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Edades y Etapas
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La epidemia de opioides: cómo proteger a su familia

En la actualidad, las sobredosis de drogas son la causa principal de muerte accidental en los Estados Unidos; estas se duplicaron entre 1999 y 2015. Más que los accidentes automovilísticos. Más que las caídas. Más que los homicidios. Los opioides constituyen la razón principal que impulsa esta epidemia que afecta todas las edades y comunidades en todo el país.

La American Academy of Pediatrics (AAP) se dedica a garantizar que las familias tengan acceso a la asistencia que necesitan para poder darles a los niños la mejor oportunidad posible de una vida feliz y sana. El tratamiento y la prevención de trastornos por el uso de opioides ayudarán a garantizar este resultado y, dada la epidemia de opioides en este país, es una responsabilidad que debemos aceptar y compartir juntos.

¿Qué son los opioides?

Los opioides son un tipo de droga narcótica altamente adictiva que incluyen analgésicos (medicamentos para tratar el dolor) recetados y sustancias ilegales como la heroína. Son productos o versiones sintéticas, del opio producidos en pequeñas cantidades por plantas de amapola. Las dosis altas pueden reducir la frecuencia respiratoria y cardíaca del cuerpo hasta el punto de detenerla por completo.

No mata solamente el dolor

Las sobredosis de opioides fueron la causa de más de 33.000 muertes en el 2015; más que cualquier otro año registrado. Casi la mitad de todas las muertes por sobredosis de opioides están relacionadas con un opioide recetado que se puede encontrar en millones de hogares del país. De hecho, en los Estados Unidos, se consume la mayoría del suministro de opioides recetados del mundo.

De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), en algunos estados, se reportan más recetas de opioides que el número de personas que viven en dichos estados.

Fármacos opioides recetados comúnmente mal usados en los Estados Unidos

  • Oxicodona: Se encuentra en marcas como OxyContin, Percocet, Oxecta y Roxicodone. Kicker es uno de los nombres callejeros más comunes para esta droga.

  • Fentanilo: Que incluye Actiq, Duragesic, Fentora y Sublimaze. Los nombres callejeros del fentanilo o de heroína con fentanilo incluyen en inglés: Apache, China White, Dance Fever, Friend, Goodfella, Jackpot, Murder 8, TNT, y Tango y Cash.

  • Hidrocodona: Se encuentra en Vicodin, Zohydro, Hysingla Co-gesic, Liquicet, Lorcet, Dolacet, Anexsia, Zydone y Xodol. El nombre callejero más común para la presentación en píldoras es Vic. Las presentaciones en jarabe para la tos tienen sobrenombres como Robo o Tuss.

  • Codeína, como hidrocodona: En ocasiones, se encuentra en jarabes para la tos, por lo que se la puede conocer como "jarabe" en la jerga callejera. Algunas marcas de paracetamol, como Tylenol, que incluyen codeína, se pueden conocer como schoolboy o Cody

  • Morfina: Incluye marcas como AVINza o Kadian. Se puede denominar Mister blue o dreamer.

Cómo causan adicción los opioides

Los opioides provocan una "alucinación" temporal al crear endorfinas artificiales (hormonas que normalmente fabrica el cuerpo para reducir el dolor). El uso continuo de opioides puede hacer que el cerebro deje de fabricar sus propias endorfinas y desarrolle tolerancia. Esto, a su vez, hace que las personas tomen dosis cada vez más altas para sentirse bien y evitar los síntomas graves de abstinencia similares a los de la gripe o influenza.

Cuando se termina una receta, una persona que se ha vuelto adicta a los opioides puede comenzar a comprarlos a traficantes callejeros o pasar a otra droga ilegal e incluso más peligrosa, como la heroína. Hay estudios que demuestran que cuatro de cada cinco usuarios de heroína comenzaron usando analgésicos recetados. Para obtener más información, consulte: Los analgésicos narcóticos recetados y la heroína: una conexión que los padres deben conocer.

