Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
 
Edades y Etapas
Tamaño del texto

La epidemia de opioides: cómo proteger a su familia

Las sobredosis son la causa principal de muertes accidentales en los Estados Unidos, y los opioides una fuerza mayor de estas muertes. Personas de todas las edades y comunidades se ven afectadas por la adicción a los opioides.​

Las sobredosis por opioides han empeorado durante la pandemia del COVID-19. Más de 40 estados han visto un incremento en muertes por opioides. Algunas de estas muertes se deben a una poderosa prescripción ilícita de una droga poderosa llamado fentanilo. El rápido incremento de muertes debidas a estos opioides sintéticos es muy alarmante.

El tratamiento y prevención del trastorno por consumo de opioides es una responsabilidad que todos debemos compartir. Por esta razón ahora más que nunca las familias deben tener acceso a la atención que necesitan, incluyendo ayuda con la adicción a las drogas.

¿Qué son los opioides?

Los opioides son un tipo de droga narcótica altamente adictiva que incluyen analgésicos (medicamentos para tratar el dolor) recetados y sustancias ilegales como la heroína. Son productos o versiones sintéticas, del opio producidos en pequeñas cantidades por plantas de amapola. Las dosis altas pueden reducir la frecuencia respiratoria y cardíaca del cuerpo hasta el punto de detenerla por completo.

No mata solamente el dolor

De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), 128 personas en los Estados Unidos mueren a diario debido a una sobredosis de opioides. Millones de hogares en los Estados Unidos tienen recetas de opioides en sus hogares. De hecho, los Estados Unidos consume la mayor parte del suministro de opioides del mundo. De acuerdo con los CDC, en algunos estados existen un número mayor de recetas de opioides que de personas residentes de esos estados.

Ejemplos de opioides recetados comúnmente mal usados en los Estados Unidos

  • Oxicodona: Se encuentra en marcas como OxyContin, Percocet, Oxecta y Roxicodone. Kicker. 30s, 40s, 512s Oxy, Beans, Blues, Buttons, Cotton, Kickers, Killers, Percs y Roxy  son algunos de los nombres callejeros más comunes para esta droga en los Estados Unidos.

  • Fentanilo: Que incluye Actiq, Duragesic, Fentora y Sublimaze. Los nombres callejeros del fentanilo o de heroína con fentanilo incluyen en inglés: Apache, China White, Dance Fever, Friend, Goodfella, Jackpot, Murder 8, TNT, y Tango y Cash.

  • Hidrocodona: Se encuentra en Vicodin, Zohydro, Hysingla Co-gesic, Liquicet, Lorcet, Dolacet, Anexsia, Zydone y Xodol. El nombre callejero más común para la presentación en píldoras es Vic. Las presentaciones en jarabe para la tos tienen sobrenombres como Robo o Tuss.

  • Codeína, como hidrocodona: En ocasiones, se encuentra en jarabes para la tos, por lo que se la puede conocer como "jarabe" en la jerga callejera. Algunas marcas de paracetamol, como Tylenol, que incluyen codeína, se pueden conocer como schoolboy o Cody

  • Morfina: Incluye marcas como AVINza o Kadian. Se puede denominar Mister blue o dreamer.

Cómo causan adicción los opioides

Los opioides provocan una sensación positiva de corta duración parecida a las que las endorfinas naturales del cuerpo producen. Además, de reducir el dolor, muchas personas sienten una especie de frenesí o de euforia, mientras que a otros se les mejora el ánimo o les reduce la ansiedad o el estrés. Estos efectos son temporales, y con su uso continuo las personas desarrollan tolerancia a los opioides y necesitan dosis mayores para sentir los mismos efectos. Cuando dejan de usarlos, pueden sentir síntomas de abstinencia, como ansiedad, sudoración y síntomas parecidos a los de la gripe o influenza. Cuando esto sucede, el enfoque para las personas que usan opioides cambia a aliviar y prevenir los síntomas de abstinencia.

A muchas personas que se vuelven adictas a las prescripciones de opioides, cuando se les acaba la receta, pueden comenzar a comprar drogas a traficantes o tratar con otro opioide, como la heroína  ​. Los estudios revelan que cuatro de cada cinco individuos que se inician en la heroína, comenzaron usando analgésicos para el dolor para uso no medicinales. Para obtener más información, consulte: Los analgésicos narcóticos recetados y la heroína: una conexión que los padres deben conocer.

