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Edades & Etapas

Muchos padres están muy interesados en la educación académica básica de sus hijos; lectura, redacción y aritmética, pero no están interesados en conocer sobre otro tipo de aprendizaje que sucede en el aula. Un programa integral de educación de la salud es una parte importante del currículum en la mayoría de los distritos escolares. Empezando en kindergarten y continuando hasta la secundaria, proporciona una introducción al cuerpo humano y a factores que evitan enfermedades y promueven o dañan la salud.

Los años intermedios de la infancia son tiempos extremadamente sensibles por varios asuntos médicos, especialmente cuando se trata de adoptar comportamientos sanos que pueden tener consecuencias para toda la vida. Su hijo podría estar expuesto a varios temas médicos en la escuela: nutrición, prevención de enfermedades, crecimiento y desarrollo físico, reproducción, salud mental, prevención de abuso de drogas y alcohol, salud del consumidor y seguridad (cruzar las calles, manejar bicicletas, primeros auxilios y la maniobra de Heimlich). La meta de esta educación es no solo incrementar el conocimiento de su hijo en cuanto a la salud y crear actitudes positivas hacia su propio bienestar, sino también promover un comportamiento sano. Al ir más allá de simplemente incrementar el conocimiento, las escuelas piden más participación de los estudiantes que en muchas otras materias. A los niños se les enseñan destrezas para la vida, no solamente destrezas académicas.

Es fácil subestimar la importancia de esta educación de la salud para su hijo. Mucho antes de que llegue a la pubertad y a la adolescencia y enfrente muchas elecciones sobre su comportamiento que, si elige inadecuadamente, podrían poner en riesgo su salud y hasta ocasionar su muerte. Estas elecciones tienen que ver con el uso de alcohol, tabaco y otras drogas; el comportamiento sexual (abstinencia, prevención de embarazos y enfermedades de transmisión sexual); conducir, comportamiento al tomar riesgos, y control del estrés. La mayoría de los expertos coinciden en que la educación sobre los asuntos como el abuso del alcohol es más efectiva si empieza por lo menos dos años antes de que empiece el comportamiento. Esto significa que los niños de siete y ocho años de edad no son demasiado jóvenes para aprender los peligros del tabaco, alcohol y otras drogas y que la educación sexual también necesita ser parte de la experiencia de los niños en edad de asistir a la escuela primaria. Al mismo tiempo, el comportamiento de salud positivo también puede aprenderse durante los años intermedios de la infancia. El bienestar de su hijo como adulto puede verse influenciado por los hábitos de ejercicio y nutrición de toda la vida que adopte ahora.

Los programas de educación de la salud son más efectivos si los padres están involucrados. Los padres pueden complementar y reforzar lo que los niños aprenden en la escuela durante conversaciones y actividades del hogar. Las escuelas pueden proporcionar educación básica sobre la implementación de decisiones saludables; por ejemplo, cómo y por qué decir no al uso de alcohol. Pero usted debe ayudar con la educación, particularmente en aquellas áreas en donde los valores familiares son especialmente importantes; por ejemplo, sexualidad, prevención del SIDA y uso de tabaco, alcohol y otras drogas.

Muchos padres consideran que tienen las herramientas para hablar con sus hijos acerca de la pubertad, reproducción, sexo y enfermedades de transmisión sexual. Pero es necesario que reconozca lo importante que es su rol. Con los temas sexuales; al igual que con muchas otras áreas de salud; puede crear la información general que se le enseña en la escuela y, en un diálogo con su hijo adolescente, colocarlo en un contexto moral. Recuerde, usted es el experto para su hijo, su familia y los valores de su familia.

Los seminarios educativos y los grupos de apoyo educativo para padres sobre asuntos de salud y paternidad pueden ser parte del programa de promoción de la salud en su escuela. Si no los ofrecen, usted podría estimular su desarrollo. Muchos padres consideran valioso discutir problemas mutuos y compartir soluciones con otros padres. Aunque algunos padres tienen dificultad para asistir a las reuniones de la tarde, los distritos escolares están buscando otras formas de llegar a los padres; por ejemplo, a través de transmisiones educativas por televisión con posibilidad de comunicación telefónica, reuniones para un desayuno el sábado en la mañana y actividades para los padres e hijos juntos, organizadas para promover la buena salud (una caminata/carrera, un baile, un almuerzo saludable para el corazón).

Además de proporcionar educación en casa sobre asuntos de la salud, conviértase en un mediador en su distrito escolar para impartir educación apropiada en los salones de clase sobre pubertad, reproducción, SIDA, abuso de alcohol y otras sustancias y otros asuntos relevantes. El contenido de los programas de educación de la salud con frecuencia se decide a nivel de la comunidad, así que hágase escuchar.

Tan importante como puede ser el contenido del currículum de su salud, otros factores son importantes para formar las actitudes de su hijo hacia el bienestar. Examine si otros aspectos del día escolar refuerzan lo que su hijo adolescente está aprendiendo en clase. Por ejemplo, ¿sirve la cafetería de la escuela alimentos bajos en grasa que apoyen las buenas decisiones nutricionales que usted y los maestros estimulan? ¿Existe un programa sólido de educación física que enfatice el valor de la condición física y ofrezca a cada niño treinta minutos de actividad vigorosa al menos tres veces a la semana? ¿Apoya el distrito escolar los programas de bienestar para el personal para que los maestros puedan estar activamente involucrados en mantener su propia salud y por lo tanto estar más entusiasmados con transmitir la información de salud a sus estudiantes?

Además de la escuela y el hogar, su pediatra es otro educador de la salud para usted y su hijo. Ya que el médico de su hijo conoce a su familia, puede proporcionarle información y consejos claros y personalizados sobre la salud. Por ejemplo, el pediatra puede hablar con su hijo sobre los patrones de crecimiento personal del niño durante la pubertad, relacionarlos con el tamaño y forma de otros miembros de la familia y responder preguntas específicas sobre la secuencia e índice de desarrollo de su propio hijo.

Para la mayoría de las inquietudes de la salud relacionadas con la escuela, su pediatra puede proporcionarle asesoría específica y una guía personalizada. Usted y su pediatra también pueden consultar con el personal de la escuela sobre cómo enfrentar con más eficiencia la administración del tiempo de la escuela respecto al problema médico de su hijo.

 

Última actualización
5/19/2013
Fuente
Caring for Your School-Age Child: Ages 5 to 12 (Copyright © 2004 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.