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Edades & Etapas

Algunos comportamientos problemáticos en el inodoro tienen orígenes físicos. Otros son ocasionados por ansiedad u otras emociones constantes de un niño normal. Sin embargo, muchos comportamientos son expresiones poco normales del desarrollo cognoscitivo continuo de un niño normal.

La capacidad de los niños más pequeños de comprender y responder a las señales del cuerpo se observó como un desarrollo necesario antes de que se pueda intentar el entrenamiento para aprender a usar el inodoro. Otros desarrollos que pueden manifestarse con el tiempo pueden apoyar o sabotear los hábitos para ir al baño; y, en algunos casos, suceden los dos. Los olvidos y distracciones continúan desafiando a los niños, cuya capacidad de recordar todavía es limitada; particularmente cuando mucho sucede o las cosas cambian en sus vidas. La dificultad para enfocarse en el tiempo necesario para llegar al baño también ocasiona accidentes.

El crecimiento cognoscitivo de los niños pequeños y en edad preescolar les permite pensar más y probar los límites que los padres les imponen; lo que lleva a violaciones deliberadas de las rutinas del baño. Finalmente, mientras que la imaginación ampliamente grande de los niños en edad preescolar les ayuda a pensar y aprender sobre el uso del inodoro a través del juego, puede ocasionar resistencia a medida que los niños se imaginan el desastre que surge cada vez que corre el agua en el inodoro. La imaginación mejorada también es responsable de prácticas de "pensamiento mágico" como depositar la materia fecal en lugares extraños, evitar determinados baños o insistir en usar solo un inodoro para entrenamiento en particular, rehusarse a dejar correr el agua en el inodoro o durante un número determinado de veces, y así sucesivamente.

Tan extraños como puedan parecer estos comportamientos para los adultos, son perfectamente razonables desde el punto de vista de un niño. Nuevamente, no existe motivo para criticar a su hijo por un comportamiento que no puede controlar. En algunos casos, particularmente los que involucran confusión sobre el uso del inodoro, una serie de conversaciones breves y consideradas pueden facilitar la situación.

En otros momentos, como cuando se violan las prácticas de ir al inodoro como una manera de poner los límites a prueba, es importante reiterar sus reglas y confirmarlas con firmeza. Como en los otros ejemplos que se describen, su conocimiento de su hijo en particular sigue siendo su mejor herramienta para decidir cómo responder. Mientras que su hijo sepa que usted apoya sus esfuerzos pero que espera que pronto regrese a su comportamiento correcto para usar el baño, los dos alcanzarán eventualmente su meta.

 

Última actualización
5/19/2013
Fuente
Guide to Toilet Training (Copyright © 2003 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.