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Problemas de salud

El cuidado de los niños en hogares de acogida durante el COVID-19

Por Douglas Waite, MD, FAAP y Anu Partap, MD, MPH, FAAP

Los niños y jóvenes en hogares de acogida son a menudo sobrevivientes de toda una vida de incertidumbre y cambio, tanto antes de su ingreso al sistema de acogida como durante su tiempo en hogares de acogida. Para estos niños, los cambios tales como el distanciamiento social durante el COVID-19 pueden desencadenar recuerdos o síntomas traumáticos.

Preocupaciones específicas con los niños en hogares de acogida

Durante la pandemia de coronavirus, el cuidado de los niños en hogares de acogida puede representar un desafío aún mayor que el cuidado cotidiano que ofrecen los padres, los cuidadores de acogida y los cuidadores de la familia y los profesionales del bienestar infantil. Muchos de estos niños han pasado por adversidades y traumas que los dejaron más vulnerables ante los cambios que traen las interrupciones de las visitas con familiares y defensores/trabajadores sociales, el cierre de las escuelas y centros de cuidado infantil, la falta de contacto diario con amigos y mentores/tutores y demás formas de distanciamiento social.

Estas son algunas formas en las que puede ayudar al niño durante esta época tan difícil.

Manténgase conectado. El distanciamiento social puede hacer que resurjan los sentimientos de soledad y aislamiento que muchos niños en hogares de acogida ya han sufrido. Tal vez tengan miedo de que los separen de sus padres, de sus padres de acogida y de otros miembros de la familia. Ayude al niño a sentirse conectado, aunque sea por medios virtuales, a través de videollamadas o mensajes de texto con padres, hermanos, otros familiares, amigos, trabajadores sociales de bienestar infantil y demás defensores.

Nota: Si bien sigue siendo importante limitar el tiempo de uso de medios electrónicos, pero podría ser necesario permitir mayor tiempo para conectarse con otros a través de la tecnología.  Haga lo mejor que pueda por evitar que el uso de tecnología consuma el tiempo necesario para dormir, hacer actividad física, leer o conectarse con la familia. Le podría ser útil crear un Plan para el consumo mediático de su familia.​

​​​​​​​​Esté pendiente​ de los signos de estrés. Para algunos niños en hogares de acogida, la pandemia puede hacer resurgir temores y experiencias traumáticas del pasado. Esté atento a los siguientes signos de estrés:​

  • Llanto frecuente

  • Problemas de conducta

  • Dificultad para quedarse quieto

  • Pesadillas

  • Retraimiento social

  • Cambios de estado del estado de ánimo

  • Cambios en el apetito

  • Problemas con los amigos​

  • Retención para ir al baño

  • Problemas para dormirse y permanecer dormido

Los niños con discapacidades intelectuales o enfermedades mentales posiblemente necesiten apoyo y supervisión adicionales durante el estrés del aislamiento. 

Tenga rutinas. Las rutinas diarias ayudan a los niños a sentirse seguros y protegidos. Establezca un horario diario que incluya:

  • Horas regulares para comer, en las que la familia pueda reunirse

  • Hora de estudiar

  • Limitar el uso de la tecnología

  • Hora de jugar

  • Siestas y hora de ir a dormir

Tranquilícelos. Limite lo que los niños vean y escuchen en las noticias sobre la pandemia. Hablen de la situación de un modo que los niños puedan entender. Recuérdeles que quedarse en casa y tomar precauciones como usar cubiertas de tela para la cara​ en público es la mejor manera de mantener seguros a todos.

Esté atento a regresiones. Si el niño empieza un proceso de regresión, o a comportarse como un niño más pequeño, podría tratarse de su manera de sobrellevar el estrés. Ayúdelo a sentirse seguro y protegido asegurándole de que la pandemia pasará. Ayúdelo a esperar con ilusión el día en que pueda volver a sus actividades favoritas.

