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Problemas de salud
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¿Qué niños corren mayor riesgo de suicidio?

Ningún niño es inmune al riesgo de suicidio, pero las estadísticas demuestran cómo algunos niños podrían ser más vulnerables que otros a la idea de acabar con sus vidas. Son muchos los distintos factores, y combinaciones de ellos, que pueden contribuir al riesgo de suicidio.

Ser conscientes de los siguientes factores de riesgo puede ayudar a los padres a reconocer si su hijo necesita supervisión y apoyo adicionales, así como oportunidades de hablar.

Intentos previos de suicidio

  • Un intento previo de suicidio está fuertemente vinculado a un futuro suicidio. Incluso un año entero después de un intento de suicidio, el riesgo sigue siendo alto. La atención y el apoyo de seguimiento son fundamentales para toda persona que haya intentado suicidarse en el pasado. Las autolesiones deliberadas, pero no suicidas, como cortarse, también ponen a los niños en un mayor riesgo de suicidio durante el año siguiente.

Antecedentes familiares

  • Hay estudios que demuestran que el suicidio de un miembro de la familia aumenta el riesgo de suicidio entre otras personas de la familia. Los constantes conflictos familiares, el abuso, la violencia, falta de lazos familiares estrechos y los problemas de salud mental de los padres también pueden elevar el riesgo de suicidio de un niño. Los cambios que implican pérdidas definitivas, como la muerte de un ser querido o quedarse sin hogar pueden exponer al niño a un mayor riesgo. Los antecedentes de cuidados temporales y adopción también se han vinculado con un riesgo más alto de suicidio.

Orientación sexual

  • Muchos adolescentes que se quitan la vida son lesbianas, gais, bisexuales, transgénero o cuestionan su identidad de género (LGBTQ). Un estudio descubrió un mayor riesgo de suicidio entre los adolescentes LGBTQ que enfrentaron reacciones negativas o rechazo ante su proceso de "salida del clóset". Otro estudio descubrió que los adolescentes transgénero y de identidad de género diversa exhibieron índices superiores al promedio de ideas suicidas y de autolesiones. 

Depresión

  • Los niños y adolescentes deprimidos corren mayor riesgo de suicidio. Los síntomas de una depresión a veces son evidentes, tales como parecer triste, sin esperanzas, aburrido, agobiado, ansioso o irritable todo el tiempo. Pero algunos niños son buenos ocultando sus sentimientos o no saben cómo compartirlos. Casi 1 de cada 5 adolescentes sufre de depresión en algún momento de la adolescencia, la American Academy of Pediatrics (AAP) recomienda que todos los niños de 12 años en adelante se sometan a una evaluación de depresión en sus controles anuales.

Otras enfermedades psiquiátricas

  • Además de la depresión, los trastornos del estado de ánimo, los trastornos alimentarios y otras afecciones psiquiátricas pueden aumentar el riesgo de suicidio. Por ejemplo, las personas con esquizofrenia podrían creer que una voz les dice que acaben con su propia vida (alucinación auditiva), pese a no querer morir.

Consumo de alcohol y otras sustancias

  • El consumo de sustancias es un factor en más o menos 1 de cada 3 suicidios de jóvenes. El acceso a las drogas brinda a los adolescentes una forma sencilla de tomar una sobredosis intencional. Además, el abuso de las drogas y el alcohol puede provocar un episodio psicótico inducido por sustancias o rompimiento de la realidad que puede incluir alucinaciones y delirios que, posteriormente, puedan llevar al suicidio.

Problemas de conducta

  • Los adolescentes que tienden a sufrir de irascibilidad y que tienen antecedentes de comportamientos agresivos e impulsivos corren un riesgo mucho mayor de suicidio. Esto se debe a que tienden a expresar sus sentimientos de manera destructiva. El riesgo puede ser peor si están socialmente aislados, si abusan de las drogas y del alcohol y si tienen el hábito de usar las redes sociales de forma poco saludable.

Epidemias locales de suicidio.

  • En ciertas ocasiones, el suicidio puede ser contagioso. En años recientes se han reportado varios "suicidios en grupo" en comunidades de todo EE. UU. En estos casos, la muerte de un adolescente podría generar una reacción en cadena entre otros adolescentes.  Los padres deben estar más atentos que de costumbre para ver de qué manera el suicidio de un compañero afecta a sus hijos. Hablen en forma abierta sobre la situación y hagan énfasis en que, probablemente, la víctima no se dio cuenta de cuántas personas lo apreciaban y que hay muchos recursos disponibles que pueden ayudar.

Fácil acceso a armas de fuego y otros métodos mortales

  • Las armas de fuego son la causa de muerte principal entre los adolescentes de entre 15 y 19 años que se suicidan. Incluso cuando las armas de fuego están guardadas bajo llave, los estudios muestran que los adolescentes que viven en hogares donde hay armas de fuego tienen más probabilidades de quitarse la vida que aquellos en cuyas casas no las hay. Los adolescentes, cuyos cerebros todavía están en proceso de desarrollo, son más impulsivos que los adultos. Una decisión de intentar suicidarse con un arma de fuego tomada al instante suele no dejar posibilidad alguna de rescate. El hogar más seguro para los niños y los adolescentes es el hogar donde no hay armas de fuego.

Acoso y acoso cibernético

  • Los niños víctimas de acoso, y los que acosan a otros, corren mayor riesgo de tener ideas suicidas y de actuar sobre el impulso. Esto es cierto, ya sea que ocurra en persona o que el acoso sea por internet "acoso cibernético". Un estudio descubrió que los niños y adolescentes víctimas de acoso cibernético tenían alrededor del triple de probabilidades que sus compañeros de pensar en un suicidio.

Recuerde...

El suicidio es ahora la segunda causa más común de muerte entre los jóvenes de entre 10 y 24 años; es importante que conozca los factores de riesgo y que esté preparado para apoyar a sus hijos. 

Mantenga las líneas de comunicación con sus hijos abiertas, ofreciendo apoyo y sin juzgar, en especial si están expuestos a un mayor riesgo. Consígales ayuda si considera que están teniendo ideas suicidas. Su pediatra puede poner a su familia en contacto con profesionales de la salud mental que pueden ayudarlos.

​RELEVANCIA DEL CONTENIDO PARA LA COMUNIDAD HISPANA
Si no está seguro de qué hacer o no puede comunicarse bien en inglés, visite la página Línea Nacional de Prevención del Suicidio en español o llame para ayuda en español al 1-888-628-9454. Estos servicios están disponibles las 24 horas del día, los 7 días de la semana, desde cualquier lugar de los Estados Unidos.
Última actualización
3/27/2019
Fuente
American Academy of Pediatrics (Copyright © 2018)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
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