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Vida sana
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Experiencias adversas en la infancia: manejo del estrés y desarrollo de resiliencia

Adverse Childhood Events - ACEs - HealthyChildren.org Adverse Childhood Events - ACEs - HealthyChildren.org

Por: Nerissa Bauer, MD, MPH, FAAP

Como pediatra especializada en conducta, lo he visto y oído todo. Niños con berrinches de campeonato en medio de una tienda. Niños que se niegan a comer o que no se quedan sentados quietos en un restaurante, lo que rápidamente se convierte en gritos y lanzar comida. Niños que se desabrochan el cinturón de su asiento en el auto o que patean a otros niños en la escuela sin motivo aparente.

Confesar esto en voz alta puede ser difícil, abrumador y complicado. No solo porque se dan estas conductas, sino porque cuando ocurren los padres suelen sentirse confundidos, dolidos, desconcertados y avergonzados. ¿Por qué mi hijo no me escucha? ¿Qué hice mal? ¿Mi hijo tiene algún problema?

Enfrentémoslo: los niños no vienen con un manual de instrucciones. Y la vida es hermosa y desordenada, complicada y difícil. Y los padres "perfectos" no existen. A veces, la conducta de un niño no se debe a genes familiares ni a nada que haya hecho o no uno de sus padres, sino a algo que le ocurrió al niño o a alguien de la familia.

En el caso de los niños que hacen berrinches, puede ser que todavía no tengan las palabras necesarias para decir lo que les molesta. O tal vez no logren entender lo que sucede a su alrededor y las emociones fuertes que sienten son difíciles de controlar.

Experiencias adversas en la infancia (EAI)

Muchas familias sufren sucesos imprevisibles y estos pueden afectar cómo el niño siente y su comportamiento. Por ejemplo, cuando los padres toman la difícil decisión de separarse o divorciarse, puede ser muy confuso para los niños pequeños. Puede que hagan cosas para llamar la atención, que lloren o que estén tristes, que pierdan destrezas del desarrollo que ya habían adquirido o que tengan problemas para dormir. Algunos tienen problemas para concentrarse y dificultades en la escuela.

A este tipo de eventos se les llama EAI, experiencias adversas en la infancia, y son más comunes de lo que usted cree.

Hay muchos ejemplos de EAI, entre los que se incluyen:

La exposición a EAIs puede aumentar el riesgo posterior de:

  • Negligencia infantil (emocional o física)

  • Enfermedad mental de uno de los padres o de un integrante del núcleo familiar

  • Drogadicción o alcoholismo de uno de los padres o de un integrante del núcleo familiar

  • Ser testigo de violencia doméstica

  • Encarcelamiento de uno de sus padres o de un miembro de la familia

Las experiencias de desigualdad social también pueden ser traumáticas y desencadenar respuestas de estrés tóxico. Los ejemplos incluyen vivir en la pobreza, la separación familiar, ser el blanco del racismo o el rechazo debido a la orientación sexual o la identidad de género. Y, ciertamente, la pandemia de COVID-19 ha causado muchas pérdidas preocupantes a los niños.

Cómo las EAI provocan estrés "tóxico" y cómo aliviarlo

Nuestro cuerpo tiene sistemas de estrés que nos protegen, así cuando enfrentamos una situación que nos asusta, estamos listos para correr a escondernos. Esta respuesta de "pelear o huir" puede dispararse cada vez que un niño se asusta de cosas tales como los perros, la oscuridad o las arañas. Este mismo sistema puede activarse también cuando un niño sufre cualquier experiencia adversa.

Las EAI tienden a durar más que tan solo un momento y eso hace que los sistemas de estrés de los niños estén activados durante un tiempo prolongado. Cuando esto ocurre, el estrés se torna "tóxico" para su salud en general. Cuantas más EAI enfrentan los niños, más daño pueden sufrir con el tiempo. De hecho, los adultos que tuvieron un EAI o más cuando niños corren un mayor riesgo de padecer depresión, cáncer, cardiopatías, diabetes y otras afecciones de salud a lo largo de la vida.

Experiencias infantiles positivas: colaboración, conexión y comunicación

La buena noticia es que los padres pueden ayudar a proteger a los niños de este estrés antes de que se vuelva tóxico. Proporcionar relaciones seguras, protegidas y enriquecedoras (a veces llamada "salud relacional") ayuda a restablecer el sistema de estrés del cuerpo. Además, las investigaciones sugieren que las experiencias positivas de la niñez (consulte "Más información" a continuación) son igualmente importantes.

Una de las experiencias positivas más importantes es generar momentos de conexión. Esto puede hacerse a través de la lectura de libros compartidos, por ejemplo, o participando de rutinas familiares y tradiciones comunitarias. También puede modelar cómo aceptar todas las emociones. La salud relacional es clave para combatir la adversidad y promover habilidades como la colaboración, la conexión y la comunicación que son esenciales para ayudar a los niños a desarrollar resiliencia y prosperar.

Su pediatra puede ayudar

Cuando la crianza de los hijos se vuelve desafiante, hablar con el pediatra de su niño es un excelente primer paso. Los pediatras están capacitados no solo para monitorear el crecimiento físico de su hijo, sino también su salud socioemocional. Ellos pueden ayudarlo a construir su "equipo" y su sistema de apoyo, ya sea que su hijo esté relativamente sano, tenga problemas continuos de desarrollo o de comportamiento, o que su familia esté pasando por momentos difíciles.

Los pediatras también quieren saber cómo le está yendo a usted y a su familia, y si se siente apoyado y capaz de navegar esos momentos más complicados de la crianza de los hijos. Espere ser invitado a compartir historias sobre su vida familiar y el estrés, y las luchas diarias de la crianza de los hijos. También le preguntarán sobre sus propias experiencias de la infancia y las circunstancias de vida actuales. Entonces, comparta sus preguntas e inquietudes.

Recuerde, ninguna pregunta o preocupación es tonta, menor, estúpida o sin importancia. Cuando los padres comparten lo que está sucediendo dentro de la familia y su comunidad, ayuda a los pediatras a comprender por qué un niño puede estar comportándose mal o tener problemas en el hogar y la escuela. También puede ayudarles a entender cómo apoyar mejor a su familia.

Queremos asegurarnos de que todos los niños y sus familias tengan los recursos y las habilidades necesarias para prosperar. Para eso, siempre estaremos dispuestos a escuchar, sin juzgar y con compasión.

Más información:

Sobre la Dra. Bauer:

Nerissa Bauer Nerissa S. Bauer, MD, MPH, FAAP, es integrante del comité ejecutivo del Consejo sobre la Primera Infancia de la American Academy of Pediatrics y ex integrante del comité ejecutivo de la Sección sobre Pediatría Conductual y del Desarrollo de la AAP. Es pediatra conductual y atiende a sus pacientes en su consultorio privado de Indianápolis, Indiana. Además, trabajó en el grupo de coordinación de las Pautas para la Depresión Adolescente en Atención Médica Primaria (GLD-PC, por sus siglas en inglés) y en el comité asesor del Proyecto de Asistencia Técnica para la Iniciativa de Evaluaciones en Consultorios de la AAP. Puede seguirla en Twitter@nerissabauer y en su blog, Let's Talk Kids' Health (Hablemos de la salud de los niños) –en inglés.

Última actualización
7/26/2021
Fuente
American Academy of Pediatrics (Copyright © 2019)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
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