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Problemas de salud
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Cálculos renales en niños y adolescentes

​​Durante los últimos 20 años, los cálculos renales se han vuelto más comunes en niños y adolescentes. Pueden afectar a niños de cualquier edad, incluso a bebés prematuros, pero la mayoría de los cálculos ocurren en adolescentes.

Los cálculos renales ocurren cuando minerales y otras sustancias que normalmente se encuentran en la orina se unen para formar un cálculo duro en el tracto urinario. También se pueden formar si no hay suficientes de las otras sustancias en la orina que ayudan a frenar la formación de cálculos.

Los cálculos se forman típicamente en el riñón y el uréter, que es el tubo que conecta el riñón con la vejiga. En casos muy poco comunes, se pueden formar en la vejiga.

Tipos de cálculos renales

Existen muchos tipos de cálculos renales, pero los más comunes entre los niños en Estados Unidos son los cálculos de oxalato de calcio y fosfato de calcio. Con menor frecuencia, los cálculos están compuestos de ácido úrico (un producto de desecho derivado de ciertos alimentos y bebidas), o de aminoácido ( un elemento fundamental de las proteínas) llamado cistina o el mineral estruvita.

¿Qué tamaño tienen los cálculos renales?

Los cálculos renales pueden variar en tamaño, y la mayoría miden alrededor de 1/8-1/4 de pulgada (cerca de 3 a 6 milímetros). Si un niño expulsa un cálculo mientras orina, es útil recolectarlo, si es posible, para que su médico pueda enviarlo para realizar pruebas de laboratorio. Averiguar de qué está compuesto el cálculo puede ayudar al médico de su hijo a encontrar formas de evitar que se formen más cálculos.​

Factores de riesgo de los cálculos renales​

​Existen muchos factores de riesgo para la formación de cálculos renales. Algunos de los más comunes son:

  • Tendencia familiar a la formación de cálculos.

  • Alimentos con alto contenido de sal, carne y alimentos procesados, y baja en frutas y verduras.

  • Baja producción de orina por no beber suficientes líquidos.

Otros factores de riesgo incluyen:

  • Afecciones hereditarias específicas (hiperoxaluria, cistinuria).

  • Ciertos medicamentos como el fármaco anticonvulsivo topiramato, por ejemplo, o el medicamento para la presión arterial, frosemida, que elimina el agua del cuerpo.

  • Bloqueo del flujo de orina.

  • Infección renal.

  • Insuficiente actividad física, como cuando se usa un yeso después de una cirugía. Esto puede hacer que el calcio salga de los huesos​ y se acumule en las vías urinarias lo que contribuye a la formación de cálculos.

  • Enfermedad intestinal.

  • Cirugía para bajar de peso.

Signos y síntomas de los cálculos renales​

 Los cálculos se pueden formar en el riñón de un niño sin causar síntomas durante mucho tiempo. Sin embargo, si un cálculo comienza a descender por el tracto urinario a través del tubo llamado uréter, puede causar síntomas como:

  • ​Dolor repentino e intenso en la espalda o el costado.

  • Náuseas y vómitos.

  • Dolor en la ingle cuando el cálculo pasa por el tracto urinario.

  • Un dolor intenso de estómago solamente (especialmente en niños pequeños).

  • Ardor o dolor al orinar.

  • Sangre en la orina (hematuria).

  • Fiebre e infección de las vías urinarias.​

¿Cómo se diagnostican los cálculos renales?

El diagnóstico generalmente se confirma cuando se encuentra un cálculo en el tracto urinario de un niño mediante una radiografía, ecografía o tomografía computarizada (TC).

La prueba preferida para un niño que se sospecha que tiene un cálculo es una ecografía. Eso es porque una ecografía es fácil de hacer, puede detectar la mayoría de los cálculos y no utiliza radiación. Una TC puede mostrar cálculos muy pequeños, pero, dado que esta prueba requiere cierta exposición a la radiación, muchos proveedores comenzarán con una ecografía. Luego, solicitarán una TC solo si se sospecha de un cálculo, pero no se observa con la ecografía.

Tratamiento para cálculos renales en niños

Si un cálculo renal le está causando dolor a un niño, el objetivo es ayudar a aliviar el malestar y ayudar a que el cálculo pase a la vejiga y salga por la orina. A veces, esto se puede realizar en casa bebiendo grandes cantidades de agua y otros líquidos. Los analgésicos de venta libre como el acetaminofeno y el ibuprofeno pueden ser útiles para controlar el dolor. Se pueden recetar otros medicamentos orales para facilitar el paso del cálculo. El médico de su hijo puede recomendar el uso de un colador para ayudar a recolectar el cálculo de la orina y que se pueda analizar en el laboratorio.

A veces, si los niños vomitan o tienen dolor intenso, es posible que deban ser hospitalizados para que puedan recibir líquidos y medicamentos más fuertes por vía intravenosa.

Los niños con cálculos grandes o cálculos que no se eliminan por sí solos pueden necesitar la ayuda de un urólogo, un médico que se especializa en el tracto urinario. El urólogo puede usar litotricia, un procedimiento que usa ondas sonoras para romper el cálculo en pequeños pedazos, que luego pasan por el tracto urinario. Si bien puede sonar aterrador, es bastante seguro y no daña el riñón. El urólogo también puede extraer el cálculo usando un endoscopio que ingresa a la vejiga y sube por el uréter mientras su hijo está bajo anestesia. Luego, el urólogo puede “atrapar" el cálculo y extraerlo del cuerpo.​

Cómo ayudar a prevenir los cálculos renales

Puede ayudar a su hijo a hacer muchas cosas para reducir las probabilidades de desarrollar más cá​lculos renales. Los niños con cálculos renales deben:

Beber mucho líquido durante el día (la orina generalmente debe verse de color amarillo muy pálido).

  • Tomar mucho líquido durante todo el día (la orina debe verse de color amarillo claro/pálido). Pregúntele a su equipo de salud qué cantidad de líquido es la apropiada para su niño. Si su niño sufre de enfermedad renal y necesita restringir líquidos, es importante discutirlo con su equipo de salud.

  • Limitar la sal en los alimentos.

  • Comer más frutas y verduras, especialmente frutas cítricas.

  • Consumir menos carnes, alimentos procesados, comida rápida y  refrescos.

  • Evite alimentos y bebidas con alto contenido de fructosa de sirope de maíz.

  • Mantener un peso saludable.

  • Consumir la cantidad recomendada de alimentos y bebidas ricos en calcio; no se recomienda reducir estos alimentos y, a veces, de hecho, puede aumentar el riesgo de cálculos. Por otra parte, no consuma suplementos de calcio a no ser que su médico le haya dicho que sus niño los necesita.

Su médico también puede recomendar que su hijo consulte a un nefrólogo pediátrico, un especialista en el tratamiento de niños con cálculos renales. Los análisis de sangre y una prueba de recolección de orina de 24 horas pueden determinar por qué a su hijo se le formó un cálculo renal. Con esta información, una nutricionista registrada puede hacer recomendaciones específicas  y su médico y equipo de salud pueden recetar medicamentos para reducir el riesgo de que su hijo desarrolle cálculos renales en el futuro.

​Información adicional:



Última actualización
2/17/2021
Fuente
American Academy of Pediatrics, American Society of Pediatric Nephrology and the National Kidney Foundation Patient Education Collaborative (Copyright © 2020)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
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