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Edades y Etapas
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Halague y recompense el éxito de su hijo

"Mi hija, Tara, utilizó su inodoro de entrenamiento el primer día que lo trajimos a casa", informa su madre, Anita. "Pensamos que ya habíamos solucionado el entrenamiento para aprender a usar el inodoro; pero luego, durante las próximas dos semanas, se rehusó a pasar cerca del inodoro de entrenamiento. Ya estaba usando ropa interior, así que pasé las dos semanas limpiando después de sus accidentes. Eso no era exactamente lo que había planeado".

El dominio de su hijo para el inodoro de entrenamiento, al igual que con otras tareas del desarrollo, es un progreso gradual, empezando con no poder evacuar, a través de poder eliminar pero sin constancia, hasta dominarlo totalmente. No debería sorprenderle cuando a los éxitos iniciales en el inodoro de entrenamiento le siguen recaídas o retrocesos. Ya que el éxito en el inodoro de entrenamiento es la herramienta de enseñanza de refuerzo más efectiva disponible, el tiempo que toma aprender esta lección varía ampliamente.

Algunos niños se ajustan al uso del inodoro de entrenamiento casi inmediatamente y continúan usándolo con pocos accidentes. Sin embargo, la mayoría repite su éxito solo esporádicamente durante los primeros días, semanas o hasta meses, gradualmente incrementando el uso del inodoro de entrenamiento a medida que disfrutan el halago de los padres y el sentimiento de independencia que lo acompaña.

Después que su hijo haya usado exitosamente el inodoro de entrenamiento varias veces a su sugerencia, intente retenerse un poco para ver si su hijo responde a la necesidad de usar el inodoro de entrenamiento por sí mismo. Está bien que lo anime verbalmente en ocasiones; particularmente en ocasiones en las que usualmente necesita evacuar o si su comportamiento indica que necesita ir al baño (bailando, sujetando con fuerza su área genital, acuclillándose). Pero no le pregunte constantemente si quiere ir al baño, ya que dicho comportamiento le quitará el sentido de control y ocasionará que se resista.

Cuando ocurre un error, trátelo ligeramente e intente no mostrar molestia. En su lugar, enfóquese en mantener sus comidas y siestas en un horario regular, pregúntele después de cada siesta o comida si necesita ir al baño y aliméntelo con suficientes frutas, otros alimentos altos en fibra y líquidos. Esto hará que las necesidades de su cuerpo sean más predecibles y entonces tendrá más posibilidades de responder a ellas.

Cuando su hijo responda a su necesidad yendo al inodoro de entrenamiento, controlando su ropa y evacuando satisfactoriamente, continúe halagándolo cada vez. Nuevamente, una recompensa por cada vez que use el inodoro de entrenamiento puede motivarlo a que siga intentándolo.

La mayoría de los padres consideran que agregar el uso del inodoro de entrenamiento a una lista de tareas o logros (como usar servilletas para la comida, alimentar al pez o cepillarse los dientes) y permitir que su hijo agregue una estrella o calcomanía junto a cada tarea alcanzada, mejora sus sentimientos de orgullo mientras que coloca el entrenamiento para aprender a usar el inodoro en el contexto apropiado de solo otra destreza de la vida que debe dominar.

Última actualización
11/21/2015
Fuente
Guide to Toilet Training (Copyright © 2003 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
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