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Problemas de salud
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Migrañas en niños y adolescentes: preguntas frecuentes de los padres

​​​En los Estados Unidos, cerca de 39 millones de personas sufren de migrañas. Aunque es más común que los afectados sean adultos, muchos niños también pueden sufrir dolores de cabeza pulsátiles e intensos y otros síntomas de migraña. Siga leyendo para obtener más información importante sobre los signos, síntomas y causas de las migrañas y cómo ayudar a los niños y adolescentes a sobrellevarlos.

¿Cuál es la diferencia entre una migraña y un dolor de cabeza?

Por lo general, el dolor de la migraña es más fuerte. Suele incluir pulsaciones a un lado de la cabeza que a menudo empeoran con la actividad. Las migrañas, además, tienden a tener otros síntomas como, por ejemplo, náuseas, vómitos, problemas de visión (ver manchas o luces parpadeantes), sensibilidad a la luz y al sonido y hormigueos.

¿A qué edad pueden sufrir migrañas los niños?

Cualquier niño puede tener migrañas. Alrededor del 10 % de los niños de entre 5 y 15 años de edad y hasta el 28 % de los adolescentes las padecen. La mitad de las personas que sufren de migrañas tienen su primer ataque antes de los 12 años de edad. Se han reportado incluso en niños tan pequeños como de 18 meses.

Migrañas en la infancia: ¿conectadas con los cólicos?

​Hay investigaciones recientes que sugieren que los niños que sufrieron de cólicos siendo bebés podrían tener más tendencia a desarrollar migrañas. Un estudio concluyó que los niños con migrañas tenían siete veces más probabilidades de haber sido bebés con cólicos. 

 ​¿Cuáles son algunas causas de las migrañas, sus factores de riesgo y sus desencadenantes?

Antecedentes familiares. Las migrañas tienden a ser hereditarias. Si uno de los padres sufre de migrañas, existe una probabilidad de alrededor del 50 % de que su hijo también las sufra. Si ambos padres las tienen, la probabilidad ronda el 90 %.

Sexo. Antes de la pubertad, los varones tienen más migrañas que las niñas. Eso se revierte en la adolescencia y, en torno a los 17 años, tanto como un 8 % de varones y 23 % de mujeres ya han tenido una migraña. En el caso de los adultos, las migrañas son más comunes entre las mujeres.

Estrés y sueño. Los horarios de sueño irregulares (dormir muy poco o demasiado) pueden ser desencadenantes de migraña. También lo son los cambios en los niveles de estrés.

Ejercicio. Si bien el ejercicio a veces puede desencadenar una migraña, el ejercicio habitual podría ayudar a prevenir o reducir la cantidad de ataques.

Alimentos y líquidos. Saltarse comidas y comer ciertos tipos de alimentos y aditivos pueden desencadenar una migraña. Entre los desencadenantes comunes se incluyen quesos añejados, carnes curadas, chocolate, cítricos, tinturas para alimentos rojas y amarillas, glutamato monosódico (MSG) y el edulcorante artificial aspartamo. El consumo excesivo de cafeína y comida picante también puede desencadenar migrañas, pero a veces ayudan a los dolores de cabeza porque actúan como vasodilatadores y expanden los vasos sanguíneos. No beber suficiente agua y otras bebidas puede causar deshidratación, otro desencadenante de migrañas.

Clima. El clima tormentoso con cambios en la presión barométrica, el calor o frío extremos, la luz solar brillante y el resplandor (brillo), el alto nivel de humedad o el aire muy seco pueden ser desencadenantes.

¿Las migrañas tienen distintas etapas?

Las migrañas suelen desarrollarse en etapas:

  1. Fase premonitoria o de advertencia: cansancio, cuello rígido, cambios de humor (puede durar hasta 24 horas).

  2. Aura: ver puntos y líneas serpenteantes, mareos, debilidad, aturdimiento o confusión. Estos síntomas, que no ocurren en todos los tipos de migraña, podrían durar hasta una hora.

  3. Dolor de cabeza o ataque: dolor fuerte, dolor pulsátil con náuseas, vómitos y sensibilidad a la luz.

  4. Resolución: en algunos niños, el sueño resuelve el dolor de cabeza.

  5. Recuperación: sensación de cansancio (que puede durar de horas a días).

¿Cómo se diagnostica una migraña?

El diagnóstico de una migraña suele basarse en una historia clínica exhaustiva y exámenes físicos y neurológicos. Algunas veces también se recomienden análisis de sangre, resonancias magnéticas (RM) o punciones lumbares.

¿Leve, moderada o fuerte?

Para medir la intensidad con la que las migrañas afectan las actividades escolares, en el hogar y sociales de un niño, los pediatras y neuropediatras usan una herramienta llamada Evaluación Pediátrica de la Discapacidad por Migraña (PedMIDAS), que consta de 6 preguntas:

  1. ¿Cuántos días completos de escuela perdió por dolores de cabeza?

  2. ¿Cuántos días parciales de escuela perdió por dolores de cabeza?

  3. ¿Cuántos días funcionó a menos de la mitad de su capacidad en la escuela debido a un dolor de cabeza?

  4. ¿Cuántos días no pudo hacer cosas en la casa (por ejemplo, labores del hogar, deberes de la escuela, etc.)?

  5. ¿Cuántos días no participó en otras actividades debido al dolor de cabeza (por ejemplo, jugar, salir, hacer deporte, etc.)?

  6. ¿Cuantos días participó en estas actividades pero lo hizo a menos de la mitad de su capacidad?

​Luego se suma el total de días. Un puntaje de menos de 10 se considera poco o ningún impacto, entre 11 y 30 es leve, entre 31 y 50 es moderado y más de 50 es intenso.

