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Edades y Etapas

Entrenamiento para ir al baño y el niño mayor

Una madre escribe: "A mi esposo le gusta hacer bromas y  llamar a mi estilo de crianza el 'método perezoso' para criar a un hijo". "Me gusta simplemente esperar a que mi hijo pase a la siguiente etapa de desarrollo y luego seguir su paso. Él se entrenó solo para ir al baño cuando tenía cuatro años de edad, porque él quería y no porque yo decidiera que era el momento".

Tal actitud relajada hacia el entrenamiento para ir al baño es algo más común en este país en los últimos años, aunque muchos padres continúan reportando las reacciones de sorpresa de otros que saben que sus hijos en edad preescolar están todavía en pañales. Su hijo entre las edades de tres años y tres años y medio, podría no estar entrenado para ir al baño por una variedad de razones. Usted puede haber decidido retrasar el entrenamiento hasta que su hijo exprese interés en hacerlo. Usted puede haber intentado el entrenamiento para ir al baño con anterioridad, solo para dejar de hacerlo cuando se encontró con resistencia. Su hijo puede haber estado completamente entrenado pero luego tuvo una regresión con la llegada de un nuevo hermano o cuando ocurrió otro cambio importante, causando que no regresara otra vez a su rutina del uso del inodoro. O su hijo pequeño o hijo en edad preescolar puede haber sufrido  retos físicos o de desarrollo que interferían con el control de la vejiga o de los intestinos.

Si su hijo trató recientemente y fracasó en dominar el proceso de entrenamiento para el baño, o si nunca ha respondido a sus intentos para empezar, es una buena idea programar un chequeo con su pediatra antes de empezar el entrenamiento en esta ocasión. Un examen puede identificar los obstáculos tan comunes y tratables para el entrenamiento para el baño, como lo son una infección en la vejiga o problemas intestinales. Su pediatra también puede explicar cómo compensar las discapacidades físicas o mentales o los desafíos en el desarrollo. Ya sea que se confirme o se descarte un problema físico o de otra clase, una visita al pediatra le puede dar una mejor comprensión de cómo trabajar con su hijo y ayudarle a usted y a su hijo a proceder con mayor confianza.

El entrenamiento para ir al baño de un niño mayor saludable, puede ofrecer algunas ventajas sobre el entrenamiento de un niño pequeño. La capacidad mejorada de los niños en edad preescolar para visualizar una meta y lograrla, la capacidad mejorada de comunicar cualquier confusión, ansiedad o resentimiento que puedan sentir, y una mayor consciencia del comportamiento de otros niños, todos se combinan para promover una transición más fácil y rápida. Sin embargo, estos mismos acontecimientos también pueden presentar nuevos desafíos. La capacidad de un niño para actuar por sí mismo lo estimula a mostrar resistencia a las instrucciones de los padres. Un niño en edad preescolar tiene mejores destrezas verbales que le permiten discutir y negociar. Su consciencia del comportamiento de otros niños puede ser contraproducente si se siente avergonzado de su uso continuo del pañal. La simple fuerza de la costumbre también puede hacer que sea más difícil lograr la transición de los pañales.

En muchos casos, los padres encuentran que el entrenamiento para ir al baño de un niño mayor no es ni más fácil ni más difícil que entrenar a un niño pequeño, solo es diferente. Es probable que usted tenga retos y oportunidades únicas con su hijo mayor o en edad preescolar.

Última actualización
11/21/2015
Fuente
Guide to Toilet Training (Copyright © 2003 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
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