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La American Academy of Pediatrics dice que las comunidades deben estar listas para prestar atención a los niños durante un posible atentado químico o biológico

Father consoling daughter. Father consoling daughter.

Una declaración de política e informe técnico ofrecen recomendaciones y recursos para garantizar que se atienda a las necesidades únicas que tienen los niños de servicios médicos y de salud mental durante y después de un acto terrorista que utilice agentes tóxicos o infecciosos.

Debido a que los niños se encuentran entre las víctimas de atentados químicos y de brotes con armas biológicas en los últimos años, la American Academy of Pediatrics (AAP) hace un llamado a los proveedores de salud para estar listos a responder cuando pacientes jóvenes sean expuestos a estos actos.

La nueva declaración de política actualizada e informe técnico de la AAP publicada en el número de febrero de 2020 de Pediatrics, titulados ambos, "Terrorismo químico-biológico y su impacto en los niños" (en inglés) dicen que los ataques como el atentado químico del 2017-2018 del régimen de Assad contra los civiles en Siria resalta la necesidad de que los pediatras, socorristas, autoridades y funcionarios públicos de salubridad se preparen para atentados similares que pudieran afectar a los niños estadounidenses. Esos ataques causaron enfermedad y muerte a docenas de personas, incluyendo a muchos niños.

Una gran variedad de iniciativas sanitarias se ha establecido desde los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001. Sin embargo, la AAP plantea que es motivo de preocupación que estas iniciativas no siempre garantizan la protección de los niños. Algunas medidas médicas para contrarrestar ciertos agentes químicos y biológicos, por ejemplo, no han sido estudiadas de forma apropiada o aprobadas para su aplicación en niños.

"Hemos visto un mayor número de catástrofes con atentados químicos y brotes de enfermedades infecciosas en el mundo, y nos hemos dado cuenta de que estos atentados podrían pasar en nuestras comunidades. Queremos estar preparados para responder a las necesidades de los niños, que correrían el mayor riesgo de exposición y de ser perjudicados", dijo la doctora Sarita Chung, MD, FAAP, autora principal del informe y miembro del Consejo de Preparativos para Desastres y del Comité Ejecutivo de Recuperación.

En los ataques químicos, por ejemplo, los niños pueden ser afectados de forma desproporcionada ya que pueden consumir más aire, alimentos y líquidos contaminados en relación con su peso corporal que los adultos, dijo el coautor del informe, Carl Baum, MD, FACMT, FAAP, y ex miembro del comité ejecutivo del Consejo de la AAP en Salud Medioambiental y que ahora forma parte del Consejo de Preparativos para Desastres y del Comité Ejecutivo de Labores de Recuperación.

"Los niños también pasan más tiempo cerca del piso, donde las sustancias tóxicas se depositan. Además, tienen el área de superficie corporal relativamente más grande, lo que hace que los químicos que hacen contacto con la piel sean más peligros para ellos", dijo el Dr. Baum. También dijo que los niños enfrentan necesidades médicas más grandes a largo plazo después de haber sido expuestos a estos agentes y atentados terroristas.

Además de abogar por un apoyo mayor por parte del gobierno federal y del estado y una mejor preparación pediátrica a nivel local para los ataques químicos y biológicos, la declaración de política y el informe técnico ofrecen recursos para ayudar a los pediatras y a otras personas encargadas del cuidado de los niños a identificar y responder a los síntomas de posibles exposiciones. Los pediatras probablemente serían unos de los primeros en ver a los niños que han sido expuestos a agentes biológicos, que pueden tener un periodo de incubación y síntomas similares a los de las enfermedades infecciosas.

"Los pediatras que ven un aumento repentino en las enfermedades respiratorias en los niños durante las épocas del año cuando la influenza o gripe no es común, por ejemplo, deben estar preparados a reportarlo a los funcionarios de salud ", dijo Ann-Christine Nyquist, MD, MSPH, FAAP, coautora y miembro del Comité de Enfermedades Infecciosas de la AAP.  

Otras recomendaciones incluyen, colaboración entre los pediatras, socorristas, hospitales y agencias del gobierno y los municipios para elaborar planes para el protocolo de intervención (triaje) y tratamientos. Estos pueden incorporar procedimientos de descontaminación adecuados para los niños, uso de equipo de protección por parte del personal, y fácil acceso a dosis de medicamentos y vacunas, entre otras medidas de respuesta.

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Publicado
1/27/2020 12:00 AM
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