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Edades & Etapas

Una joven que ha decidido tener a su bebé debe estar bajo el cuidado de un médico obstetra, de preferencia alguien con experiencia que trabaje con adolescentes. Las visitas al consultorio del médico se deben programar cada dos a cuatro semanas hasta la semana treinta y seis. Luego se debe duplicar la frecuencia hasta el nacimiento del bebé.

De acuerdo con el Dr. Richard Brookman, el entorno óptimo de atención médica para las adolescentes embarazadas combina la atención médica con la asesoría nutricional y servicios psicosociales, “para tratar algunas de las demás necesidades de un adolescente”. Pregunte a su pediatra si conoce algún programa prenatal integral para adolescentes o prácticas obstétricas multidisciplinarias en su comunidad.

Una de las principales prioridades del personal, además de estar alerta a potenciales problemas médicos, es inculcar en la joven mujer la importancia de mantenerse saludable. “Médicamente, la mayoría de adolescentes embarazadas terminan su embarazo igual de bien que los adultos”, indica el Dr. Brookman. “El mayor riesgo de complicaciones en los embarazos de adolescentes se debe a factores de comportamiento como fumar y abuso de sustancias, o una joven a la que se descubre que tiene una infección de transmisión sexual en el momento en que se hace el diagnóstico de su embarazo. Un inicio tardío de la atención perinatal también puede aumentar los riesgos”.

El efecto perjudicial del tabaco en el feto está bien documentado, se ha relacionado con mayores riesgos de aborto espontáneo y muerte del feto y bebés que nacen con bajo peso y retrasos en el desarrollo. Uno de siete partos prematuros puede atribuirse a que la madre fuma. Aún así a mediados de 1990 se presenció un aumento en el porcentaje de adolescentes que fumaban durante su embarazo, una de cada seis, según el último conteo. Los padres de la futura madre juegan un papel importante en el bienestar del niño no nacido. Observe señales de uso de tabaco, consumo de alcohol o drogas y un comportamiento sexual descuidado. Si tiene razones para creer que la madre no está actuando según el mejor interés del bebé, informe al médico obstetra.

En cada cita, las jóvenes reciben asesoría sobre otros aspectos del embarazo, como los métodos anticonceptivos, el cuidado del bebé y la dieta. Al contrario de la creencia popular, la mayoría de jóvenes adolescentes tienen un poco de dificultad para comer por dos. Pero en comparación con los adultos, los adolescentes tienen más probabilidades de tener deficiencias en el almacenamiento de hierro y otros nutrientes. Durante el embarazo, esos nutrientes van selectivamente al bebé. Es por eso que tomar vitaminas prenatales y hierro es muy importante.

Preparación de las adolescentes para la maternidad

Los temores sobre el futuro son comunes entre las nuevas madres, y las adolescentes embarazadas también. Incluso antes del nacimiento, es posible que empiecen a sentirse aisladas de sus compañeros y frustradas por las diferentes limitaciones que el embarazo conlleva. Mientras se encuentran acostadas en la mesa de examen en la clínica del médico, asisten a una clase de Lamaze, sus amigos están de fiesta y divirtiéndose. “Con frecuencia surge un fuerte sentimiento de envidia y resentimiento”, indica el Dr. Brindis.

Las indicaciones de conflictos emocionales se deben informar al médico obstetra con la misma prontitud que reportaría una afección física. Una práctica de servicio completo tendrá a la disposición un asesor de salud mental. Si no es así, un paciente ansioso o deprimido debe ser referido al profesional adecuado.

Es ahora, antes del nacimiento del bebé, que alguien en la familia debe empezar a investigar qué servicios de apoyo ofrece la comunidad a las parejas jóvenes o a las madres solteras con hijos. Naturalmente, el número de programas variará ampliamente, dependiendo del lugar donde viven. Pero en comparación con la generación anterior, es muy probable que se sorprenda sobre cuánta ayuda puede estar esperando.