Los efectos de la epidemia de opioides en niños y adolescentes         

  • A la adicción no le importa. El mal uso de los opioides afecta a los niños y adolescentes de diferentes maneras. Hay familias que pueden quedar deshechas cuando uno de los padres es arrestado por comprar opioides ilegales y termina en la cárcel. Los padres que se vuelven adictos a menudo desatienden el cuidado adecuado de sus hijos; y conseguir y consumir la droga se convierte en su prioridad. Se han comunicado informes desgarradores con ejemplos trágicos de bebés que murieron de sed o inanición, por ejemplo, porque sus padres estaban drogados y los desatendieron.

  • Exposición prenatal. Según informes federales se quintuplicó la cantidad de niños que nacieron con el síndrome de abstinencia neonatal (SAN) desde el año 2000 después de que la madre estuviera expuesta a opioides durante el embarazo. Al tener que estar hospitalizados por largos períodos, los bebés con SAN tienen más probabilidades de tener peso bajo al nacer, complicaciones respiratorias, dificultades con la alimentación y convulsiones, así como problemas del desarrollo que afectan el aprendizaje y la conducta.

  • Intoxicación y sobredosis. La cantidad de niños y adolescentes hospitalizados por intoxicación por opioides se triplicó entre el 1997 y el 2012. Si bien la mayoría de los pacientes con sobredosis fueron adolescentes, el mayor aumento general de intoxicaciones se dio entre los niños más pequeños: bebés y niños en edad preescolar. En un estudio publicado en Pediatrics se demostró que los niños cuyas madres usan opioides recetados enfrentan un riesgo de sobredosis mucho mayor en comparación con los niños cuyas madres recibieron un fármaco antiinflamatorio no esteroide para el dolor, como el ibuprofeno.

¿Qué pueden hacer los padres?

  • Hablar con sus hijos. Dígales a sus hijos que las drogas opioides pueden ser mortales. Los niños que aprenden acerca de los riesgos de los fármacos en el hogar tienen menos probabilidades de consumir drogas que aquellos que no reciben dicha información. Asegúrese de que sepan que compartir opioides es un delito grave penado con prisión. Las encuestas revelan que dos tercios de los adolescentes que abusan de analgésicos recetados los obtienen de amigos, familiares y conocidos.

  • Almacenar medicamentos en un lugar seguro. Mantenga los opioides y otros medicamentos recetados en un lugar seguro. Cuente y controle la cantidad de píldoras que tiene y guárdelas bajo llave. Pídales a sus amigos, familiares y niñeras que hagan lo mismo.

  • Desechar los medicamentos recetados sobrantes. Lleve los opioides recetados sobrantes a un hospital, un consultorio médico o una farmacia. En muchos condados ahora se ofrecen eventos para recolectar los analgésicos sobrantes que no se usaron.

  • Hablar con el médico. Pídale al médico que le brinde otras alternativas para el alivio del dolor que no sean los opioides. Muchas personas creen que tomar opioides es el mejor tratamiento para el dolor, pero se ha demostrado en estudios recientes que los medicamentos no adictivos, como el ibuprofeno y el naproxeno, pueden ser igual de eficaces. El médico también puede sugerirle que pruebe tratamientos complementarios y alternativos (como la acupuntura) como un primer paso para tratar el dolor crónico.

  • Pedir ayuda. Si cree que usted o su hijo pueden estar usando erróneamente los fármacos opioides o desarrollando una adicción, no dude en buscar ayuda. En la declaración de la política de la AAP, "Tratamientos asistidos con medicamentos para los adolescentes con trastornos por el uso de opioides", se explica cómo los pediatras pueden proporcionar tratamientos asistidos con medicamentos a sus pacientes adolescentes y adultos jóvenes con trastornos por el uso de opioides o derivarlos a otros proveedores que puedan hacerlo. En otra declaración de política, la AAP aprueba tratamientos similares para mujeres embarazadas adictas a opioides como parte de un enfoque de salud pública integral al problema.

  • Saber qué hacer en caso de emergencia por sobredosis. Pregúntele al pediatra acerca de la naloxona, un medicamento que puede revertir los efectos causados por una sobredosis con opioides y puede salver vidas. Llame siempre al 911 si cree que una persona está sufriendo de una sobredosis. Sepa que las leyes del buen samaritano ofrecen protección legal a personas que ayudan a otras que han sufrido sobredosis con drogas ilegales.

Información adicional:

Última actualización
5/11/2017
Fuente
Committee on Substance Use and Prevention (Copyright © 2017 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
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