Los efectos de la epidemia de opioides en niños y adolescentes         

  • A la adicción no le importa. El mal uso de los opioides afecta a los niños y adolescentes de diferentes maneras. Hay familias que pueden quedar deshechas cuando uno de los padres es arrestado por comprar opioides ilegales y termina en la cárcel. Los padres que se vuelven adictos a menudo desatienden el cuidado adecuado de sus hijos; y conseguir y consumir la droga se convierte en su prioridad. Se han comunicado informes desgarradores con ejemplos trágicos de bebés que murieron de sed o inanición, por ejemplo, porque sus padres estaban drogados y los desatendieron.

  • Exposición prenatal. Los bebés expuestos a los opioides durante el embarazo pueden nacer con el síndrome de abstinencia neonatal (SAN). Informes federales revelan que un bebé con SAN nace cada 15 minutos.  Al tener que estar hospitalizados por largos períodos, los bebés con SAN tienen más probabilidades de tener peso bajo al nacer, complicaciones respiratorias, dificultades con la alimentación y convulsiones, así como problemas del desarrollo que afectan el aprendizaje y la conducta. Los médicos recomiendan a las madres embarazadas que usan opioides que busquen ayuda​ para su tratamiento y recuperación.

  • Intoxicación y sobredosis. La cantidad de niños y adolescentes hospitalizados por intoxicación por opioides se triplicó entre el 1997 y el 2012. Si bien la mayoría de los pacientes con sobredosis fueron adolescentes, el mayor aumento general de intoxicaciones ​se dio entre los niños más pequeños: bebés y niños en edad preescolar. En un estudio publicado en Pediatrics se demostró que los niños cuyas madres usan opioides recetados enfrentan un riesgo de sobredosis mucho mayor en comparación con los niños cuyas madres recibieron un fármaco antiinflamatorio no esteroide para el dolor, como el ibuprofeno.

¿Qué pueden hacer los padres?

  • Hablar con sus hijos. Dígales a sus hijos que las drogas opioides pueden ser mortales. Los niños que aprenden acerca de los riesgos de los fármacos en el hogar tienen menos probabilidades de consumir drogas que aquellos que no reciben dicha información. Asegúrese de que sepan que compartir opioides es un delito grave penado con prisión. Las encuestas revelan que dos tercios de los adolescentes que abusan de analgésicos recetados los obtienen de amigos, familiares y conocidos.

  • Almacenar medicamentos en un lugar seguro. Mantenga los opioides y otros medicamentos recetados en un lugar seguro. Cuente y controle la cantidad de píldoras que tiene y guárdelas bajo llave. Pídales a sus amigos, familiares y niñeras que hagan lo mismo. No permita nunca que su niño tome medicamentos recetados para otra persona.

  • Desechar los medicamentos recetados sobrantes. Lleve los opioides recetados sobrantes a un hospital, un consultorio médico o una farmacia. En muchas comunidades ahora se ofrecen eventos para recolectar los analgésicos sobrantes que no se usaron.

  • Considere las alternativas. Muchas personas creen que los opioides son muy buenos para aliviar el dolor, pero estudios recientes revelan que medicamentos que no contienen opioides, como el ibuprofeno y el naproxeno, así como medidas con un enfoque no medicinal pueden ser tan eficaces. Su médico le puede sugerir ciertos tratamientos complementarios, como la acupuntura, como un primer paso para tratar y controlar el dolor crónico.

  • Pedir ayuda. Si cree que usted o su hijo pueden estar usando opioides con propósitos no medicinales o desarrollando una adicción, no dude en buscar ayuda. El trastorno por uso de opioides es una afección crónica que puede ser tratada  y controlada con éxito con medicamentos y servicios de ayuda. El pediatra de su niño le puede explicar los tratamientos y los recursos disponibles para pacientes adolescentes o adultos jóvenes con trastornos por uso de opioides, o brindar referidos para ver a otros profesionales que le pueden ayudar. Existen tratamientos similares para mujeres embarazadas con adicción a los opioides, que son parte de un programa integral de salud pública.

  • Saber qué hacer en caso de emergencia por sobredosis. Pregúntele al pediatra acerca de la naloxona, un medicamento que puede revertir los efectos causados por una sobredosis con opioides y puede salvar vidas. Llame siempre al 911 si cree que una persona está sufriendo de una sobredosis, incluso si les ha dado naloxona. Sepa que las leyes del buen samaritano ofrecen protección legal a personas que ayudan a otras que han sufrido sobredosis con drogas ilegales.

Información adicional:

Última actualización
11/30/2020
Fuente
Committee on Substance Use and Prevention (Copyright © 2020 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
Síganos