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Edades y Etapas
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Volver a la lactancia materna

Las madres dejan de amamantar por varias razones. Algunas pueden haber decidido no amamantar desde el principio o experimentaron problemas con la lactancia materna que ocasionaron un destete anticipado no planificado. Una separación de un bebé debido a hospitalización u otras causas pueden haber ocasionado una reducción en el suministro de leche a pesar de la extracción. Un desequilibrio no resuelto en el ritmo de la lactancia materna o estrés que pudo haber afectado que su leche fluyera. Cualquiera que sea la razón, algunas veces es posible empezar de nuevo o volver a la lactancia; si no a la lactancia completa de su hijo, al menos la suficiente para mantener la relación de la lactancia materna. Esto puede ser especialmente importante si dejó de amamantar solo para determinar que su bebé no toleró las leches de fórmula infantiles.

Volver a la lactancia funciona mejor si acaba de dar a luz (particularmente si su hijo es menor a los tres meses de edad) o si su suministro de leche ha reducido o no tiene leche durante un período corto de tiempo. Ya que los médicos pueden recetar medicamentos como metoclopramida para las madres adoptivas que no han amamantado anteriormente o a mujeres que están tratando de volver a amamantar, la succión frecuente del bebé y otras formas de estimulación del pezón, como extractor de leche eléctrico, son determinantes para establecer o restablecer el suministro de leche.

Si está tratando de volver a la lactancia, amamante a su bebé con frecuencia, cada vez que demuestre señales de hambre como boca fruncida, movimientos de succión o incremento en la actividad o estado de alerta. Es posible que necesite amamantar unas ocho a diez o hasta más veces al día, con dos o más alimentaciones durante la noche, durante aproximadamente quince a veinte minutos por sesión. Si su bebé no está dispuesto a amamantarse a medida que genera su suministro de leche, proporciónele refuerzos positivos al usar un complemento de lactancia para proporcionar leche de fórmula o sacarse la leche o leche de un donante humano. También deberá estimular sus senos con un masaje en los senos y un extractor de leche de buena calidad.

No espere que este proceso ocasione resultados instantáneos. Su bebé se puede resistir a amamantarse durante una o dos semanas antes de que se adapte nuevamente a la lactancia materna y puede tomar semanas que su suministro de leche incremente. Para mejorar sus posibilidades de volver a la lactancia, intente hacer que sus sesiones de lactancia sean relajadas y placenteras para usted y su hijo. Beba suficientes líquidos e intente mantener una dieta adecuada. Este es un proceso que será mucho más fácil con la ayuda de un consultor de lactancia. Además, podría pedir ayuda de su médico obstetra o proveedor de atención pediátrica, un voluntario de La Liga de la Leche o familiares y amigos que puedan haber experimentado una situación similar.

Volver a la lactancia materna no siempre significa regresar a la lactancia materna exclusivamente. Ya que su producción de leche puede muy bien ser menor a la original, es posible que necesite complementar la ingesta nutricional de su bebé con leche de fórmula, con leche materna de un banco de donantes de leche o con alimentos sólidos si es mayor a los seis meses de edad. Mientras tanto, es determinante supervisar su incremento de peso y otras señales de que está obteniendo las calorías y nutrición adecuada. Asegúrese de que su pediatra o médico familiar esté consciente de su situación de lactancia materna y lleve a su hijo a los chequeos tal y como se le solicitó.

**American Academy of Pediatrics (AAP) recomienda la lactancia materna exclusiva durante aproximadamente 6 meses, seguido de lactancia materna continua a medida que se introducen los alimentos sólidos con la continuidad de lactancia materna durante 1 año o más según lo deseen la madre y el bebé.

Última actualización
11/21/2015
Fuente
Adapted from New Mother's Guide to Breastfeeding, 2nd Edition (Copyright © 2011 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
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