La leche de fórmula infantil está regulada para garantizar su seguridad y para que proporcione la combinación adecuada de nutrientes que los bebés necesitan. Sin embargo, en ocasiones, se retira del mercado cuando existe preocupación por una posible contaminación u otros riesgos para la salud. Por ejemplo, si los gérmenes contaminan la leche de fórmula en la fábrica, aunque no huela mal ni parezca estar en mal estado, puede causar graves problemas de salud a los bebés.
La mayoría de las leches de fórmula infantil son seguras, pero es importante mantenerse informado sobre las que son retiradas del mercado y saber qué medidas tomar si se anuncia un retiro masivo.
Retiran leche de fórmula infantil por sospecha de botulismo
Recientemente, las autoridades sanitarias comenzaron a investigar un
brote de una enfermedad poco común llamada botulismo infantil, que se produjo en varios estados de los EE. UU., vinculado a una fórmula en polvo para bebés. Al menos tres bebés en tres estados enfermaron tras consumir una leche de fórmula que fue retirada del mercado: fórmula orgánica para bebés
Nara Organics Whole Milk. Los tres bebés fueron hospitalizados y tratados con una
antitoxina (antídoto) contra el botulismo.
La fórmula retirada se distribuyó a nivel nacional en tiendas Target, así como en los sitios web Target.com y Nara.com, entre julio de 2025 y junio de 2026.
Qué hacer si ha utilizado esta fórmula:
Deje de usar inmediatamente la fórmula retirada.
Si su hijo presenta síntomas de botulismo infantil (véase más abajo) tras consumir la fórmula y aún tiene producto en casa, las autoridades sanitarias federales recomiendan tomar una fotografía de la información del envase antes de desecharlo. Considere conservar cualquier envase de fórmula ya abierto. Si su bebé desarrolla signos y síntomas de botulismo infantil, es posible que el departamento de salud estatal quiera analizarlo. Etiquételo con la indicación "NO USAR" y guárdelo en un lugar seguro, separado de otros artículos que utilice para alimentar a su bebé.
Lave los utensilios y las superficies que hayan estado en contacto con la fórmula utilizando agua caliente con jabón o un lavavajillas.
Dado que los síntomas del botulismo infantil pueden tardar en manifestarse, vigile a su bebé para detectar signos de enfermedad durante un periodo de hasta un mes después de haber utilizado el producto. Si no aparecen síntomas trascurrido ese mes, deseche cualquier resto de fórmula.
¿Qué es el botulismo infantil?
El botulismo infantil es causado por una bacteria llamada Clostridium botulinum (C. botulinum). Esta bacteria produce esporas que viven en el suelo y el polvo. Si un bebé ingiere estas esporas, su cuerpo puede convertirlas en una toxina que afecta los nervios.
Los bebés también pueden contraer botulismo por otras fuentes, como la miel, la leche cruda (de vaca o cabra) y la leche de fórmula casera. Por eso, nunca se debe dar miel a los bebés antes de su primer cumpleaños, y la leche cruda y la leche de fórmula casera no son seguras.
Signos y síntomas del botulismo infantil
Los síntomas del botulismo infantil pueden comenzar lentamente y empeorar con el tiempo. Preste atención a:
Estreñimiento (a menudo el primer signo)
Succión o alimentación débil
Párpados caídos
Llanto débil o con un sonido diferente
Menor movilidad facial
Dificultad para tragar
Pérdida del control de la cabeza
Brazos y piernas flácidos
Si su bebé presenta alguno de estos signos, especialmente después de usar la fórmula retirada del mercado, busque atención médica de inmediato. El botulismo infantil puede causar problemas respiratorios y puede requerir ventilación mecánica. Con tratamiento temprano, la mayoría de los bebés se recuperan.
Otros gérmenes que pueden contaminar la leche de fórmula infantil
Otros gérmenes que han provocado retiradas de leches de fórmula infantiles en el pasado incluyen:
Cronobacter sakazakii, un tipo de bacteria que puede causar una infección grave y potencialmente mortal llamada sepsis. También puede causar meningitis (inflamación alrededor del cerebro y la médula espinal). Los síntomas de la sepsis y la meningitis pueden incluir dificultad para alimentarse, irritabilidad, cambios de temperatura, ictericia (coloración amarillenta de la piel y la esclerótica), respiración dificultosa y movimientos anormales. La infección por Cronobacter también puede causar daño intestinal.
La bacteria Salmonella, que puede causar enfermedades estomacales e intestinales, incluyendo diarrea severa, la cual puede provocar rápidamente deshidratación en los bebés. Los casos más graves de infección por Salmonella pueden incluir fiebre alta, dolores, dolor de cabeza, letargo, sarpullido y sangre en la orina o las heces.
¿Qué debo hacer si la leche de fórmula infantil de mi bebé es retirada del mercado?
Si la fórmula que le da a su bebé es retirada del mercado, deje de dársela inmediatamente. Consulte la página web de la FDA sobre retiradas o alertas de seguridad para obtener instrucciones. Es posible que deba llevar la leche de fórmula retirada del mercado a la tienda para obtener un reembolso y un cambio, o llamar a la compañía para que le ayuden. Si recibe beneficios del programa WIC, debería poder obtener una fórmula similar de otra marca. Si tiene algún problema, llame a su oficina de WIC para obtener asesoramiento y asistencia.
¿Debo consultar con mi pediatra si cambio a otra fórmula infantil?
Es recomendable, pero para muchas fórmulas puede cambiar a un producto similar de otra compañía, incluidas las marcas de tiendas. Asegúrese de revisar cuidadosamente las latas de la fórmula, ya que las instrucciones de preparación (la cantidad de agua y fórmula que se debe agregar al biberón) pueden variar según la marca.
¿Se pueden propagar los gérmenes de otras maneras al alimentar a mi bebé?
Sí, pueden encontrarse gérmenes en los utensilios para la alimentación del bebé que no estén limpios —como biberones y tetinas—, así como en las superficies donde se prepara la fórmula. Siga siempre buenas prácticas de seguridad al preparar la fórmula para su bebé.
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