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Edades & Etapas

El adolescente típico, dotado con la impaciencia y las inseguridades de la juventud, probablemente insistiría en que cualquier nanosegundo que no traiga un aumento en la altura, el tamaño de los senos o del crecimiento de la barba califica como retraso de la pubertad. La medicina tiene sus propias definiciones: para los hombres, no ha habido un crecimiento testicular antes de los trece años de edad; y para las mujeres, no se han desarrollado los senos ni ha comenzado la menstruación antes de los dieciséis años de edad.

El retraso de la pubertad afecta más a los niños que a las niñas. Y probablemente afecta más a los niños que a las niñas en términos de cómo se ven a sí mismos. Las niñas que desarrollan lento a menudo parecen aclimatarse mejor que los niños en circunstancias similares. Tal vez sea porque las niñas inician antes el aumento acelerado del crecimiento. Pueden ser más pequeñas en tamaño y lucir más jóvenes que otras niñas de su edad, pero armonizan bien con los niños, a quienes aún les falta un año o poco más para llegar a la pubertad. La principal preocupación de una niña, dice la Dra. Marianne Felice, “es que la pubertad nunca llegue”.

La mayoría de los casos de retraso de la pubertad son simplemente variantes normales del desarrollo y no es causa de alarma. En términos generales, “quienes tardan en desarrollar” suelen alcanzar a sus amigos, y en ocasiones los superan. La mitad de los adolescentes que experimentan dichos retrasos en su constitución tienen un padre o un hermano cuyo crecimiento siguió un patrón similar.

Sin embargo, cuando la pubertad pareciera tardía, el niño debe ser examinado por un pediatra. Varias condiciones médicas pueden retardar el proceso de maduración. Las señales de que el retraso de la pubertad puede deberse a una enfermedad incluyen un cambio brusco en el crecimiento o desarrollo detenido, en el cual inicia la pubertad y luego se detiene. Las quejas de dolores de cabeza, problemas de la vista y otros síntomas neurológicos pueden indicar un trastorno del sistema nervioso central.

Una de las causas más comunes es la malnutrición causada por enfermedades, medicamentos o trastornos alimenticios. La enfermedad inflamatoria intestinal, una condición crónica y potencialmente grave, con frecuencia retrasa la pubertad y atrofia el crecimiento en los jóvenes, al interferir con el metabolismo: Los intestinos inflamados no pueden absorber de manera adecuada los nutrientes de los alimentos.

Según el endocrinólogo Dr. Norman Spack, "Con los aumentos marcados en el uso de estimulantes y otros medicamentos que, como efecto secundario, suprimen el apetito, estamos viendo una gran cantidad de niños cuyo retraso de la pubertad inicia o se agrava indirectamente por el hecho de que no están consumiendo suficientes calorías". Se recetan ampliamente estimulantes para manejar el trastorno de déficit de atención e hiperactividad o ADHD.

Cómo se trata el retraso de la pubertad

A menos que se encuentre que el desarrollo físico retardado tiene una causa orgánica, la tranquilidad que pueda darle su pediatra es la mejor medicina para su hijo. Por ejemplo, el pediatra puede indicarle a un niño que sus testículos han crecido en tamaño, que es la primera señal de la pubertad masculina, pero que raramente la percibe el propio niño. "El crecimiento de los testículos nos dice que el sistema se ha activado y que la madurez sexual está pronta a venir", dice el Dr. Spack. "Muy a menudo, los padres traen a un niño que está molesto porque aún no ha comenzado a crecer". El médico puede confirmar que, de hecho, el proceso de la pubertad está en camino. "Por lo general, tan solo este examen tranquiliza al niño respecto a lo que va a pasar y a qué ritmo pasará".

Terapia de la hormona sexual

En circunstancias excepcionales, después de pruebas diagnósticas exhaustivas, el pediatra podría recomendar varios meses de hormonas sexuales masculinas o femeninas, para darle al niño o niña un "empujón" químico hacia la madurez sexual. Los candidatos para la terapia hormonal incluirían a los adolescentes mayores que muestran los primeros signos de la pubertad, pero que "aún no la han alcanzado", como dice el Dr. Mark Scott Smith. Otra consideración es el impacto emocional y social que el desarrollo tardío tiene en un adolescente. "Por lo general lo reservo para el joven que realmente está sufriendo", dice el Dr. Spack. Los niños reciben inyecciones de testosterona, mientras que a las niñas se les recetan tabletas de estrógeno y progesterona, la otra hormona sexual femenina. La dosis es comparable a la cantidad de hormona sexual que produce normalmente el cuerpo de un joven. "La terapia hormonal ayuda al niño lo justo para que entonces podamos retirarnos y los dejemos continuar por sí solos ", dice el Dr. Smith, "sin cambiar hacia dónde van a llegar".

Terapia de la hormona del crecimiento:

Otra de las sustancias químicas liberadas por la glándula pituitaria del cerebro es la hormona del crecimiento (GH). Las pituitarias de algunos jóvenes están alteradas y secretan muy poco. Esta condición, conocida como hipopituitarismo, impide severamente el crecimiento. Las inyecciones de la hormona del crecimiento sintética han permitido a miles de personas alcanzar la talla adulta que su herencia supone.

La baja estatura tiene muchas causas distintas a la deficiencia de GH. Inicialmente se creía que solo las personas con niveles anormalmente bajos de endógeno una hormona de crecimiento que el cuerpo produce, responderían a la terapia con la hormona del crecimiento. Sin embargo, los productos de ingeniería genética también han beneficiado a jóvenes sometidos a diálisis renal durante el tiempo de espera de un trasplante de riñón, así como aquellos con el síndrome de Turner. Las niñas con síndrome de Turner producen la hormona de crecimiento, pero sus cuerpos parecieran ser resistentes a la misma.

Entonces, ¿qué impide que cualquier persona que quiera añadir unos cuantos centímetros a su altura vaya a la clínica del médico y solicite la hormona del crecimiento? El Dr. Stephen LaFranchi, jefe de endocrinología pediátrica de Oregon Health Sciences University en Portland, comenta: "He tenido algunas experiencias donde los padres solicitaron el tratamiento con la hormona del crecimiento cuando no era lo apropiado para su hijo. Tuvimos que explicarles que, en general, el tratamiento con la hormona del crecimiento se administra solo a los niños que han demostrado tener deficiencia de la hormona del crecimiento relacionada con la glándula pituitaria".

Aparte del hipopituitarismo, la insuficiencia renal crónica y el síndrome de Turner, "todos los demás usos de la hormona del crecimiento están en fase de investigación", dice el Dr. LaFranchi. Las compañías de seguros no cubren los tratamientos experimentales, y con seis o siete inyecciones subcutáneas semanales durante cuatro o cinco años, la terapia de GH es prohibitivamente costosa: unos $30,000 al año. Este factor por sí solo debería limitar su uso inapropiado.

A continuación encontrará otros dos: Aunque a corto plazo el tratamiento ha producido pocos o ningún efecto secundario, la hormona del crecimiento sintética ha estado en el mercado solo a partir de mediados de 1980, y no se sabe nada acerca de cuáles podrían ser sus efectos a largo plazo, por lo que parece absurdo utilizarlo para cualquier otra situación que no sea una necesidad médica. Además, la herencia es un determinante más poderoso de la estatura que la hormona del crecimiento sintética. Aunque un niño quiera medir seis pies de estatura, si sus padres son bajos es probable que también él sea bajo. ¡Así es como trabaja la genética!

 

Última actualización
5/19/2013
Fuente
Caring for Your Teenager (Copyright © 2003 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.