¿Cómo se tratan las migrañas?

Cambios de estilo de vida. Mantener rutinas saludables y regulares puede ayudar a prevenir o reducir la frecuencia y la gravedad de las migrañas.

  • Higiene del sueño. Los niños, en especial los que sufren migrañas, deben dormir de 8 a 10 horas por día. Si su hijo tiene problemas para dormir, es posible que el pediatra indique hacerle pruebas para control de ronquidos o trastornos del sueño que podrían estar vinculados con las migrañas. Asegúrese de que los televisores, los teléfonos celulares, las tabletas y demás dispositivos electrónicos estén apagados una hora antes de acostarse, ya que podrían interferir con el sueño. 

  • Dieta saludable. Los niños tienen que comer tres veces por día siempre a las mismas horas. Se deben evitar los alimentos demasiado procesados, ya que tienden a tener más desencadenantes de migraña como aditivos, colorantes y edulcorantes artificiales. Hay que beber mucha agua y demás bebidas saludables para mantenerse hidratados.

​​Consejo útil: llevar un diario de dolores de cabeza

Si su hijo tiene migrañas, llevar un diario de dolores de cabeza puede ayudarlo a empezar a reconocer los desencadenantes y ver qué terapias resultan más útiles. Simplemente anote cuándo empezó el dolor de cabeza, dónde se localizó el dolor, cuán fuerte fue el dolor, cuánto duró, cualquier otro síntoma y si los medicamentos fueron eficaces. También podría llevar un registro de cuánto tiempo durmió su hijo, qué comió, qué bebió, los cambios climáticos y los niveles de ejercicio y estrés.

  • Medicamentos agudos. Es posible que el médico de su hijo recomiende o recete medicamentos que pueden ayudar durante un ataque de migraña. Funcionan mejor si se toman ante el primer signo de un ataque. Tenga en cuenta que podrían aparecer dolores de cabeza por consumo excesivo de medicamentos si se usaran a diario o con mucha frecuencia. Entre los ejemplos de medicamentos que pueden ayudar durante una migraña se incluyen: 

    • ​Medicamentos analgésicos como por ejemplo acetaminofén y productos que combinan acetaminofén, aspirina y cafeína, y medicamentos antiinflamatorios no esteroideos tales como el ibuprofeno y naproxeno. 

    • Los triptanos, una categoría de fármacos llamados agonistas selectivos del receptor de serotonina. La evidencia muestra que la combinación de comprimidos de sumatriptán/naproxeno y aerosol nasal de zolmitriptán puede aliviar el dolor de cabeza en dos horas.

  • Medicamentos preventivos. Hay algunos medicamentos que, al tomarse a diario, pueden ayudar a reducir la gravedad o la frecuencia de las migrañas. Este uso tiende a no estar incluido en la etiqueta, lo que significa que no fueron aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos para las migrañas. Sus riesgos y beneficios deben comentarse con su médico. Las opciones incluyen:

    • Fármacos cardiovasculares: propanolol

    • Fármacos antidepresivos: amitriptilina

    • Fármacos anticonvulsivos: topiramato 

    • Antihistamínicos: ciproheptadina

¿Los tratamientos con bótox ayudan a los niños con migrañas?

​Si bien la toxina botulínica (bótox) está aprobada y se ha demostrado su eficacia en adultos con migrañas crónicas, un informe reciente de la Academia Estadounidense de Neurología reveló que no es eficaz en niños y adolescentes.

¿Hay terapias alternativas demostradas que ayuden con las migrañas?

Existen algunos abordajes alternativos o naturales y no farmacéuticos al tratamiento para las migrañas que podrían ser útiles. Entre ellos se incluyen:

La terapia cognitivo-conductual (CBT, por sus siglas en inglés), que se enfoca en habilidades para sobrellevar el episodio, pensar en positivo, adherir a hábitos saludables y técnicas de relajación para ayudar a aliviar el dolor de las migrañas. Las investigaciones descubrieron también que la CBT combinada con medicamentos para la migraña resulta más útil en el tratamiento de la afección que los medicamentos solos.

Hierbas, vitaminas y minerales. Ciertos extractos y complementos podrían ayudar con las migrañas, aunque algunos deben evitarse por motivos de seguridad. Hable con el médico de su hijo antes de usar cualquier complemento herbal o vitamínico. Entre los complementos comunes se incluyen:

  • Artemisa: esta planta contiene partenolida, y algunos estudios pequeños sugieren que podría ayudar a prevenir la migraña en algunas personas. No obstante, la evidencia todavía es confusa.

  • Los complementos de riboflavina (vitamina B2), coenzima Q10 y magnesio podrían reducir la frecuencia de las migrañas.

  • Extracto de petasita: NO se recomiendan las plantas que contengan petasinas, debido al riesgo a largo plazo para el hígado.

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo para evitar que falte a la escuela por las migrañas?

Los niños que sufren de migrañas faltan a la escuela el doble que los demás estudiantes. Hable con los maestros de su hijo y la enfermera escolar sobre formas de ayudarlo a evitar perder horas de clase. Puede ser útil para la conversación tener una carta del médico explicando el diagnóstico de su hijo y los medicamentos que toma cuando siente que está por darle una migraña. Entre las opciones para acomodar la situación podrían incluirse asegurarse de que su hijo tenga acceso inmediato a agua y refrigerios, por ejemplo.

Información adicional:

Última actualización
3/31/2020
Fuente
American Academy of Pediatrics Section on Neurology (Copyright © 2020)
La información contenida en este sitio web no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Puede haber muchas variaciones en el tratamiento que su pediatra podría recomendar basado en hechos y circunstancias individuales.
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