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Edades & Etapas

No es ninguna sorpresa que el éxito o fracaso en la escuela empieza en casa. Estudios han relacionado el desempeño académico deficiente con factores como falta de sueño, mala nutrición, obesidad y falta de apoyo de los padres.

La buena noticia es que los mismos estudios también mostraron calificaciones más altas en las pruebas para los estudiantes que viven en hogares en donde existen hábitos saludables, rutinas regulares y buena comunicación. ¿Cómo puede garantizar el éxito de su hijo en la escuela este otoño con la mejor base posible? Siga estas 10 sugerencias y vea a su hijo triunfar.

Aplique hábitos saludables

Usted no puede desempeñarse bien cuando no se siente bien. Para ayudar a su hijo a tener mejores oportunidades para triunfar en la escuela, asegúrese de que siga hábitos saludables en casa. Elija una hora de dormir que le dará a su hijo suficiente sueño y proporcione un desayuno saludable todas las mañanas. Estimule el ejercicio y limite la cantidad de tiempo que pase viendo televisión, jugando juegos de video, escuchando música o usando la computadora.

Apéguese a una rutina

La mayoría de niños se desarrollan en estructuras y responderán bien a las rutinas que los ayudan a organizar sus días. Por ejemplo, en nuestra casa, mi hijo se viste, arregla su cama y desayuna mientras yo le preparo su almuerzo y preparo su mochila escolar con las tareas terminadas y formularios completos. Cuando llega a casa en la tarde, le sirvo un refrigerio y él hace su tarea mientras yo preparo la comida. Sus rutinas pueden ser diferentes, pero la clave es hacer lo mismo todos los días para que su hijo sepa qué esperar.

Cree una “plataforma de lanzamiento”

Los padres veteranos saben que es importante tener un lugar específico para colocar las mochilas, chaquetas, zapatos, loncheras y proyectos escolares todos los días. Algunos lo llaman "plataforma de lanzamiento", mientras que otros lo llaman "área de equipaje". Nuestra área es un gancho atrás de la puerta.

Como sea que lo llame, encuentre un lugar en donde su hijo pueda mantener sus artículos que necesita para la escuela todos los días y mantenerse organizado. Entonces, sabrá de inmediato en dónde encontrar todo durante las prisas de la mañana.

Designe un espacio

En la escuela, su hijo tiene un escritorio o mesa en donde trabaja. Tiene suficiente luz, muchos suministros y suficiente espacio para trabajar. ¿Por qué no proporcionarle el mismo tiempo de ambiente para las tareas? Un espacio diseñado para las tareas con frecuencia facilita y hace más divertido que los niños terminen sus tareas en casa. Un escritorio es maravilloso, pero una canasta con suministros y un espacio en el gabinete de la cocina también ayuda.

Lea, una y otra vez

Con frecuencia se dice que los niños pasan los primeros años aprendiendo a leer y el resto de la vida leen para aprender. La palabra escrita es una puerta a toda clase de aprendizaje y mientras más lea con su hijo, mejores oportunidades tendrá de convertirse en un ávido lector competente.

Intente sentarse con su hijo para leer un poco todos los días, dele suficientes oportunidades para que lea en voz alta, y principalmente, diviértase. Mientras que la importancia de leer con su hijo no puede ser suficientemente enfatizada, no deberá ser causante de estrés.

Siempre aprenda

Es posible que su hijo pase los años preescolares, pero la educación en casa todavía es una parte determinante de su experiencia de aprendizaje en general. “Algunas de las actitudes recientes son aquellas que las escuelas y los maestros determinan, para asegurarse que sus hijos estén aprendiendo y estén sanos y salvos”, dice Barbara Frankowski, M.D., MPH, FAAP y miembro del Consejo de AAP en Salud Escolar. “Es mucho lo que pueden hacer los maestros. Los padres deben complementar con buen apoyo en casa”.

Busque maneras de enseñar a su hijo durante el día. Por ejemplo, cocinar combina elementos de matemáticas y ciencias. Utilice el tiempo cuando prepare la comida como una oportunidad para leer y seguir instrucciones, discutir fracciones, hacer hipótesis ("¿qué sucederá cuando bata las claras de los huevos?" y examinar los resultados.

Tome la iniciativa

Los niños aprenden con el ejemplo. Deje que sus hijos "lleven" la lectura. Tómese el tiempo para aprender nuevas destrezas y discuta la experiencia con ellos. Siéntese y pague las cuentas o haga otra "tarea" mientras que sus hijos hacen la tarea de la escuela.

Si muestra una fuerte ética laboral y continuamente busca oportunidades de aprendizaje, los niños empezarán a seguir el mismo comportamiento en sus propias vidas.

Hable con frecuencia

¿Sabe qué siente su hijo sobre su clase, maestro y compañeros de clase? De lo contrario, pregúntele. Hable con él sobre lo que le gusta y lo que no le gusta de la escuela. Dele la oportunidad de expresar sus ansiedades, entusiasmos o desilusiones sobre el día y continúe apoyándolo y estimulándolo al halagar sus logros y esfuerzos.

Muestre interés

No limite su apoyo a su hijo; extiéndalo a sus maestros también. Conozca a los maestros y permanezca en contacto regular telefónicamente o por correo electrónico para que pueda discutir cualquier inquietud que pueda surgir. No solamente preparará el camino para hacer preguntas, también hará que los maestros se sientan más seguros con llamarlo si tienen alguna inquietud sobre su hijo.

Espere el éxito

Posiblemente la forma más importante en la que puede apoyar los esfuerzos de su hijo en la escuela es esperar que tenga éxito. Eso no significa que le exija que sea el mejor estudiante o el mejor atleta o el mejor artista. En su lugar, hágale saber que espera que "dé lo mejor" para que se sienta orgulloso de lo que ha logrado.

Si deja en claro esa expectativa y proporciona un ambiente hogareño que promueva el aprendizaje, entonces su hijo tendrá mayor probabilidad de convertirse en un mejor estudiante.

 

Última actualización
5/19/2013
Fuente
Healthy Children Magazine, Back to School 2007
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.