Para maximizar el tiempo en el aula, algunas han reducido el recreo o lo han cancelado por completo. Otras permiten que los maestros les quiten el recreo a los niños que se portan mal o no completan las tareas escolares. Estas políticas y prácticas pueden perjudicar la salud y el desarrollo de un niño.
Beneficios del recreo escolar para los estudiantes
Aquí explicamos por qué la American Academy of Pediatrics (AAP) está firmemente a favor de garantizar los recreos escolares para todos los niños desde preescolar hasta el último año de secundaria.
Qué nos enseñó la pandemia sobre el aprendizaje de los niños
Incluso antes de que la pandemia alterara la rutina escolar, casi 100 años de investigación confirmaban la necesidad de descansos regulares. Tomarse un tiempo para correr, saltar, gritar y jugar ayuda a los niños a relajarse y concentrarse al regresar a sus asientos. Refresca la mente, revitaliza el cuerpo y desarrolla habilidades sociales de una manera que el aprendizaje en el aula no puede.
Durante la pandemia de Covid, los padres, cuidadores y estudiantes tuvieron que crear la estructura que antes proporcionaban los horarios escolares. Si bien muchos tomaban descansos a lo largo del día, a menudo dedicaban ese tiempo a las redes sociales y los videojuegos. Pero estas actividades no recargan el cuerpo y la mente de la misma manera que el juego libre o conversar con amigos en persona.
El recreo ayuda a los niños a desarrollarse de 3 maneras esenciales
La American Academy of Pediatrics (AAP) apoya plenamente el recreo escolar para niños y adolescentes desde preescolar hasta el último año de secundaria. Si bien sabemos que los preadolescentes y adolescentes pasan este tiempo libre de manera diferente a los niños más pequeños, basamos nuestras políticas en tres hallazgos sólidos sobre el recreo, el aprendizaje y la salud.
1. Jugar en el patio desarrolla habilidades sociales
Cuando se trata de ayudar a los niños a crecer de forma saludable, el entorno social de la escuela es tan importante como las clases. Las interacciones durante el recreo les ayudan a aprender a expresarse, trabajar en equipo y resolver conflictos. El juego libre también fomenta el autocontrol emocional, la cooperación y la capacidad de perseverar en los objetivos, habilidades que apoyan el aprendizaje durante todo el día.
Además: el recreo ayuda a los niños a manejar el estrés diario, un factor aún más importante para los jóvenes que han sufrido traumas o maltrato.
2. El juego activo significa cuerpos más fuertes y saludables
Tanto padres como médicos están preocupados por la falta de ejercicio en los niños, y con razón. Permanecer sentados durante largos periodos puede provocar aumento de peso, pérdida de masa muscular y menor resistencia a los gérmenes que causan enfermedades. El recreo les da a los niños la oportunidad de correr, trepar, columpiarse, saltar y participar en los juegos que elijan. Combinados con la clase de educación física, estos descansos saludables pueden ayudar a niños y adolescentes a liberar tensiones, pensar con mayor claridad y retener mejor lo que aprenden en clase.
3. Los descansos para el cerebro fomentan el aprendizaje en el aula
Las investigaciones demuestran que los descansos diurnos, a veces llamados "descanso consciente", pueden ayudar a nuestro cerebro a almacenar mejor la información. El movimiento físico también influye en la retención de información nueva, como las lecciones que los niños y adolescentes asimilan en la escuela.
Este último punto es muy importante, ya que el cerebro almacena la nueva información en "huellas" frágiles que necesitan fortalecerse. Se ha demostrado que el descanso consciente nos ayuda a organizar los recuerdos y almacenarlos con mayor facilidad.
El movimiento físico que disfrutan los niños durante el recreo también contribuye al procesamiento de la información, la atención y la memoria a largo plazo, lo que supone grandes ventajas para potenciar el aprendizaje en el aula.
Por qué los niños y adolescentes necesitan libertad durante el recreo
Dados todos los beneficios del movimiento, los juegos y la interacción social, ¿no sería mejor que el personal escolar dirigiera las actividades de los niños durante el recreo? Sorprendentemente, la respuesta es no. Las actividades que los niños eligen libremente fomentan el pensamiento creativo, la socialización abierta y otros resultados positivos. Por ello, las políticas de la AAP recomiendan que las escuelas permitan a los niños total libertad durante el recreo (con supervisión para garantizar su seguridad y prevenir problemas como el acoso escolar).
¿Cuánto debe durar el recreo?