Si un trabajador social forma parte del personal, siéntase afortunado. Los trabajadores sociales actúan como administradores de casos; su trabajo es vincular a los pacientes-clientes elegibles con los servicios de apoyo disponibles. Sin embargo, es usual que esta tarea recaiga sobre uno de los padres u otro familiar. Un buen lugar para empezar su búsqueda es en la escuela de su adolescente. En respuesta a la epidemia de los embarazos de adolescentes, varios distritos han establecido programas dirigidos a mejorar la calidad de vida de los padres adolescentes y sus hijos. Aquí presentamos algunos ejemplos:

  • Programas de cuidado infantil, de manera que los padres puedan seguir asistiendo a la escuela
  • Clases de destrezas de crianza de los hijos y desarrollo infantil
  • Atención médica para niños
  • Asesoría en destrezas cotidianas como solución de problemas, toma de decisiones y relaciones interpersonales
  • Programas de capacitación laboral
  • Asistencia para buscar empleo
  • Transporte en bus desde y hacia la escuela
  • Colegiatura y cuidado infantil durante la escuela de verano
  • Asistencia de aprendizaje
  • Servicios de niñera

Algunos programas escolares ofrecen todas estas ventajas. Muchos distritos no financiarán ninguno de ellos. Probablemente terminará uniendo varios servicios de una variedad de recursos gubernamentales y privados, como :

  • El departamento de servicios sociales de su estado, condado o ciudad
  • El Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU.
  • Catholic charities USA, la red privada más grande de organizaciones de servicio social en los Estados Unidos
  • United way of America, una red nacional de organizaciones de caridad locales

Cómo involucrar a los padres jóvenes

Es posible que haya observado la ausencia claramente visible de alguien en esta discusión hasta ahora: es decir, el joven que es igualmente responsable por traer a una nueva vida al mundo.

Cuando nace un bebé fuera de matrimonio y es claro que los padres no tienen la intención de casarse, con frecuencia el padre es absuelto instantáneamente de sus obligaciones para con la madre y el hijo. Otras veces un adolescente deseará involucrarse en la crianza del niño, pero él es apartado, o lo alejan activamente, luego nunca lo invitan a participar. De cualquier manera, su exclusión se vuelve una profecía autorrealizable.

Algunos jóvenes pueden sentirse demasiado asustados o culpables para contarle a alguien sobre su interés y preocupación. Algunas veces se pasa por alto que este puede ser un momento traumático para el presunto padre así como para la joven embarazada. Él también necesitará el amor y apoyo de sus padres durante esta crisis.

Muchas veces son los abuelos del bebé, y no la madre, quienes buscan apartar al padre adolescente de la situación. “Puede haber un fuerte sentido de enojo y resentimiento de parte de los abuelos porque él embarazó a la joven”, indica el Dr. Brindis. “Pero ellos deben reconocer que el niño se beneficiará al tener a ambos padres en su vida, así como al tener a ambas parejas de abuelos”.

Nadie está sugiriendo que presionemos a las parejas embarazadas a casarse cuando los dos adolescentes involucrados claramente no tienen un futuro juntos. Eso simplemente sería cometer un error tras otro. “Pero incluso si el padre no está en una posición en la que pueda ayudar a mantener al bebé económicamente”, sugiere el Dr. Brindis, “él puede proporcionar apoyo emocional y apoyo físico, en lo que se refiere a cambiar los pañales y cuidar del niño. Eso es sumamente importante”.

¿Qué depara el futuro?

Siéntase alentado por el hecho de que abundan las historias de éxito. Hay madres adolescentes solteras que terminan su educación y llegan a tener vidas felices llenas de logros, igual que las jóvenes que se han casado superan las probabilidades y no solo sobreviven sino que prosperan juntos.

Usted puede apoyarlos al ayudar a los jóvenes a evitar las dificultades que afectan a otros adolescentes. La primera y más importante prioridad es evitar tener más hijos antes de conformar un matrimonio estable, y tener una fuente de ingresos constante. Motívelos a obtener su diploma de la escuela secundaria, luego un título universitario. Ayúdelos a obtener los servicios de apoyo que se describieron antes, para aminorar su carga ahora, cuando es más pesada. Con usted como respaldo, su hijo y su nieto pueden esperar un prospecto más brillante que muchos otros adolescentes en similares circunstancias. ¡Son afortunados de contar con usted!

 

Última actualización
5/19/2013
Fuente
Caring for Your Teenager (Copyright © 2003 American Academy of Pediatrics)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.