Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
 
Noticias
Tamaño del texto

Sueño seguro: la mejor posición es boca arriba, evite la ropa de cama suave, las superficies inclinadas y compartir la cama

La American Academy of Pediatrics hace hincapié en la necesidad de que los bebés duerman boca arriba en superficies planas no inclinadas y sin ropa de cama suave. También detalla los riesgos de compartir la cama en varios escenarios dentro de su primera actualización de las recomendaciones sobre el sueño seguro de los bebés desde 2016.

En la declaración de política, se promueve la alimentación con leche materna y el tiempo boca abajo, y también se abordan cuestiones sobre productos populares, tales como los monitores cardiorrespiratorios en el hogar. No se recomiendan como estrategia para prevenir el síndrome de muerte súbita del lactante.

La declaración de política, "Muertes infantiles relacionadas con el sueño: recomendaciones actualizadas de 2022 para reducir las muertes infantiles en el entorno de sueño" (en inglés), se publicará en el ejemplar de julio de 2022 de la revista Pediatrics. La declaración va acompañada de un informe técnico que proporciona la base de evidencia para las recomendaciones actualizadas, que se aplican a los niños de hasta 1 año de edad.

La ciencia del sueño seguro

"Hemos logrado grandes avances en el aprendizaje de lo que mantiene seguros a los bebés durante el sueño, pero aún queda mucho trabajo por hacer", dijo Rachel Moon, MD, FAAP, autora principal de la declaración y el informe técnico, generados por el Grupo de Trabajo sobre el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante de la AAP y el Comité sobre Fetos y Recién Nacidos de la AAP.

"La muerte de un bebé es trágica, desgarradora y, con frecuencia, evitable. Si algo hemos aprendido, es que lo simple es lo mejor: los bebés siempre deben dormir solos en una cuna o moisés, boca arriba, sin juguetes blandos, almohadas, mantas u otra ropa de cama", dijo la Dra. Moon, profesora de Pediatría en la Facultad de Medicina de la University of Virginia.

Cada año, en los Estados Unidos, fallecen aproximadamente 3,500 bebés por muerte infantil relacionada con el sueño. Las investigaciones indican que la muerte relacionada con el sueño puede producirse cuando un bebé con una vulnerabilidad intrínseca al SMSL se encuentra en un entorno de sueño inseguro. La cantidad anual de muertes se ha mantenido más o menos igual desde el año 2000, luego de una disminución considerable de las muertes en la década de 1990 como resultado de una campaña educativa nacional para poner a dormir a los bebés boca arriba.

Muertes súbitas inexplicables de lactantes: disparidades raciales y étnicas

Aunque la cantidad total de muertes ha disminuido, existen disparidades raciales y étnicas persistentes que reflejan desigualdades sociales más amplias, según la investigación. La tasa de muertes súbitas inesperadas de lactantes (sudden unexpected infant death, SUID) entre los bebés de color y los indígenas americanos/nativos de Alaska fue más del doble y casi el triple, respectivamente, que la de los bebés blancos (85 por cada 100,000 nacidos vivos) de 2010 a 2013.

"Es esencial que las familias y los pediatras colaboren juntos, para generar confianza y tener conversaciones reflexivas sobre cómo mantener seguros a los niños mediante la reducción de los riesgos", dijo Rebecca Carlin, MD, FAAP, coautora de la declaración y el informe técnico. "Sabemos que muchos padres eligen compartir la cama con el niño, por ejemplo, quizá para facilitar la lactancia o por una preferencia cultural o la creencia de que es seguro.

Por qué la AAP no apoya que se comparta la cama con el bebé

Sin embargo, la evidencia es clara en cuanto a que esto aumenta significativamente el riesgo de que el bebé se lesione o muera y, por ese motivo, la AAP no puede apoyar que se comparta la cama bajo ninguna circunstancia".

Los riesgos de muertes infantiles relacionadas con el sueño son hasta 67 veces mayores cuando se duerme con una persona en un sofá, un sillón blando o un cojín y 10 veces mayores cuando se duerme con una persona que está afectada por la fatiga o el uso de medicamentos sedantes o sustancias, como por ejemplo el alcohol o las drogas ilícitas, o es fumadora. Los riesgos de dormir en la misma superficie con otra persona también aumentan de 5 a 10 veces cuando un bebé tiene menos de cuatro meses de edad, comparte la superficie con una persona que no es uno de los padres o es prematuro o de bajo peso, independientemente de otros factores.

