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Edades & Etapas

Como niño en edad preescolar, su hijo debe tener una actitud saludable hacia la alimentación. A esta edad ya no utiliza el alimentarse, o no, como desafío, ni confunde los alimentos con amor o afecto. Por lo general (aunque no siempre), verá la alimentación como una respuesta natural al hambre y los tiempos de comida como una experiencia social placentera.

A pesar del entusiasmo general de su hijo en edad preescolar por la alimentación, es probable que tenga preferencias específicas de alimentos, algunas de las cuales variarán día a día. Probablemente devore un alimento específico un día y al día siguiente aleje el plato con el mismo alimento. Posiblemente pedirá un alimento determinado varios días seguidos y luego insista en que ya no le gusta. Tan molesto como pueda ser que rechace un alimento que devoró el día anterior, es un comportamiento normal en un niño en edad preescolar y es mejor no volverlo un problema. Permítale consumir los otros alimentos en el plato o elegir algún otro alimento. Mientras elija alimentos que no contengan tanta azúcar, grasa o sal, no se oponga. Sin embargo, motívele a probar nuevos alimentos al ofrecerlos en pequeñas cantidades para que los pruebe, no insista en que consuma una porción completa de un alimento que no conoce.

Como padre, su trabajo es asegurarse de que su hijo en edad preescolar tenga opciones de alimentos nutritivos en cada tiempo de comida. Si tiene opciones saludables en la mesa del comedor, permítale decidir qué (y cuánto) quiere consumir. Si es melindroso, se resiste a consumir vegetales, por ejemplo, no se desaliente o frustre. Continúe proporcionándolos incluso si de manera repetitiva los rechaza. Pronto, cambiará de opinión y desarrollará el gusto por los alimentos que antes ignoraba. Este es el tiempo en el que los refrigerios y hábitos saludables se refuerzan o establecen.

Recuerde, los alimentos no necesitan ser elaborados para ser nutritivos. Si tiene poco tiempo para preparar las comidas, pruebe con un sándwich de pavo, una porción de guisantes verdes, una manzana y un vaso de leche descremada o baja en grasa. Un almuerzo sencillo como este toma menos tiempo de preparación que manejar hasta un restaurante de comida rápida y es mucho más saludable.

La publicidad en televisión, por cierto, puede ser un obstáculo grave para la buena nutrición de su hijo en edad preescolar. Algunos estudios muestran que los niños que ven más de veintidós horas de televisión a la semana (más de tres horas diarias) tienen mayor tendencia de ser obesos. Los niños en esta edad son extremadamente receptivos a los comerciales de caramelos y otros productos dulces, especialmente después de visitar otras casas en donde se sirven estos alimentos. La obesidad es un problema creciente entre niños en Estados Unidos. Es por esto, que usted necesita estar consciente de los hábitos alimenticios de su pequeño, tanto en casa como fuera de ella y supervisarlos para asegurarse de que esté alimentándose lo más saludable posible.

 

Última actualización
10/6/2014
Fuente
Adapted from Caring for Your Baby and Young Child: Birth to Age Five (Copyright © 2009 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.