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Edades y Etapas
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Derecho a la privacidad para los adolescentes que piensan abortar: explicación de la política de la AAP

A partir de enero del 2017, en 37 estados se exige que los padres de menores que quieran abortar participen en la decisión. En este momento en el que se están tomando tantas decisiones de políticas sobre el aborto, es fundamental que todos comprendan el efecto que produce en los adolescentes. 

La American Academy of Pediatrics (AAP) respeta la diversidad de creencias sobre el aborto y sugiere a los adolescentes que piensan abortar que hablen con sus padres o con un adulto de confianza antes de tomar una decisión tan importante. La mayoría de los adolescentes lo hacen voluntariamente.

La AAP considera que las leyes que exigen la participación de uno de los padres en la decisión sobre el aborto de un adolescente no son eficaces y pueden ser perjudiciales. Y si bien hay mucho desacuerdo y debate acerca de estas leyes, hay algo en lo que todos podemos estar de acuerdo:

El aborto entre los adolescentes debe hacerse menos necesario, en lugar de hacerlo más difícil y peligroso.

Es por eso que la AAP publicó una declaración de política actualizada, "El derecho de los adolescentes a la asistencia confidencial cuando piensan abortar", que incluye las últimas investigaciones e información sobre este tema.

La AAP considera que se debe aconsejar a los menores, no exigirles, a que incluyan a los padres en la decisión de interrumpir un embarazo

No existe ninguna ley que pueda forzar la comunicación familiar saludable. Las leyes que exigen el aviso a los padres o su consentimiento en realidad pueden poner en peligro a los adolescentes que intentan proteger, ya que aumentan la posibilidad de que ocurran las siguientes situaciones:

  • Acceso tardío a la asistencia médica

  • Aborto ilegal y auto inducido

  • Violencia familiar

  • Indigencia (falta de hogar)

  • Suicidio

  • Abortos más riesgosos y tardíos

  • Nacimiento de un bebé no deseado

Los embarazos en los adolescentes se pueden evitar en un 100 %. La AAP está completamente a favor de la salud y la educación sexual, la abstinencia, el uso de métodos anticonceptivos para los adolescentes sexualmente activos y el derecho de solicitar un aborto.

La participación obligada de los padres no soluciona los problemas relacionados con el embarazo en los adolescentes. Al igual que otras destacadas organizaciones de profesionales de la salud, la AAP considera que se debe aconsejar a una menor, no exigirle, a que haga partícipe a los padres en su decisión de interrumpir un embarazo. La evidencia actual demuestra que los efectos perjudiciales de requerir el consentimiento de los padres y de las leyes de notificación superan a los beneficios.

La AAP considera que la privacidad para los adolescentes que piensan abortar protege su salud y seguridad

Muchas mujeres jóvenes son afortunadas de tener padres que les brindan cariño y apoyo, y la gran mayoría de estas jóvenes incluyen a sus padres en sus decisiones de salud reproductiva. Los adolescentes que están dispuestos a comunicar a sus padres su decisión de abortar por lo general se benefician de la experiencia, la sabiduría, el apoyo emocional y la asistencia financiera de los adultos (si el seguro médico de los padres cubre la interrupción de un embarazo). Sin embargo, existen adolescentes embarazadas que se encuentran en situaciones diferentes (como en hogares disfuncionales o difíciles) donde corren el riesgo de sufrir abuso físico y emocional si les dicen a sus padres que están embarazadas o quieren interrumpir un embarazo. 

De acuerdo con varios estudios mencionados en la declaración de política de la AAP, las adolescentes que se oponen convincentemente a contarles a los padres sobre sus planes de aborto suelen tener razones basadas en sus reacciones familiares que pueden volverse perjudiciales.

En Hodgson versus Minnesota, la mayoría de los miembros de la Corte Suprema de los Estados Unidos reconocieron que la participación obligada de los padres puede perturbar a la familia e implicar un peligro para los menores provenientes de hogares donde existe abuso físico, emocional o sexual. Lo que es peor, en una investigación sobre familias disfuncionales y abusivas, se ha demostrado que la violencia suele aumentar durante el embarazo de un miembro de la familia y hasta la adolescencia de los hijos.  

La AAP considera que los lazos familiares saludables son esenciales para hablar sobre el aborto

Es más probable que los adolescentes les cuenten a sus padres sobre un embarazo si tienen antecedentes de una buena comunicación, donde exista cariño, comprensión y colaboración para solucionar los problemas.

Incluso cuando no es obligatorio, la mayoría de los menores que quieren abortar le comunican voluntariamente a uno de sus padres la decisión. Una revisión de las leyes de participación de los padres y la comunicación entre padres e hijas demostró que en los estados donde no existen leyes de participación de los padres, entre un 34 % y un 91 % de las menores les contaron a sus padres sobre sus planes de realizarse un aborto.

Las adolescentes que no desean incluir a sus padres en las decisiones sobre interrumpir un embarazo tienen la necesidad de buscar orientación y apoyo de otros adultos de confianza, que quizá no sean tutores legales, pero representan figuras paternas. Es importante tener un sistema de apoyo en el momento de tomar decisiones difíciles; sin importar qué decisión se tome.

Lo que pueden hacer los padres

Se recomienda a los padres que mejoren su habilidad para escuchar, comunicarse y cultivar a medida que sus hijos crecen. Respetar y valorar la perspectiva de sus hijos aumenta la probabilidad de que ellos recurran a ustedes cuando tengan que tomar decisiones en la adolescencia.

Información adicional:

Última actualización
5/11/2017
Fuente
Committee on Adolescence (Copyright © 2017 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
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