Busque ayuda adicional si la necesita. Si el niño mostrara signos de problemas emocionales o conductuales graves (como exceso de preocupación o ansiedad, aumento de la agresividad, conductas de regresión perturbadoras), es probable que necesite ayuda profesional. Esto es de especial importancia si el niño muestra cualquier señal de hacerse daño. Muchos profesionales de la salud mental están ofreciendo consultas virtuales por teléfono o videollamada. También puede comunicarse con su agencia de cuidados de acogida para pedir ayuda y apoyo.

Tenga un plan alternativo. Tenga implementado un plan alternativo para quien vaya a cuidar al niño en caso de enfermedad, cuarentena o aislamiento.  Asegúrese además de comunicarse con su agencia de cuidados de acogida para cerciorarse de que los planes alternativos diseñados sirvan en caso de emergencia. Si es necesario adoptar un plan alternativo, explique el plan con palabras sencillas que su niño pueda entender.

Mantenga los vínculos familiares. Para los niños en hogares de acogida, las visitas continuas de familiare​s, incluyendo a sus padres y hermanos, son críticas. Estas visitas promueven el bienestar, afianzan lazos con los seres queridos y hacen posible la reunificación exitosa de las familias. En lo posible, se prefieren las visitas en persona. Una combinación de visitas en persona y virtuales puede ayudar a que los niños, padres y hermanos interactúen con mayor frecuencia.

Las visitas al aire libre son las mejores. El mejor lugar para una visita, en lo posible, es al aire libre. Cuando la visita se lleva a cabo en el interior de un lugar, cumpla con las recomendaciones vigentes de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades y las recomendaciones de su localidad sobre el distanciamiento físico, la higiene de las manos y las pruebas. Si las visitas en persona no se pueden hacer con seguridad, asegúrese de que los niños tengan visitas virtuales que sean adecuadas para su desarrollo.

Cuando las visitas no son una opción. Si no es posible que los familiares visiten durante la pandemia, contacte a los padres de acogida, los trabajadores sociales/defensores o su pediatra para encontrar formas de que las familias se contacten. Hable con el niño sobre las razones por las cuales las visitas no son posibles en este momento. Tenga fotografías a la mano y deje que los niños hagan dibujos de sus familias. Tambien puede crear una caja/baúl de recuerdos o libro para ayudarles con las dificultades de la separación. Sea el adulto que siempre ha sido brindando apoyo y cariño a su niño o su niño de acogida. Su empatía ayudará a que su niño se sienta seguro y permanezca positivo con respecto al presente y al futuro.

Sopese los riesgos. Verifique cuáles son las más recientes indicaciones de los CDC y las oficinas de salud  públicas de su estado y de su localidad para sopesar los riesgos de la transmisión del COVID-19 antes de una visita con familiares. Los factores que debe considerar incluyen si se sabe de alguna exposición, resultado positivo a una prueba o síntomas del COVID-19. Todos (el niño, cuidador y miembros del hogar, familiares biológicos y profesionales del bienestar de los niños) deben ser evaluados para detectar señales de exposición o síntomas del COVID-19 un día antes de la visita planeada en persona. Las visitas no deben ser canceladas por incapacidad de usar mascarillas. 

Garantice la seguridad y la protección. El aumento debido al ​estrés familiar y por el aislamiento pone a los niños en riesgo de sufrir abuso infantil y exposición a la violencia o al consumo de drogas y alcohol por parte de los padres. Manténgase en contacto con amigos y familiares que lo apoyen.  Líneas de emergencia están disponibles las 24 horas por si necesitara ayuda o apoyo. También puede contactar a su agencia o su pediatra.

​Cuide de sí mismo. Es normal y predecible que se sienta estresado. Póngase en contacto con amigos, reemplace las actividades que no puede hacer por otras nuevas y celebre incluso los éxitos más pequeños de cada día. Recuerde: lo que es bueno para su bienestar ayudará a aliviar el estrés de los niños. Los niños se dan cuenta cuando usted está estresado y se preocupan por usted. El cuidado que les brinda cada día durará para toda la vida.

Información adicional:

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Última actualización
8/25/2020
Fuente
American Academy of Pediatrics (Copyright © 2020)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
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