Para reducir el riesgo de muerte infantil relacionada con el sueño, la AAP recomienda:

  • El bebé debe dormir en una superficie firme, plana y no inclinada que, como mínimo, cumpla con la regla de la Comisión de Seguridad de Productos para el Consumidor de junio de 2021, según la cual cualquier producto para dormir de bebés debe cumplir con las normas federales de seguridad existentes sobre cunas, moisés, patios de juego y camas colecho. Los padres no deben usar productos para dormir que no se comercialicen específicamente para dormir.

  • No se recomiendan los dispositivos para sentarse, tales como los asientos para el automóvil, los cochecitos, los columpios, los portabebés y los cabestrillos para bebés, para el sueño de rutina en el hospital o en el hogar, sobre todo para bebés menores de 4 meses.

  • La lactancia materna reduce el riesgo de muertes infantiles relacionadas con el sueño y, aunque toda alimentación con leche materna brinda más protección que ninguna, se ha demostrado que 2 meses de alimentación, al menos parcial, con leche materna reduce significativamente el riesgo de muertes relacionadas con el sueño. La AAP recomienda la alimentación exclusiva con leche materna hasta los 6 meses, con la continuación de la alimentación con leche materna durante 1 año o más, según el deseo mutuo de los padres y el bebé.

  • La AAP recomienda que los padres duerman en la misma habitación, pero no en la misma cama que el bebé, preferiblemente durante al menos los primeros seis meses.

  • Evite la exposición de los padres y del bebé a la nicotina, el alcohol, la marihuana, los opioides y las drogas ilícitas.

  • Asegúrese de que el bebé reciba las vacunas de rutina.

  • El uso del chupete se asocia con la reducción del riesgo.

  • Evite el uso de dispositivos comerciales que se considera que reducen el riesgo de SMSL u otras muertes relacionadas con el sueño. No hay evidencia de que ninguno de estos dispositivos reduzca el riesgo de estas muertes. Es importante destacar que el uso de productos que se considera que aumentan la seguridad del sueño puede proporcionar una falsa sensación de seguridad y complacencia a los cuidadores. No use monitores cardiorrespiratorios en el hogar como estrategia para reducir el riesgo de SMSL.

  • Se recomienda el tiempo boca abajo vigilado y despierto para facilitar el desarrollo del bebé y minimizar el desarrollo de la plagiocefalia postural. Se anima a los padres a que pongan al bebé un tiempo boca abajo mientras está despierto y vigilado durante periodos breves, empezando poco después del alta hospitalaria y aumentando progresivamente hasta llegar, al menos, de 15 a 30 minutos en total todos los días a las 7 semanas de edad.

  • No hay evidencia de que se recomiende el fajado como estrategia para reducir el riesgo de SMSL. Si el bebé está fajado, póngalo siempre boca arriba. Las fajas con peso, la ropa con peso o los objetos con peso sobre el bebé o cerca de él no son seguros y no se recomiendan. Cuando un bebé muestra signos de intentar rodar (lo que suele ocurrir entre los 3 y los 4 meses, pero puede ocurrir antes), ya no es adecuado fajarlo, dado que podría aumentar el riesgo de asfixia si el bebé fajado rueda hasta ponerse boca abajo.

Productos para bebés poco seguros

La nueva Ley federal de Sueño Seguro para los Bebés (en inglés) ayudará a deshacerse de los productos potencialmente peligrosos para dormir de bebés, tales como las sillitas inclinadas para dormir, las camas colecho, las tumbonas y las sillitas portátiles/compactas para dormir a mediados de 2022.

"Los padres pueden pensar que su bebé se despierta demasiado durante la noche y temer que algo no ande bien", afirma la Dra. Moon. "Pero los bebés, por naturaleza, se despiertan con frecuencia durante la noche. Aunque esto puede ser comprensiblemente frustrante para los padres que están agotados y no pueden dormir, los bebés tienen que despertarse para alimentarse cada 2 o 3 horas, por lo que es normal y saludable, y debe esperarse".

Siempre que tenga preguntas sobre el sueño de su bebé, dijo la Dra. Moon, no dude en consultar con su pediatra para obtener orientación.

Más información:

Publicado
6/21/2022 12:00 AM
Fuente
American Academy of Pediatrics (Copyright © 2022)
Síganos