El tiempo que las escuelas reservan para el recreo depende de las leyes estatales, las políticas del distrito escolar y las decisiones de los directores y maestros. Los prejuicios sociales también pueden alejar a algunos niños del recreo: estudios demuestran que los niños de familias de bajos ingresos o pertenecientes a minorías raciales y étnicas tienen más probabilidades de faltar al recreo como castigo. (Lamentablemente, la falta de tiempo libre puede aumentar la probabilidad de mal comportamiento y afectar negativamente el rendimiento escolar).
Los estándares nacionales sugieren al menos un período programado de actividad libre para todos los grados, desde preescolar hasta el último año de secundaria. El tiempo mínimo recomendado es de 20 minutos, pero los niños pueden beneficiarse de aún más tiempo libre durante el día.
Independientemente de cómo elijan los niños y adolescentes pasar este tiempo, se beneficiarán a lo largo de todo el día (y durante todo el año). El recreo fomenta el desarrollo prosocial: ese proceso que dura toda la vida de elegir acciones que apoyen a los demás. Los patios escolares, los gimnasios, las salas de usos múltiples y las bibliotecas son entornos donde los niños aprenden a ayudar, compartir, consolar y cooperar con sus compañeros y con los adultos.
Los niños se esfuerzan mucho en la escuela, y merecen un descanso
Los niños de hoy tienen menos tiempo para jugar que el que tuvieron sus padres y abuelos. En promedio, los niños en las aulas de los EE. UU. pasan más de 50 horas a la semana estudiando y haciendo tareas escolares. (Eso es más de lo que los empleadores suelen exigir a los trabajadores adultos a tiempo completo).
Esta "brecha de juego" podría ser la responsable del aumento de los riesgos para la salud mental que se observa en niños y adolescentes. Proteger su libertad para correr, reír, conversar, jugar y hacer amigos durante la jornada escolar puede ayudar a revertir esta tendencia. Dado que casi el 85 % de todos los niños en los EE. UU. asisten a escuelas públicas, el recreo podría ser una de nuestras mejores oportunidades para promover la salud infantil.
La AAP respalda el recreo para todos los niños y adolescentes
Nuestra misión es ayudar a los niños a prosperar y a convertirse en adultos sanos y productivos. Consideramos que el recreo escolar es una parte esencial del aprendizaje y del desarrollo durante la infancia. Nuestra política sobre el recreo subraya lo siguiente:
El recreo no es un lujo: es una parte necesaria del aprendizaje, del crecimiento y del mantenimiento de la salud a todas las edades.
El recreo libera el estrés diario que puede perjudicar la salud mental y física del niño. Esto lo convierte en un contrapeso beneficioso frente al tiempo excesivo frente a las pantallas y a otros factores estresantes.
El recreo debe adoptar formas diferentes a medida que los niños crecen, pasando del juego físico a la conexión social. Encontrar amigos y formar una "tribu" son actividades naturales para los preadolescentes y adolescentes, las cuales les ayudan a alcanzar la siguiente etapa de maduración y autorrealización. Por este motivo, el recreo (o el periodo libre) debe seguir formando parte de la jornada escolar durante la escuela media y la escuela secundaria.
Los pediatras y los médicos de familia se solidarizan con los padres y las escuelas para proteger el derecho a un recreo diario para todos los estudiantes. Este tiempo es esencial para el éxito escolar, por lo tanto, reasignarlo para ampliar el tiempo de clase, en realidad, obstaculizará el aprendizaje. Del mismo modo, no se debe privar a un niño o adolescente del recreo como medida disciplinaria. Existen formas más eficaces de apoyar a los niños que presentan problemas de conducta o dificultades con las tareas de aprendizaje.
Actúe para proteger el recreo de todos los niños
Si está de acuerdo en que el recreo es fundamental para la salud de su hijo, a continuación, le presentamos algunas medidas que puede tomar para animar a su escuela a aprovechar al máximo el tiempo de recreo.
Infórmese sobre la situación actual. ¿De cuánto tiempo libre disponen los niños? ¿Se cancela el recreo cuando hace mal tiempo o se utiliza para dedicar tiempo extra al estudio antes de los exámenes? ¿Se considera el tiempo de educación física -que no es lo mismo que el juego libre- como tiempo de recreo?
Colabore con quienes toman las decisiones. Considere unirse al comité escolar o del distrito encargado de la salud y el bienestar. Inste a las escuelas a convertir el recreo en una prioridad absoluta para favorecer un aprendizaje y un desarrollo saludables.
Recaude fondos para los espacios de juego. Los fondos pueden utilizarse para hacer que los patios escolares sean seguros, acogedores y divertidos. También se pueden destinar recursos a la compra de equipamiento y material deportivo, o a pintar zonas de juego para la comba (o cuerda para saltar), el "cuatro en raya" (4-square), la rayuela y otras actividades.
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